Todavía se le escapa algún «mi partido» cuando se refiere al PP, formación en la que militó durante 28 años, hasta este mismo lunes. A punto de convertirse en afiliado de Ciudadanos, a cuya lista autonómica madrileña se ha incorporado, Ángel Garrido (Madrid, 1964) ha dado uno de los portazos más sonados que se recuerdan en la política reciente a tan sólo cinco días de unas elecciones donde su antiguo jefe de filas, Pablo Casado, se juega el todo por el todo. En Génova le han llamado «traidor», «desleal» y «tránsfuga». Se defiende asegurando que lo más cómodo hubiera sido seguir de cuatro de la lista europea popular para perderse en Bruselas y hasta agradece a Casado «su generosidad» con su persona. Pero el PP, ya no representa, a su juicio, el centro político, «sino otro», tampoco «un proyecto atractivo ni el trabajo en equipo».

Además, critica que algunos pretendan hacerse «los tontos o ir de cándidos» cuando cuestionan el modo en que se dio a conocer su fichaje por Ciudadanos, que nadie en el PP ni siquiera sospechaba. Defiende que cada partido «marca sus tiempos» y que Génova es poco menos que experta en no desvelar sus cartas sobre candidaturas hasta el último momento.

Pregunta. -¿Qué es lo que pasa desde que usted firma su aceptación como candidato europeo hasta que decide irse?

Respuesta. -En realidad no hay un detonante concreto sino un proceso de maduración, de reflexión. Las cosas llegan el día que tienen que llegar. Fue  esta semana. El lunes estuvimos hablando Ciudadanos y yo y en estos días se gestó la posibilidad de que integrara la candidatura a la Comunidad, pero no ha habido ningún detonante concreto. Podría haber llegado cinco días antes o después, pero ha tocado ahora.

R. -¿El día del posado de los candidatos europeos ya barajaba su marcha?

P. -Sí, de una forma más suave al principio e intensa al final. Creo que hubiera sido peor para todos hacerlo después, con las listas ya cerradas. Este es un momento difícil, para mí y para el PP, y lo entiendo. Los momentos difíciles nunca son los oportunos, ni cuando se quiere, pero después de 28 años de militancia dar este paso ha sido muy complicado.

Agradezco a Casado que fuera generoso conmigo»

P. -¿Arranca ese proceso de reflexión cuando no es candidato a la Comunidad de Madrid o porque esperaba otra cosa que no fuera la lista Europea?

R. -No esperaba nada más que lo que tenía, que era mucho. Agradezco enormemente a Pablo Casado que me pidiera ir de cuatro en la candidatura europea, que cuántos hubieran querido. Le agradezco todo lo que ha hecho por mí. No pedí nada más ni tenía que darme nada más, de hecho, no tenía porqué darme nada, pero lo hizo, fue generoso. Nunca es el momento oportuno para algo que es doloroso para todo el mundo, pero las cosas llegan cuando llegan y las razones son todas y ninguna. .

P. -¿Ha pesado en su decisión la lista que ha confeccionado Isabel Díaz Ayuso para la Comunidad de Madrid?

R. -Ese no es el detonante. Por su puesto que habría preferido que hubieran estado algunos consejeros que se lo mecerían por el trabajo que han realizado, pero la candidatura la hace la cabeza de lista con la dirección regional y nacional y si creen que esa es la mejor, poco más hay que decir.

P. -¿Y qué hay de ese Whatsaap en el que decía a alguien del PP que no se había `ejecutado lo mío’?

R. -Niego radicalmente haber enviado ese mensaje. En una conversación privada se confía en que el otro interlocutor sea responsable y honesto.

P. -¿Quiere decir que sí se dirigió a alguien de Génova?

R. -Desmiento que pusiera un mensaje con ese contenido porque mío no hay nada. Tenía un puesto de número cuatro, que generosamente me dio Casado y nada más. No hay nada mío que reclamar. Créame que si enseñara todos los mensajes que tengo con tantos compañeros del PP se podría escribir un libro, pero no lo voy a hacer y espero que los demás no lo hagan.

