La polémica está servida después de que unos ‘hackers’ lograran acceder al correo electrónico corporativo del presidente del tribunal del ‘procés’ Manuel Marchena en plenas deliberaciones por la sentencia contra los líderes independentistas en Cataluña. Tanto el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) como la Unidad de Criminalidad Informática de la Fiscalía y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) investigan ya quiénes son los posibles autores de este acceso ilegal al correo oficial de los magistrados que han juzgado durante cuatro meses a los líderes del desafío independentista en Cataluña.

Anonymous Catalonia reivindicó el pasado sábado dicha acción y publicó pantallazos de los ‘mails’ corporativos de Marchena. Por su parte, el órgano de gobierno de los jueces que preside Carlos Lesmes admitió este lunes que se ha producido “una brecha de seguridad” consistente en el ataque a determinadas cuentas de correo del dominio @poderjudicial.es.

El CENDOJ lanzó este lunes un mensaje a todos los jueces: «La seguridad es importante. Cambio de contraseñas»

No en vano el CGPJ ha pedido a todos los jueces de España desde la intranet del Poder Judicial que cambien cuanto antes sus contraseñas del correo corporativo a través de un mensaje que dice lo siguiente: “Última hora: la seguridad es importante. Cambio de contraseñas”. En el mensaje difundido este lunes a los miembros de la Carrera Judicial se sostiene que el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ), encargo del soporte informático, “queremos recordar y difundir la necesidad de contar con contraseñas robustas y seguras de accesos a los servicios y aplicaciones con las que trabajamos”.

El CENDOJ, en colaboración con el Centro Criptológico Nacional (organismo dependiente del CNI), investiga lo sucedido después de que el pasado viernes detectaran que estaban recibiendo ataques masivos en el sistema informático del Poder Judicial. Según informan fuentes jurídicas a El Independiente, el CNI alertó de que se estaban tratando de ‘hackear’ las cuentas corporativas de los siete magistrados que han juzgado el ‘procés’, causa que está en estos momentos pendiente de sentencia.

La vulnerabilidad del sistema

Entonces, tras recibir comunicación por el conducto oficial, fue Lesmes quien informó a los magistrados de la Sala Segunda lo sucedido, transmitiéndole que, como medida de seguridad, debían cambiar las claves de acceso de sus correos de dominio @poderjudicial. No obstante, las fuentes jurídicas consultadas explican que los magistrados del tribunal del ‘procés’ nunca usan dicha cuenta de correo electrónico para tratar asuntos relacionados con dicho procedimiento judicial.

Los ‘hackeos’ a la cuenta de Marchena han puesto de relieve la vulnerabilidad del sistema informático utilizado por la Carrera Judicial. Se trata del correo desde el que el CGPJ comunica los períodos vacaciones, días de permiso, bajas maternales, etc a todos los jueces del país. Un amplío número de togados consultados por este medio muestran la indignación con lo sucedido. Dicen sentirse desprotegidos y poco sorprendidos ya que, incluso al acceder a la intranet del Poder Judicial algunos navegadores de Internet, calificaban la página web como un “sitio no seguro”.

La Fiscalía recaba en estos momentos información antes de decidir si abre unas diligencias sobre el ‘hackeo’

Por su parte, desde el órgano de gobierno de los jueces se trabaja a contrarreloj para contrarrestar los ataques masivos al sistema. La Fiscalía, en tanto, está recabando información para determinar si se debe abrir una investigación formal sobre el mencionado ‘hackeo’ de cuentas del jueces del Alto Tribunal.

Según Anonymous Catalonia, se accedió por «pura casualidad» a la cuenta de Marchena, sin encontrar ninguna referencia al juicio cuya vista oral concluyó hace unas semanas. Desde su perfil de la red social Twitter niegan además haber «hackeado» la cuenta del juez Manuel Marchena. Según ha apuntado el grupo, la contraseña de la cuenta de correo del presidente del tribunal del «procés» responde al nombre «de alguien querido» por el magistrado y ese código, junto al de otros magistrados, figura en una base de datos de más de 9.000.000.000 contraseñas filtradas en el pasado que es «accesible a cualquiera».