El PP ha aparcado las cuestiones internas, en concreto la que afecta a la convocatoria de la Junta Directiva Nacional que debe elegir a sus portavoces parlamentarios al Congreso y al Senado, hoy en funciones, y otras decisiones de carácter orgánico como los relevos de algunos dirigentes territoriales ya previstos desde antes de las elecciones como la asturiana y el cántabro.

La idea es que, «sin gobierno no hay prisa para nombrar a los portavoces», ni siquiera aunque el día 23 se constituya la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados. A fin de cuentas, si hay que ir a unas nuevas elecciones generales en caso de que no haya investidura de Pedro Sánchez, carece, dicen, de sentido hacer nombramientos sin que arranque la legislatura. José Antonio Bermúdez de Castro e Ignacio Cosidó son los portavoces en funciones en el Congreso y en el Senado, respectivamente.

Además, la dirección nacional popular está volcada en los pactos de Madrid y Murcia y en los conflictos internos que les han estallado en Canarias y País Vasco. En el primer sitio por el acuerdo PP-PSOE en el Cabildo de La Palma. En el segundo por la elección de un dirigente de Bildu para la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco gracias, entre otros, a los votos del PP. En ambos casos se han abierto expedientes informativos que, muy probablemente acabarán en expulsiones.

Génova rebaja el optimismo de tener esta semana cerrados Madrid y Murcia

Respecto a la marcha de las negociaciones en Madrid y Murcia para un pacto del centro-derecha que haga presidentes autonómicos a Isabel García Ayuso y Fernando López Miras, respectivamente, el secretario general del PP dice ser «razonablemente optimista» porque las conversaciones «parecen invitar a ello», aunque a continuación ha rebajado ese supuesto optimismo al admitir que «necesitamos seguir avanzando, dando pasos, y ponernos de acuerdo para mejorar la vida de la gente».

García Egea ha comparecido tras la reunión del comité de dirección del PP, centrada en la primera sesión de investidura de Pedro Sánchez, que arranca el próximo lunes. «El PP, no le va a regalar la investidura a Sánchez», ha reiterado por enésima vez el secretario general popular, García Egea.

El PP no le va a regalar la investidura a Sánchez», dice García Egea

A tan sólo una semana del arranque del debate de investidura que, salvo milagro, todo apunta a que será fallida. La posición del PP «es muy clara, no a Pedro Sánchez y sí a España», ha agregado para asegurar que eso es «lo que nos piden nuestros militantes y cargos públicos porque hemos venido a hacer de contrapeso».

Tras afirmar que «lo que pase la próxima semana es responsabilidad única de Pedro Sánchez», al que ha acusado de querer una investidura «a la carta, para tener un gobierno en solitario y con apoyos, por activa o por pasiva, con el resto de los grupos y eso debe buscarlo donde encontró la moción de censura», idea en la que ha insistido no pocas veces. Además, parafraseando al presidente del Gobierno en funciones y lo que escribe en su «Manuel de resistencia», «la abstención fue una idea pésima».

«Revertir» Castelldefels y Badalona

Sánchez ha elegido socios, a decir del número dos del PP. Y son los que ha escogido en la comunidad Foral de Navarra, en los ayuntamientos catalanes de Badalona o Castelldefels o en la Diputación de Barcelona. En definitiva, «si tuviera la mínima intención de que un partido constitucionalista le apoyase, debe revertir esta situación» y, de paso, le ha exigido al aspirante del PSOE que se «mire al espejo» antes de pedir la abstención de los 66 diputados populares.