El Colectivo 1 de Octubre, sector critico de ERC, se ha presentado hoy oficialmente con una primera exigencia a la dirección que lideran Oriol Junqueras y Pere Aragones: la celebración de una consulta interna para decidir el sentido del voto republicano en la investidura de Pedro Sánchez. Los líderes del colectivo, que se presentan a sí mismo como los «ortodoxos», están convencidos de que el sentir general de la militancia independentista está en contra de la investidura a Sánchez.

«En España hay que votar que no», ha argumentado uno de los líderes del movimiento, Xavier Martínez. «El desbloqueo de España vendrá con la independencia de Cataluña, mientras no seamos independientes España debería estar bloqueada, desbloquear España no es nuestro negocio» ha argumentado Martínez, quien se ha mostrado convencido la militancia está en contra de la investidura de Sánchez, aunque ha asegurado que si la militancia vota a favor de la investidura, «respectará y defenderá» esa decisión.

El líder de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, se ha mostrado proclive hasta ahora a la abstención de su grupo, lo que permitiría la investidura de Sánchez con el apoyo de Podemos y grupos minoritarios, siempre que los socialistas acepten sentarse a negociar con ERC, algo que de momento no ha sucedido. En contra de lo que afirman los críticos, Rufián aseguró tras reunirse con Adriana Lastra que «no hemos venido a bloquear».

Colectivo 1-O ha iniciado ya contactos informales con la dirección de ERC, a la que han solicitado una reunión formal para plantear la exigencia de esa consulta interna que, recuerdan, está perfectamente recogida en los estatutos del partido. Esquerra «cuenta con los medios materiales y tecnológicos» para hacer una consulta telemática entre toda la militancia, han señalado, porque de hecho ya está prevista una consulta así para el 15 de septiembre, cuando se escogerá al próximo presidente y secretario general del partido.

Otros consultan hasta sobre un chalet» señalan los críticos para volver al funcionamiento asambleario

ERC «siempre ha sido un partido asambleario, últimamente parece que hemos perdido esta praxis» ha señalado Martínez, quien ha apuntado que otros partidos hacen consultas, «consultan hasta sobre un chalet» ha ironizado tras elogiar la consulta de Ada Colau a su militancia sobre los pactos poselectorales en Barcelona.

La portavoz del partido, Marta Vilalta, advirtió sin embargo este lunes que la decisión sobre la posición definitiva de ERC en la votación de la investidura de Pedro Sánchez «se decidirá en los órganos de dirección del partido». Esto es, la Ejecutivo o el Consell Nacional, que podría reunirse antes del 22 de julio. Vilalta descartó así la posibilidad de una consulta interna, aunque aseguró que quieren «recoger la sensibilidad» de la militancia.

Recogida de firmas

En este contexto, los críticos advierten que, si la dirección del partido no atiende a su demanda, iniciaran una recogida de firmas para forzar la consulta. Los estatutos ERC prevén tres maneras de acordar una consultar interna a la militancia: por decisión e la Ejecutiva, del Consell Nacional o a través de una recogida firmas del 10% de la militancia.

El problema, ha explicado Quim Bosch, «es que no se ha desarrollado el reglamento para esta recogida y si quisiéramos hacerlo por este camino primero se tendría que pronunciar la comisión de garantías del partido. Por eso la recogida de firmas es desaconsejable, por eso pedimos a la Ejecutiva que, de motu propio, la convoquen».

En este contexto, todos se han mostrado convencidos de que el «no» se impondría en la consulta. «No tenemos que pactar con los carceleros de nuestro presidente» ha apuntado Martínez, para quien los socialistas «día a día nos dan argumentos para que votemos que no» entre los que todos han destacado la designación de Josep Borrell como jefe de la diplomacia europea. «No se puede votar a este gobierno de ninguna manera, pero estos son nuestros argumentos, queremos que toda la militancia se exprese sobre esta cuestión y por eso pedimos a la dirección que convoque la consulta».

Este referéndum interno es la primera y más perentoria de las preocupaciones del colectivo, que reclama además a la dirección republicana «fidelidad al 1 de octubre» y «unidad» de las fuerzas independentistas.

El grupo nace, explican en su manifiesto de presentación, «de la inquietud de muchos militantes de ERC sobre como se está implementando el mandato del 1-O». Tampoco consideran que se esté siendo fiel a la ponencia política aprobada en el congreso de julio de 2018, cuando la dirección del partido intentó fijar en su estrategia política el abandono de la unilateralidad que llevó al 1-O y la militancia lo impidió, con enmiendas que volvieron a introducir la amenaza de romper con el marco legal para implementar la independencia, como sucedió un año antes.