El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha recibido hoy un severo correctivo en la inauguración de las jornadas del Círculo de Economía, en la que el presidente de la entidad, Juan José Brugera, le ha recriminado que su gobierno se centre exclusivamente en la agenda independentista. Una recriminación que no ha hecho mella en Torra, quien ha aprovechado la ocasión para pedir a los grandes empresarios que defiendan el referéndum «alto y claro, aquí y en Madrid», tras elogiar la victoria de la ACN en la Cámara de Comercio de Barcelona.

«Mientras se dan pasos en la búsqueda de una salida consensuada es fundamental priorizar el gobierno de las cosas» ha advertido Brugera, quien ha lamentado que, por el contrario, se da «una orientación a menudo única en el conflicto político que nos lleva a olvidar las cosas de día a día de la ciudadanía».

La orientación única en el conflicto político nos lleva a olvidar las cosas del día a día» lamenta Brugera

«Más que nunca es fundamental preservar la calidad de servicios públicos» ha añadido el presidente de la entidad, decana entre los think tank económicos españoles. «El primer paso seria debate público acerca de políticas públicas» ha apuntado, «no es el caso, el conflicto político lo llena todo».

El presidente del Circulo ha advertido además que, aunque «no se han hecho realidad los malos augurios económicos» que precedieron al 1-O, «la perdida de poder económico empieza a notarse» y ha urgido a Torra para que los actores públicos y privados «compartamos una hoja de ruta para recuperar voz e influencia en los centros de poder españoles europeos».

Torra desoye a los empresarios

Unas advertencias que no han hecho ninguna mella en el presidente catalán, que ha centrado su discurso en la denuncia de la «represión» los «presos políticos» y el supuesto «amplio consenso del 80%» a favor de un referéndum de autodeterminación.

Torra ha empezado su conferencia felicitándose porque las elecciones generales, locales y europeas han consolidado al independentismo como primera fuerza en Cataluña. Una constatación que le ha llevado a reclamar a los presentes que «hablen alto y claro aquí y en Madrid, hagan saber que están la lado de la democrática, al lado de lo que la ciudadanía libremente decide en las urnas».

Antes de llegar a ese punto, Torra ha recitado el memorial de agravios, desde las inversiones pendientes o el déficit fiscal hasta la «represión» contra el independentismo para reclamar a los empresarios que sean claros y tomen partido por el secesionismo. Justo lo contrario de lo que le había pedido momentos antes el presidente del Círculo.

«El memorial de agravios seria interminable» ha asegurado Torra, «pero me paro aquí. Se imaginan qué país podríamos tener si todos sus ciudadanos gozaran de toda la riqueza que producen y las competencias para gestionarla».

Defensa de la nueva Cámara de Comercio

Preguntado por el asalto de la ANC a la Cámara de Comercio de Barcelona, el president se ha limitado a felicitar a los nuevos responsables de la entidad. Y cuando Brugera le ha aclarado que la pregunta se refería al riesgo de convertir la entidad en una nueva palanca política del independentismo, olvidando su papel de dinamizador económico, Torra se ha limitado a apuntar que «la candidatura ganadora aplicará su programa».

El coloquio posterior ha servido también para reclamar al presidente catalán que mencione el fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) contra Carles Puigdemont. Un fallo que Torra ha despreciado, apuntando que el fallo señala que «al día siguiente se pudo celebrar el pleno» suspendido por el Tribunal Constitucional a petición del PSC, que es la decisión recurrida en su momento por Puigdemont y Carme Forcadell.

Torra ha defendido además la bonanza de la economía catalana, citando datos de crecimiento, empleo o exportaciones, y ha señalado que la anunciada crisis derivada del 1-O no se ha cumplido, destacando además, como parte de la «represión del Estado» las supuestas presiones a grandes compañias para que trasladaran su sede social tras el referéndum o la retirada masiva de fondos de LaCaixa y Banc Sabadell para forzar su salida de Cataluña.

En este contexto, ha reclamado al Círculo que, «como hace el Colegio de Economías» ofrezca datos para frenar las «informaciones manipuadas». Y ha insistido en el ciclo positivo encadenado con los gobiernos de Artur Mas, Carles Puigdemont y él suyo.