Ernest Maragall ha ganado las elecciones en Barcelona, otorgando a Esquerra el preciado botín de poner a la capital catalana al servicio del independentismo. Y ha dejado claro que así será en su primera intervención como ganador: «Oriol aquí tienes el Ayuntamiento de Barcelona, que trabajará por tu libertad desde este momento». Maragall ase ha dirigido así al líder de ERC, Oriol Junqueras, al que ha ofrecido su victoria.

Tras ese gesto, Maragall ha recogido el guante que apenas una hora le había lanzado la hasta ahora alcaldesa, Ada Colau, y ha prometido «hablar con todos» sobre el futuro de la ciudad. También con Joaquim Forn, cabeza de lista de JxCat, al que se ha comprometido a visitar esta semana en la prisión de Soto del Real. Pero también ha dejado claro que «primará el compromiso de Barcelona  con la dignidad y la libertad», esto es, con el programa independentista.

«De aquí no nos moveremos, no está en ninguna negociación» ha advertido Maragall, que ha prometido «devolver al Ayuntamiento de Barcelona el rol de primera institución en la lucha por la libertad».

Colau pide un gobierno de izquierdas

«Ernest Maragall ha ganado las elecciones». Ada Colau ha reconocido, al filo de la media noche y con el 96% del voto escrutado la victoria de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, donde Ernest Maragall se ha impuesto por 5.000 votos a los Comunes. Colau ha felicitado al ganador y le ha reclamado un pacto de izquierdas al frente de la alcaldía de Barcelona.

Una Colau visiblemente emocionada ha señalado que Maragall «decidirá con quien quiere empezar a hablar, pero en el contexto actual donde crecen los discursos de odio, donde hay que acabar con la judicialización de la política, la ciudadanía de Barcelona nos pide a las fuerzas de izquierdas que hablemos entre nosotros y hagamos gobierno amplio, transversal, de izquierdas, que cambie la politica».

La alcaldesa saliente ha felicitado también a los socialistas catalanes, que han doblado el resultado de hace cuatro años. Colau dejaba claro así que no excluye al PSC de esa alianza de izquierdas. La alianza entre ERC y BCNComú sumaría sin embargo suficientes apoyos para gobernar Barcelona, a un regidor de la mayoría absoluta. Una alianza que Maragall y Colau se han esforzado por negar durante la campaña, pero que sus rivales, tanto PSC como Junts, han dado por hecha.

Ada Colau y Ernest Maragall empatan a diez regidores, mientras el PSC pasa a ser tercera fuerza con nueve ediles. Jaume Collboni se convierte en la sorpresa, con dos regidores más de los que le daban los sondeos, pero no consigue batir a morados e independentistas, como parecía al principio del recuento.

Artadi reclama «un ayuntamiento cien por cien independentista»

Elsa Artadi, por contra, ha reclamado a Maragall que haga efectivo «el cambio real en Barcelona» con un gobierno en el Ayuntamiento «cien por cien independentista». Una clara advertencia contra un pacto de izquierdas con los Comunes, que ha concluido con un «nos ponemos a su disposición para lo que haga falta».

La líder de JxCat ha lamentado además que la división del independentismo haya perjudicado a su formación y al peso del bloque en el Ayuntamiento, donde ha pasado de 18 a 15 regidores. Artadi no ha conseguido el efecto «arrastre» que esperaban de la candidatura de Carles Puigdemont en las europeas. La campaña de la «doble papeleta» en Barcelona y Bruselas impulsada por el partido no ha conseguido impulsar la candidatura de Forn, que ha perdido seis regidores respecto a los resultados de CiU.

Los neoconvergentes habrían sufrido el desgate de los votos a la CUP y la candidatura auspiciada por la ANC que lidera Jordi Graupera, cada una de ellas con un 3% de los votos que les ha dejado fuera del ayuntamiento restando apoyos al independentismo.

Derrota de Valls

Manuel Valls (Cs), con seis regidores, se sitúa en cuarto lugar y avanza a la candidatura de JxCat que encabezan Joaquim Forn y Elsa Artadi que pasaría de los diez ediles obtenidos hace cuatro años por Xavier Trias a cuatro ediles. El PP también desmiente a las encuestas, con dos regidores que dejarían fuera del consistorio a la CUP.

El ex primer ministro francés mejoraría así en un regidor los resultados obtenidos hace cuatro años por Carina Mejías, una renta muy escasa para las expectativas generadas por su candidatura y por los resultados de los naranjas en las elecciones autonómicas de 2017. Sus seis regidores no son suficientes para la tan ansiada mayoría constitucionalista en Barcelona, pese a la mejora de los socialistas y que el PP aguanta con dos ediles.

Ayuntamiento dividido

De confirmarse estos resultados, el Ayuntamiento de Barcelona volvería a estar fuertemente dividido en el que el ganador de las elecciones lo será por la mínima. Maragall ha asegurado en los últimos días que su objetivo es gobernar en solitario con pactos puntuales si gana las elecciones, repitiendo la fórmula de Colau durante los últimos cuatro años.

Esta opción, sin embargo, abriría la puerta a una alianza entre Comunes y Socialistas que de hecho es la coalición preferida por PSOE y Podemos para afianzar la suma en el Congreso, pero que incomodará a los cuadros de ambos partidos en Cataluña. Para reeditar la coalición de gobierno Colau y Collboni tendrán que limar muchas asperezas, después de que la alcaldesa echara a los socialistas de su gobierno culpándolos de la aplicación del 155 y se pusiera del lado de los independentistas.

Estas decisiones han llevado a Jaume Collboni ha asegurar repetidamente durante la campaña que no confía en Colau para reeditar los pactos y señalar que el comunes y republicanos han pactado ya compartir el gobierno de la capital catalana