Tras hacer efectivo el PP vasco su profundo disgusto por la apertura de un expediente informativo a su portavoz en las Juntas Generales de Guipúzcoa, Juan Carlos Cano, miembros de la dirección nacional limitan la sanción a «un tirón de orejas», según ha podido saber El Independiente.

Cano, un histórico del partido en el País Vasco, votó a favor de que Bildu presidiera, nada menos, que la comisión de Derechos Humanos de las Juntas guipuzcoanas, hecho que atribuyó a un error por el que pidió disculpas. Su voto no era determinante, puesto que la propuesta hubiera salido adelante  en todo caso, pero sí convulsionó a Génova en la medida en que se la podía acusar de connivencia con los proetarras, que es uno de los argumentos que los populares lanzan contra Pedro Sánchez, y, sobre todo, casi es vísperas del debate de investidura.

La dirección nacional había aceptado sus disculpas antes del expediente

Los mismos medios de la dirección nacional consultados admiten que la apertura de un expediente informativo a Cano es una decisión más táctica que otra cosa, pues se trata de que «nadie pueda decirnos que hemos pactado con esa tropa sin que haya consecuencias, aunque sea un error».

Sin embargo, la decisión cayó como una bomba en la dirección de los populares guipuzcoanos, cuyo líder, Borja Sémper, salió en tromba contra la decisión de Génova y exigió, primero a través de Twitter y luego a través de un comunicado dirigido al comité de Derechos y Garantías del PP, que se le retirara el expediente. Nadie puede cuestionar la trayectoria de un cargo popular comprometido durante 30 años con la defensa de la libertad y que ha luchado “contra el acoso y la persecución de ETA”, defendió Sémper.

Y es que antes de que Génova abriera expediente informativo -decisión tomada el pasado lunes en el comité de dirección y de la que se informó a la organización vasca deprisa y corriendo-, el PP regional se había puesto en contacto con Madrid, con quien hubo coincidencia «en que Cano se había equivocado. Y cual es nuestra sorpresa de que se le abre ese expediente sin que nos den ninguna explicación», han lamentado en la dirección territorial, que, además, apuntan a  que algunos miembros del «núcleo duro» de Casado no estaban de acuerdo con esta decisión. Critican que se haya tomado «por un cálculo estratégico y no hayan tenido en cuenta la situación en que dejaban» al juntero.

Sin embargo, una vez abierto el expediente informativo se debe reunir el comité de Derechos y de Garantías, presidido por Rafa Hernando, y nombrar a un instructor del caso que escuche la versión del juntero, tras lo cual, lo más probable es que archive el expediente, tal y como han pedido los vascos. De hecho, esta es la versión que se les ha hecho llegar de manera indirecta. Y es que fuentes de este órgano destacan que Cano «se equivocó y lo ha reconocido. No vemos gran cosa», admiten.

El PP vasco fue informado en el último momento

En todo caso, el expediente ha vuelto a poner de manifiesto las complicadas relaciones de Génova con la dirección del partido en el País Vasco, al frente del cual se sitúa el ex ministro y ex portavoz del Grupo Popular Alfonso Alonso. Pero Alonso fue, ante todo, uno de los principales valedores de Soraya Sáenz de Santamaría en las elecciones primarias a la sucesión de Mariano Rajoy. Si hubo tres personas que formaron aprte de su «guardia de corps» una fue Alonso y los otros dos la ex ministra Fatima Báñez y el ex director de Gabinete de Rajoy José Luis Ayllón.

No entra, sin embargo, en los planes de Génova abordar cambios en el PP vasco, o no por ahora. Pablo Casado cuenta en su «núcleo duro» con el que fue uno de los dirigentes más importantes del partido allí, Javier Maroto, el único de esa organización territorial que se significó con Casado, frente a Iñaqui Oyarzábal y Borja Sémper que se alinearon a Alonso. Lo cierto es que Mar Blanco también apoyó a Santamaría y eso no fue óbice para que Pablo Casado la incorporara a su ejecutiva nacional y a la lista electoral madrileña en los últimos comicios generales.

Génova acaricia un «País Vasco Suma»

Precisamente, los resultados en el País Vasco, de esta contienda, donde se perdió hasta el escaño por Álava, obligan a abordar alguna medida a medio plazo. Por lo pronto, Génova cree que una forma de salir del marasmo electoral en este territorio es hacer frente común con Ciudadanos, una especie de «País Vasco Suma», al estilo de «Navarra Suma», con el que intentar la remontada.

Precisamente, Pablo Casado acude este sábado a Vitoria para participar en la «Escuela Miguel Ángel Blanco» que organiza Nuevas Generaciones. Allí coincidirá con Alonso por vez primera tras el malestar generado por el expediente contra Cano. El año pasado no se celebraron estas jornadas pues pilló a los populares en plenos preparativos de su congreso extraordinario.