Política

‘Javaque’, la palabra inexistente que ha indignado a los opositores a guardia civil

Aspirantes a las 2.210 plazas convocadas en la escala de cabos y guardias piden la anulación de la prueba ortográfica por emplearse un término no reconocido por la RAE / Interior anuló un examen de la Policía en 2017 por usar palabras en desuso

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‘Javaque’, la palabra inexistente que ha indignado a los opositores a guardia civil
Un guardia civil vigila un examen para el ingreso en el Cuerpo.

Un guardia civil vigila un examen para el ingreso en el Cuerpo. AUGC

Resumen:

‘Javaque’, una palabra no reconocida por la Real Academia Española de la Lengua (RAE), ha desatado el malestar entre miles de aspirantes que el pasado sábado se examinaron de la prueba de ortografía para ingresar en la Guardia Civil. De hecho, algunos opositores han pedido ya la impugnación de dicha pregunta para que no sea valorada.

La prueba consistía en un ejercicio con diez frases en las que aparecían cuatro palabras subrayadas, debiendo el aspirante señalar las que presentaran una “falta ortográfica”. Así se detalla en el punto 6 de las bases de la convocatoria, publicadas en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 15 de mayo.

La pregunta de la discordia era concretamente la número dos, formulada con el siguiente enunciado: ‘Alijeró el javaque afligido por el dilubio’. Las cuatro respuestas ofrecidas eran ‘Alijeró’ (A), ‘javaque’ (B), ‘afligido’ (C) y ‘dilubio’ (D).

El Diccionario de la Lengua no recoge la voz ‘javaque’ ni ‘jabaque’. El término más parecido es ‘jabeque’, definido en su primera acepción como “embarcación costanera de tres palos, con velas latinas, que también solía navegar a remo”. ‘Javaque’, por tanto, sería una errata y no una falta ortográfica.

Aspirantes a las 2.210 plazas piden la anulación de la prueba ortográfica por emplearse un término no reconocido por la Academia

También se han puesto en solfa otros tres términos con más de un error ortográfico cada uno, lo que chocaría con la aplicación literal de las bases: “palabras que presenten una falta ortográfica”. Se trata de ‘Virugi’ (en realidad ‘biruji’), ‘embanecido’ (la forma correcta es ‘envanecido’) y ‘hazquirente’ (‘adquirente’).

Los opositores disponían de diez minutos para resolver este cuestionario, teniendo la consideración de respuesta errónea tanto la opción que se hubiera señalado siendo correcta como dejar de marcar una palabra con falta de ortografía, según establecen las bases de la convocatoria.

Algunos opositores han anunciado en redes sociales su intención de impugnar la citada pregunta ante el tribunal calificador de las pruebas selectivas para que anule la respuesta ‘B’ de la citada pregunta. El error sólo afectaría a los aspirantes que se examinaron el sábado, no así los del domingo.

Más de 5.200 adhesiones

Otros opositores van más allá y han iniciado una recogida de firmas a través del conocido portal change.org para pedir a la Jefatura de Enseñanza de la Guardia Civil que impugne el examen debido a la “filtración pública” de la prueba de ortografía del pasado sábado “por parte de algunas academias” durante la realización de la misma, sumando ya más de 5.200 adhesiones. Según defienden, no anularse supondría “un grave perjuicio a la transparencia e igualdad del proceso”.

Un total de 27.356 personas aspiran a obtener una de las 2.210 plazas que la Guardia Civil ha ofertado para este año (a razón de una por cada 12 opositores), lo que la convierte en la mayor convocatoria de empleo aprobada desde 2009 para acceder a la escala de cabos y guardias de este Cuerpo.

La prueba celebrada los pasados sábado y domingo consistía en la realización de una serie de test sobre conocimientos teóricos, idiomas, ortografía y psicotécnicos, desarrollándose el examen de forma simultánea en 16 sedes: Alicante, Ávila, Baeza, Cádiz, Calatayud, Mallorca, Las Palmas de Gran Canaria, León, Madrid, Mérida, Murcia, Oviedo, Sevilla, Tenerife, Valencia y Vigo.

El Ministerio del Interior se vio obligado a anular un examen de la Policía en 2017 por usar palabras en desuso

Los que aprueben pasarán a la siguiente fase, consistente en la realización de una prueba de resistencia (una carrera de un kilómetro de distancia), otra de velocidad (50 metros en pista con salida en pie), de natación de 50 metros, así como una de fuerza (un número determinado de extensiones de brazos, según el sexo).

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha dado a conocer este lunes el malestar de opositores por la supuesta filtración de las plantillas de los exámenes de ortografía minutos después de terminar la prueba y la supuesta repetición de algunas preguntas en la prueba del día siguiente, así como la desigual dificultad entre la prueba del sábado y la del domingo.

Algunos aspirantes han denunciado que las palabras utilizadas en el examen del primer día están “en desuso” y son de “difícil comprensión” -como ‘sallal’, ‘casuya’, ‘javaque’, ‘quincaya’, ‘efebo’, ‘halodio’ o herrumbosa’- frente a las de la prueba del domingo, de “fácil entendimiento”.

En 2017, el Ministerio del Interior ya se vio obligado a anular la prueba de ortografía a la que tuvieron que enfrentarse los aspirantes a ingresar en la escala básica de la Policía Nacional, tras las quejas de los opositores por recurrirse a términos en desuso como ‘diunvirato’, ‘yuyo’ o ‘champurrear’. El Sindicato Unificado de Policía (SUP) denunció entonces que esas palabras “jamás se utilizan en la labor policial y son de uso reservado a eruditos”.

“Subsanar la desigualdad”

Ahora, la AUGC ha dirigido un escrito al máximo responsable de la Jefatura de Enseñanza de la Guardia Civil a fin de conocer qué base tienen estas quejas y, en caso de acreditarse, qué medidas adoptará el Cuerpo para “subsanar la desigualdad” que se hayan podido generar entre los opositores y evitar que en el futuro pudiera volver a repetirse.

A preguntas de este diario, fuentes de la Guardia Civil rechazan las acusaciones y recuerdan que los dos modelos de examen se sortean delante de los opositores, que tienen un nivel de dificultad similar, que todos los aspirantes se examinan simultáneamente en las 16 sedes habilitadas para evitar que opositores puedan contar con la ventaja de conocer las preguntas con antelación y que ninguno puede salir hasta que todos terminan la prueba. También indicaron que se prohíbe el acceso con dispositivos electrónicos, lo que dificultaría al máximo que se pudieran difundir pantallazos de los exámenes.