Los principales líderes mundiales prosiguen con su agenda de encuentros y reuniones en Biarritz en el marco del G-7. Reuniones bilaterales, grupos de trabajo, cenas oficiales. Los temas de la cita se centran en la crisis climática, la desigualdad económica, el Brexit, la guerra comercial o la proliferación nuclear en Irán, como demuestra la aparición sorpresiva del ministro de Exteriores del régimen de Teherán, este domingo.

Sin embargo, según Donald Trump, la gran pregunta entre los líderes de las principales potencias es otra muy distinta. «La pregunta que más me han hecho hoy mis colegas, líderes mundiales, que piensan que los Estados Unidos lo estamos haciendo muy bien y somos más fuertes que nunca, es: ¿por qué la prensa americana odia tanto a su país? ¿por qué fomentan su fracaso?»

La pregunta, ‘desvelada’ en Twitter por el propio Donald Trump, contrasta mucho con la actitud hacia Trump de los principales líderes del G-7, que han criticado duramente la guerra comercial emprendida por Estados Unidos y China y han amagado con empezar otras nuevas.

Así, después de que Emmanuel Macron avanzara en su intención de elevar los impuestos a las grandes tecnológicas norteamericanas, Trump respondió que si eso sucedía aplicaría al vino francés aranceles «como nunca antes». Ante la amenaza fue Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, quien avisó a Trump de que la Unión Europea «responderá» en esa circunstancia.