Las distintas investigaciones judiciales que desentrañan la actividad del ex comisario José Manuel Villarejo cuentan con un denominador común: periodistas. Los profesionales de la información han estado siempre en el foco, como supuesto objeto de interés de las empresas que presuntamente trabajaban alrededor del policía, en prisión desde noviembre de 2017 tras el estallido del caso Tándem.

El diario El Mundo adelantó este martes que la Audiencia Nacional ha acreditado que un grupo de policías registró, sin autorización judicial, las llamadas entrantes y salientes de al menos tres destacados periodistas económicos, según constaría en documentación intervenida al abogado Rafael Redondo, ex socio del comisario ya jubilado. Se trata de los periodistas Íñigo de Barrón, de El País; Jorge Zuloaga, entonces redactor de Expansión; y José Antonio Navas, de El Confidencial. Fuentes jurídicas consultadas por este medio aseguran que la presunta investigación sobre estos periodistas no tendría relación con la rama que escruta las operaciones del BBVA.

Según este medio, esa información se encontraría en un archivo remitido por un expolicía, al que se la habría proporcionado anteriormente un agente adscrito a la Comisaría General de Información. Todos esos datos constan en un informe remitido a los juzgados por la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional, al que ha tenido acceso El Independiente.

Pero no son los únicos que aseguran haber sido objeto del interés de las averiguaciones de la trama de Tándem. El Independiente ya publicó el pasado 11 de enero que en la base de datos de teléfonos controlados por las empresas investigadas figuran multitud de profesionales de este sector, tal y como se podía comprobar en los listados publicados por El Confidencial Moncloa.com. Estos son todos los periodistas cuyos nombres han aparecido publicados en relación con este caso:

  • Íñigo de Barrón, periodista económico de El País.
  • Jorge Zuloaga, redactor de Expansión en el momento de los hechos publicados por El Mundo y actual director adjunto de El Confidencial.
  • José Antonio Navas, redactor especializado en economía de El Confidencial.
  • Aurelio Medel, director de comunicación del Banco Santander bajo la presidencia de Emilio Botín, principal competidor de BBVA en el mercado español.
  • Lorenzo Cooklin, que durante el período investigado por la justicia lideraba el equipo informativo de ACS.
  • Ángel Laso, responsable del área de Economía de ABC durante el período en el que Sacyr intentó hacerse con el control de BBVA. Posteriormente se convirtió en dircom de la compañía.
  • Encarna Pérez, redactora económica en La Vanguardia que publicó informaciones sobre el intento de compra. Dejó su puesto tiempo después para ocupar la dirección de comunicación de la Asociación Española de Banca.
  • Begoña Elices, responsable de comunicación de Repsol en aquel momento.
  • José Luis González Besada, entonces dircom de Iberdrola.
  • Carmen Azúa, que ocupaba el mismo cargo en la eléctrica Endesa.
  • José Romero, director de comunicación de Vodafone España.
  • Javier Ayuso, dircom de BBVA durante las fechas de la operación, posteriormente responsable de la Casa Real y profesional con larga experiencia en la prensa escrita.

El principal objetivo de estas operaciones, según reconoció a este diario el propio jefe de seguridad del BBVA era vigilar los movimientos en torno a Luis del Rivero y el exministro socialista Miguel Sebastián, al que se relacionaba con el movimiento ofensivo de Sacyr sobre el banco. «Queríamos ver quién estaba detrás para defender el banco», admitió el antiguo jefe de seguridad del BBVA a El Independiente en enero de este año.

Sin embargo, como se puede comprobar en el listado, entre los profesionales cuyos teléfonos suscitaron el interés de la red se encuentran periodistas de medios privados y responsables de comunicación de empresas absolutamente ajenas a la operación.