Alfredo Pérez Rubalcaba ha fallecido a los 67 años de edad en la tarde de este viernes tras sufrir un infarto cerebral en su domicilio el pasado 8 de mayo. Histórico dirigente socialista y considerado político con sentido de Estado, certificó la rendición de ETA como ministro del Interior y ocupó muy destacados puestos durante su trayectoria política, siendo, entre otros, vicepresidente del Gobierno de España en 2010, titular de Interior entre 2006 y 2011, y ministro de la Presidencia con Felipe González.

Pero Rubalcaba no solo era un socialista dedicado, sino también un orgulloso químico y profesor universitario, vinculado toda su vida a la educación. Ejercía como profesor de Química Orgánica en la Universidad Complutense de Madrid, cargo que desempeñó tras retirarse de la política en 2014, cuando ostentaba el puesto de secretario general del partido.

Y nunca dejó atrás sus ingenio y conocimientos en química, ni si quiera cuando estaba en el Congreso de los Diputados. Así lo admitió en una entrevista del dirigente socialista para la Serie Documental de Canal Historia 40 años de Democracia (2017), dirigida por Manuel Campo Vidal.

Alfredo Pérez Rubalcaba aseguraba entonces que “cuando veía el hemiciclo desde la tribuna de oradores, veía el sistema periódico”, y que, igual que “los gases nobles, las tierras raras o los metales” había “grupos de gente moderada, maleable, dúctil, brillante y otros que no se llevaban con nadie”, admitía entre risas.

El ex vicepresidente del Gobierno afirmaba que la química se asemejaba mucho a la política y que, al igual que en la materia “semejante disuelve a semejante” por lo que “son más fáciles las coaliciones entre complementarios”.

Rubalcaba rompió puentes con Pedro Sánchez justo después de las elecciones del 20-D de 2015 por los posibles pactos que se barajaban entonces con los independentistas, un problema “histórico” de España” y justificado por “elementos racionales” pero que necesita “cosas que hacer para arreglarlo”, evidenciaba en la entrevista.