Joan Ribó (Compromís) repetirá como alcalde de Valencia, tras haber sido reelegido este sábado con el apoyo de los votos de los concejales del PSPV-PSOE, partido con el que negocia un gobierno de coalición pero con el que aún no ha cerrado ni el programa ni las concejalías.

Tras constituirse la mesa presidida por Ribó como miembro de más edad (71), los concejales electos han jurado o prometido su cargo en castellano o valenciano, algunos con «coletilla» en su alocución, y han recibido el cordón de concejal antes de darse por constituida la Corporación, en la que por primera vez entra Vox con dos ediles.

Posteriormente, se ha procedido a la votación, que ha dado a Joan Ribó los 17 votos de los diez ediles de Compromís y los siete socialistas, por lo que ha sido proclamado alcalde por mayoría absoluta y, tras prometer su cargo e igual que hiciera hace cuatro años, ha devuelto la vara de mando al secretario porque ya comentó que no representa su forma de gobernar.

El recién reelegido alcalde ha apostado en su discurso de investidura por presidir un gobierno municipal que «no sea solo» de dos partidos (en alusión a su coalición y al PSPV, con quien se ha empezado a negociar un gobierno progresista), sino un ejecutivo «con el que colabore la oposición» y que «atienda a los partidos que no han obtenido representación»: «En definitiva, el gobierno de todas las personas de Valencia independientemente de la formación política a la que hayan votado», ha manifestado.

De esta manera, el alcalde ha apelado al «diálogo» con el resto de grupos que integran el pleno (PP, PSPV, Ciudadanos y Vox) «desde el respeto a la discrepancia, pero desde la voluntad de unir esfuerzos en las políticas públicas que han de posibilitar una ciudad donde todas las personas se sientan representadas».

«Consolidar un cambio sereno’

Así lo ha destacado Ribó al final del discurso que ha pronunciado en el pleno de constitución de la corporación local después del 26M, en el que ha revalidado la Alcaldía con el respaldo de Compromís y PSPV. El primer edil ha apelado al «diálogo» con el resto de grupos para «consolidar un cambio sereno, tranquilo y sin estridencias, pero con firmeza». Muestra de este talante ha resaltado su decisión de «dejar la vara de mando guardada» como hizo en 2015 cuando fue elegido por primera vez.

Ribó ha asegurado que Valencia «continúa caminando hacia el futuro» y ha apuntado que «así lo ha decidido la ciudadanía» en las urnas el 26 de mayo: «La mayoría de valencianos y valencianas han revalidado su confianza en las políticas públicas de progreso para esta ciudad y también a mí como alcalde», ha manifestado.

En este sentido, ha indicado que su «primer compromiso» es con «la consolidación de las políticas de transparencia», que ha considerado «la mejor manera de evitar la corrupción», y ha apuntado que la ciudad debe «caracterizarse por su honradez».

Igualmente ha afirmado que el gobierno municipal que presidirá debe ser «el de la eficacia», para lo que ha defendido en el Ayuntamiento «una estructura ágil que permita dinamizar la ciudad y gestionar los recursos públicos con responsanilidad». Tras ello ha expresado su deseo de que la ciudad «profundice en los derechos de las personas» y sea una ciudad «accesible» y «amable», «de oportunidades», con «barrios y pueblos conectados entre sí» y «cada día más verde».

«Retomo estos cuatro años como alcalde pensando en una ciudad más igualitaria donde los hombres y las mujeres tengan las mismas oportunidades y la erradicación del machismo dé paso a una sociedad más justa», ha manifestado.

Además, el primer edil ha considerado que el día de hoy es «un momento histórico» al igual que lo fue el pleno de investidura de 2015, cuando fue elegido por primera vez. «Porque estos valores, radicalmente democráticos, no son tan nítidos en otras ciudades de España donde se está viviendo un cambio de talante en sus gobiernos municipales», ha manifestado, al tiempo que ha apuntado que València «continúa caminando hacia la modernidad con paso firme».