Ciudadanos representa el centro. Estoy donde creo que tengo que estar»

P. -¿En que momento decide ‘este ya no es mi proyecto’?

R. -La decisión respecto a que no puedo seguir en este proyecto y quiero integrarme en otro en que me sienta políticamente cómodo la tomé entre la noche del domingo y el lunes. Reflexioné muchas veces sobre dónde estaba mi partido, qué estaba haciendo, qué hacían el resto de las formaciones políticas, qué es lo que yo quería hacer, cómo quería trabajar y en qué esquema político. Las cosas las piensas mucho tiempo y un día caes en la cuenta de lo que tienes que hacer. Estoy muy contento de venirme a un sitio como Ciudadanos que representa el centro. He dicho siempre que milito en el centro político, en la moderación, en los derechos civiles… Estoy donde honestamente creo que tengo que estar.

P. -¿Era necesario tanto secretismo, que hasta sus más estrechos colaboradores pensaran que estaba enfermo en casa?

R. -Lo decido absolutamente solo. No comenté nada, primero, porque no quiero comprometer a nadie en algo que puede tener consecuencias y, segundo, porque no quería que nadie me dijera cosas distintas de las que yo había pensado. Me ha costado, pero una vez que tomé la decisión, lo hice con todas sus consecuencias. Pero que nadie se haga el tonto ni vaya de cándido. Cuando tienen algo importante que anunciar, todos los partidos marcan los tiempos y, en este caso Ciudadanos y yo marcamos los tiempos para un anuncio de esta naturaleza. El PP lo ha hecho siempre así. El PP no avisa a nadie si va a ser candidato o dejarlo de ser hasta el último minuto. Me parece absurdo que algunos  en el PP se lleven las manos a la cabeza cuando es la práctica habitual en el propio partido.

Los partidos no son dueños de las personas y las personas deciden irse o dejarles de votar»

P. -Entiendo que lo anuncian el miércoles para que no interfiriera en los debates televisivos.

R. -Yo hubiera querido provocar el menor impacto posible y, si se podía evitar en los debates, mejor que mejor. Pero a los electores no les influye ese tipo de impactos, les influye qué proyecto presenta cada uno, cómo ven a cada partido, dónde le ubican, y, el resto, es flor de un día. Votarán a Cs, PP, PSOE o Podemos por cómo los vean y también le digo que la nuestra será la apuesta ganadora e Ignacio Aguado presidente de la Comunidad.

P. -Díaz Ayuso ha comparado Cs con un mercadillo de segunda mano de políticos.

R. -Creo que se equivoca con declaraciones como esas. He sido enormemente respetuoso con mi partido antes, ahora y después. Jamás nadie habrá oído una mala palabra mía cuando dejé de ser candidato y le pido a los demás esa actitud, sobre todo si hemos sido compañeros. Los partidos no son dueños de las personas y las personas deciden irse o dejarles de votar por razones que deben aclarar los propios partidos. Lo que tienen que preguntarse es porqué alguien como yo, que llevaba militando 28 años, me voy; por qué se va Iñigo Henríquez de Luna y tantos votantes. Esa es la pregunta que se tienen que hacer y no entrar en descalificaciones.

P. -¿Pero se va porque este PP no es el PP que, a su juicio, debiera ser?

R. -Sin ninguna duda esa es la base de todo. Este PP ha emprendido una deriva distinta de la que ha tenía hasta la fecha. Si la dirección nacional cree que este es el camino será porque lo ha analizado y si están convencidos, allá ellos.

No me siento un tránsfuga en absoluto»

P. -¿Pero porque cree que se ha desplazado del centro político, porque se ha derechizado, porque ha abandonado principios…?

R. -Claramente el centro está en manos de Ciudadanos. Representa el centro liberal, reformista en el que siempre he militado y el PP no representa ese espacio, representa otro que no voy a catalogar.

