Pablo Casado tiene claro que Cataluña va a ser uno de los ejes de campaña del PP, como tiene claro que el PSOE hará todo lo posible por evitar el debate sobre la crisis territorial provocada por el independentismo. Por eso Pablo Casado ha acudido a Barcelona para presentar el programa electoral del partido y lo ha hecho con un discurso en el que ha arremetido contra los socios del PSOE en la moción de censura y ha dejado claro que «lo patriótico es votar al PP».

«Pedro Sánchez prefiere las manos manchadas de sangre a manos pintadas de blanco», ha denunciado el líder del PP, «las manos pintadas de amarillo a las manos abiertas a todos los españoles».

El líder del PP ha rechazado además las acusaciones de quienes le adjudican na radicalización de su partido: no vamos e aceptar carnes de moderados a los que pactan con la hidra de siete cabezas de batasunos, separatistas, comunistas, chavistas y procastristas» ha advertido, recordando que Pedro Sánchez «es el único presidente que implora votos de terroristas, el único que recibe votos de separatistas y batasunos, el único que pacta presupuestos con comunistas que alardean de apoyar al régimen genocida como el de Maduro».

Voto útil

No ha olvidado tampoco su apelación al voto útil. Casado se ha mostrado convencido de que «Ciudadanos volverá a pactar con Pedro Sánchez».  «El problema es la desunión de la mayoría que ama a su patria» ha añadido, «lo que no unan los electores en las urnas para el PP se quedará sin unir para satisfacción de Sánchez, Torra y Puigdemont».

Como ejemplo, ha escogido la provincia de Álava, donde ha señalado que si se fragmenta el voto «el escaño del PP iría a Bildu, por eso Otegui quiere ser decisivo. El mismo Otegui que pedía champan y gambas cada vez que había un muerto en España ahora quiere ser decisivo en el Gobierno, no lo vamos a permitir».

La cabeza de lista del PP por Barcelona, Cayetana Álvarez de Toledo, ha prometido por su parte «empoderar» a los catalanes demócratas que han resistido al independentismo, apelando al «espíritu del 8 de octubre». Aquí, ha lamentado, «ni se respeta la ley ni rigen los valores democráticos:
se ha producido una apropiación del espacio público, el adoctrinamiento de los niños, es el único lugar donde niño no puede ser escolairzado en idioma del Estado, tenemos la televisión pública más sectaria y más cara y ahora la policia patriótica» creada por Quim Torra para escoltar a los presidentes y ex presidentes de la Generalitat.

Frente a esta situación, Álavarez ha propuesto «convertir el espirituo del 8 de octubre en germen de una nueva Cataluña, vamos a inundar Cataluña de una nueva libertad».

Revolución fiscal y constitucionalismo

El programa electoral presentado hoy por Casado en Barcelona recoge 500 medidas «para cambiar España» que Andrea Levy, vicesecretaria de Estudios y Programas ha definido en base a tres ejes: «la libertad como el motor del programa, una senda de reformas estructurales, para mejorar la vida de los españoles; y vertebración del marco de convivencia».

En su «contrato con España» el PP promete una revolución fiscal basada en dos principios: impuestos bajos y estabilidad presupuestaria porque «donde esta mejor el dinero es en el bolsillo de los ciudadanos».

Casado ha destacado además una defensa de las instituciones en la que ha anunciado su intención de legislar para garantizar los juramentos de cargo público en base a la Constitución «sin ninguna fórmula adicional que humille, que se basen en respeto a la Constitución. No vamos a admitir mitines ni soflamas, hay que modificar la ley para no estar al albur de la jurisprudencia de Tribunal Constitucional.

El candidato popular ha concluido que «quien asume un cargo tendrá que hacerlo con la dignidad que corresponda».

En materia de cohesión territorial Casado ha recordado las medidas en defensa del castellano que ya anunció hace un mes en Barcelona, centradas en que las lenguas cooficiales sean «un mérito, pero no un requisito» para plazas de función pública.