Noche agridulce para el PSOE. El partido de Pedro Sánchez consolida su absoluta hegemonía en el espacio de la izquierda y reduce a escombros a Podemos, al tiempo que mantiene baronías históricas como Extremadura y Castilla-La Mancha, donde Guillermo Fernández Vara y Emiliano García Page consolidan su poder con rotundas mayorías absolutas. También mantiene con solvencia Asturias en manos de Javier Fernández, Baleares con Francina Armengol y le roba al Partido Popular un territorio icónico como La Rioja.

Sin embargo, el Partido Socialista no puede volver la cara a la rotunda derrota sufrida en Madrid, donde Gabilondo fue incapaz de contener a la derecha en la Asamblea y Pepu Hernández fracasó en su intento de sumar con Manuela Carmena para repetir una alcaldía de izquierdas en la capital de España. No hizo cosquillas al bloque conservador en Murcia y Castilla y León, aunque la posición del díscolo Francisco Igea (Ciudadanos) podría dejar la Junta en manos del PSOE tras décadas de gobierno popular. Además, puede llegar a perder Aragón pese al buen desempeño de Javier Lambán.

El gobierno de Aragón queda en manos del PAR, pero el bloque conservador consigue la mayoría absoluta

En esta comunidad, el PSOE se impone con 24 diputados, seis más que en 2015, pero la suma de PP (16), Ciudadanos (12), Vox (3) y el Partido Aragonesista (3) alcanzaría 34 diputados, exactamente los necesarios para sumar mayoría absoluta. Todo dependerá de la posición del PAR, conservador y habitualmente ligado al Partido Popular, pero sin posición clara sobre el apoyo a un gobierno sostenido por Vox.

El gran resultado de Lambán queda deslucido por el descalabro de Podemos, que pasa de 14 a sólo 5 escaños tras la gestión del partido de Pablo Echenique y sus sucesores en la Comunidad. El resto de partidos de la izquierda mantienen o mejoran su resultado respecto al de hace cuatro años: la Chunta Aragonesista pasa de 2 a 3 diputados e Izquierda Unida conserva uno.

Otro de los escenarios donde se plantean dudas respecto a la gobernabilidad son las Islas Canarias. El PSOE se ha impuesto con 25 diputados, por delante de Coalición Canaria (20), PP (11), Nueva Canarias (5), Podemos (4), Agrupación Socialista La Gomera (3) y Ciudadanos (2). Cualquier pacto es posible en este escenario, y probablemente de las sumas depende mucho de lo que suceda en el Congreso de los Diputados en los próximos meses, donde el apoyo de Coalición Canaria a Pedro Sánchez puede acabar siendo decisivo.

La ‘remontada municipal’ del PP

No obstante, el Partido Popular también tiene motivos para sacar pecho de la noche electoral. Especialmente leyendo los resultados en clave municipal. No sólo por Madrid, de donde desplaza a Manuela Carmena para colocar a José Luis Martínez-Almeida, sino también por otras grandes ciudades como Zaragoza, que arrebata a Pedro Santiesteve, uno de los alcaldes del cambio tras las municipales de 2015. El bloque que forman PP, Cs y Vox también suma en las otras capitales aragonesas, Huesca y Teruel.

El PP mantiene Málaga, Almería y Jaén y puede añadir Granada y Córdoba a su nómina de alcaldías en Andalucía

En Andalucía, el PP consolida su poder municipal en Málaga, Almería y Jaén y además suma nuevas alcaldías considerables como Granada y Córdoba, si se reeditan los acuerdos que ya llevaron a Juanma Moreno a la presidencia de la Junta de Andalucía. No obstante, Ciudadanos ya permitió gobiernos del PSOE en capitales de provincia en 2015 y está por ver cuál será su posición ahora. Acuerdos conservadores también podrían replicarse en municipios medianos en uno de los territorios que mejor sostienen a Pablo Casado.

Además, el bloque del centro-derecha mantiene holgadas mayorías en Ceuta y Melilla y aporta al mapa local una novedad: salvo enorme sorpresa, gobernará en Pamplona donde Navarra Suma -coalición de PP, Ciudadanos y UPN- se ha quedado sólo a un concejal de la mayoría absoluta. La única opción que podría evitarlo sería un apoyo explícito del PSOE a EH Bildu, que ha sido segunda fuerza en la localidad.

También estará en manos del PSOE el destino de otras alcaldías mediáticas como la de Badalona, donde Xavier García Albiol se impone con claridad tras una campaña en la que escondió las siglas del PP. Consigue 11 concejales, a tres de los 14 que marcan la mayoría absoluta. Por detrás, ERC consigue 7 asientos, por los 6 del PSC, 2 de los comunes y uno de Junts per Catalunya. Sólo un acuerdo global de la oposición, con el PSC apoyando afirmativamente a los partidos independentistas, alejaría a Albiol de volver a la alcaldía.

El PP se quedó muy cerca, también de recuperar Valencia, aunque finalmente no lo consiguió y la alcaldía se queda en manos de Compromís. Por contra, recuperará con total seguridad el poder en Alicante.

Además, el PP retendrá capitales de provincia que ya controlaba como Santander, Cáceres o Badajoz, pese a que ni en Cantabria ni en Extremadura tendrá poder autonómico. Sucede lo mismo en Castilla-La Mancha con capitales como Albacete, Guadalajara y Ciudad Real, y en Asturias con Oviedo.