P. -En su antigua casa le han llamado desleal, traidor, tránsfuga… ha faltado felón.

R. -Le digo lo mismo. Yo no lo he hecho, no lo voy a hacer y allá cada uno con las formas que quiera mantener en política.

P. -¿No se siente un tránsfuga?

R. -En absoluto. Me siento una persona que decide voluntariamente irse a otro partido. Y, además, está mal que lo diga el PP porque surge de otras formaciones políticas, se nutre de personas que militaban en otros sitios y de votantes de otros partidos, ¡qué falta de respeto es este!

P. -¿Ha hablado con Cristina Cifuentes?

R. -Ni me ha llamado ni la he llamado.

P. -¿Estamos ante un futuro consejero de la Comunidad de Madrid o senador por designación autonómica?

R. -Estamos ante un candidato que es el 13 en la lista autonómica de Ciudadanos. Solo hablamos de eso. Me voy a dejar la piel para que Ignacio Aguado sea presidente de la Comunidad porque creo que es el mejor posible. Después de las elecciones ya veremos lo que es cada uno.

En lo importante, Cs siempre estuvo ahí y siempre tuvimos una colaboración estrecha»

P. -Fue usted el que llamó a Aguado, ¿no?

R. -No vamos a entrar en detalles. Tengo una estupenda relación con Aguado y con César Zafra porque el hecho de haber constituido dos pactos de investidura y haber llegado a muchos acuerdos nos ha dado una relación política y personal.

P. -Pero usted ha criticado en términos muy duros a Ciudadanos

R. -Es evidente que se trataba de un adversario. Yo era el portavoz del Gobierno del PP y Aguado el de Ciudadanos. Esos rifirrafes existen, pero también se puede ver en la hemeroteca cómo he agradecido expresamente que, en lo importante, Cs siempre estuvo ahí y siempre tuvimos una colaboración estrecha. Me quedo con la categoría, lo demás son anécdotas.

P. -¿Qué aporta usted a Cs?

R. -Creo que Cs intenta contar conmigo por mi experiencia y por mi trabajo y eso dice mucho de un partido. Que una formación tan nueva, con tanta gente joven, crea también en que el valor de la experiencia suma a un proyecto, es algo ante lo que hay que descubrirse. Para unirse a un proyecto debe resultar atractivo, interesante, dar la impresión de que te reciben con cariño, de que quieren trabajar en equipo… a lo mejor otros partidos deben preguntarse si hacen eso o lo contrario y porqué se queda o se va la gente.

P. -Pero señor Garrido, hay manera de irse. Y no es lo mismo José Ramón Bauzá, que dejó el PP a finales del año pasado, que hacerlo a cinco días de las elecciones generales.

R. -Se ha criticado a algunos compañeros por irse a otra formación porque no tenían espacio en las listas y, en mi caso, lo tenía. Por lo tanto es producto de una reflexión estrictamente personal, política y de convicciones y entiendo que alguien no lo pueda entender y le resulte extraño. Para mí era mucho más cómodo un puesto cuatro en la lista europea que trece en Ciudadanos. Ha sido una decisión arriesgada y opino, humildemente, valiente.

Me representa Ciudadanos y si a alguien le cuesta entender eso, lo siento mucho»

P. -¿La venganza es un plato que se sirve frío?

R. -La venganza no se debe servir ni en frío ni en caliente. No creo en las venganzas. Son reacciones de personas que pueden odiar. Yo no. Tengo mucho cariño a mi ex partido y muchos amigos personales que militan en el PP. No tengo ni odio ni razones para la venganza, todo lo contrario, agradecimiento por muchos años, pero no quiero estar en el PP, no es el partido que me representa. Me representa Ciudadanos y si a alguien le cuesta entender eso, lo siento mucho, pero que reflexione sobre lo que está pasando.

P. -¿Es consciente del daño que le hace a su antiguo partido?

R. -No sé si le hago daño o no y no es mi interés hacerle daño al PP. Mi interés es militar donde quiero estar para hacer un proyecto de construcción de Madrid.