Política

Leire Pajín y Bibiana Aído, las ministras de la polémica 'desterradas' en América

Las titulares de Igualdad y Sanidad durante la época de José Luis Rodríguez Zapatero vuelven a estar en el foco mediático tras el desprecio público por parte del vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado

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Leire Pajín y Bibiana Aído, las ministras de la polémica 'desterradas' en América
La exministra de Sanidad, Política Social e Igualdad Leire Pajín (d), junto a la exsecretaria de Estado para la Igualdad Bibiana Aído.

La exministra de Sanidad, Política Social e Igualdad Leire Pajín (d), junto a la exsecretaria de Estado para la Igualdad Bibiana Aído. EFE

Resumen:

Apenas ha echado a andar el Gobierno de coalición en la Comunidad de Madrid y ya está sembrado de polémicas. La legislatura de Isabel Díaz Ayuso ha comenzado ensombrecida por las acusaciones que la vinculan con la trama Púnica, con las críticas por parte de la oposición e incluso con rifirrafes internos por el reparto de sillones. Y la última controversia ha salpicado directamente a Ignacio Aguado por unas declaraciones sobre la paridad en el equipo de Gobierno madrileño en el marco de una entrevista para el diario ABC.

Y es que el recién estrenado vicepresidente de la Comunidad de Madrid ha levantado ampollas al justificar la falta de presencia femenina en el ejecutivo regional -hay 10 barones frente a tres consejeras- asegurando que «para poner ‘pajínes’ (en alusión a Leire Pajín) o ‘aídos’ (Bibiana Aído) en un gobierno, prefiero no hacerlo» en un ataque al sistema de cuotas establecido por José Luis Rodríguez Zapatero en 2004. «El género no es una barrera ni tampoco una oportunidad extra; no debe serlo», añadía.

El líder naranja ha ratificado este lunes su desprecio hacia las ex ministras porque «no estuvieron a la altura de sus cargos», y ha defendido sus palabras al considerar que su partido se ha centrado en «buscar perfiles en base al mérito y la capacidad de las personas», una afirmación que, no obstante, ha echado más leña al fuego y ha vuelto a levantar la cólera de la izquierda en redes sociales, muchos de ellos censurando que haya dejado caer que no hay «mujeres capaces» en PP y Ciudadanos para encabezar más carteras.

En este contexto de controversia vuelven a cobrar protagonismo dos de las figuras más destacadas de la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero: la ministra de Igualdad entre 2008 y 2010 y Secretaria de Estado de la misma materia hasta 2011, Bibiana Aído; y la titular de Sanidad entre 2010 y 2011. Tras su periplo en Moncloa, ambas se alejaron de la política española -Aído es asesora especial de ONU Mujeres en Ecuador y Pajín trabaja en la Organización Panamericana de Salud- pero vuelven a estar en el foco de la opinión pública.

La creadora de las ‘miembras’

El paso de Bibiana Aído a la política nacional estuvo marcado desde el minuto uno como un hito: se convertía en abril de 2008 en la ministra más joven hasta el momento, con 31 años de edad, y pasaba a ocupar una cartera hasta entonces inexistente, la de Igualdad.

La de Aído en Moncloa fue una etapa en la que lo anecdótico se antepone a lo político. Numerosas fueron sus salidas de tono, sus polémicas declaraciones y las veces que salieron sus propios compañeros de partido para matizar o justificar sus palabras.

Una de sus medida estrella fue la polémica creación de un número de teléfono para maltratadores que «les ayudase a canalizar su agresividad», algo que matizó posteriormente y aclaró que se trataba de un número para «resolver las dudas de los hombres» y resolver «conflictos o crisis de pareja» o de «cuidado de los hijos». Se puso en marcha en diciembre de 2019 y estuvo activo un año, tras recibir 6.515 llamadas y costar 822.000 euros.

Otros anuncios que coparon algunos titulares entonces fueron la financiación de un estudio sobre un «mapa sobre la enervación del clítoris», para mejorar la asistencia de intervenciones quirúrgicas a las mujeres víctimas de mutilación genital; o su intención de crear una biblioteca «para y por mujeres», anuncio que luego matizó asegurando que estaría centrada en «estudios de género» y abierta a «hombres y mujeres». El propio titular de Cultura, César Antonio Molina, tuvo que matizar las palabras de su compañera al añadir que «en España solo se hacen bibliotecas para todos los españoles».

Una de sus mayores polémicas y por lo que se la recuerda es por utilizar la palabra «miembra» en un discurso en el Congreso de los Diputados, que desató una ola de críticas de la oposición, miembros de la RAE y hasta de sus propios compañeros de filas. Controvertidas fueron también sus declaraciones sobre el velo islámico, sobre el que cuestionó por qué «los árabes islámicos no tienen que cargar con el peso de la identidad cultural y ellas tienen que mostrarlas». Sus palabras le costaron el desprecio de la presidenta de Intercultura de Melilla, Yonaida Selam, que la censuró por «hacer muestras de un alarde de ignorancia absoluta e impropia de un cargo público». La propia María Teresa Fernández de la Vega tuvo que disculpar públicamente su comentario.

Cuestionó por qué «los árabes islámicos no tienen que cargar con el peso de la identidad cultural y ellas tienen que mostrarlas»

Muy sonados fueron también los ‘patinazos’ y frases fuera de lugar de sus discursos. Por ejemplo, en lo relativo a sus propuestas proabortistas llegó a alegar que «un feto de 13 semanas puede ser un ser vivo, pero no un ser humano»; y alegó que una joven de 16 años puede «ponerse tetas» sin que sus padres lo sepan, en relación a que las menores de edad pudiesen abortar sin el consentimiento paterno.

La ministra de la Ley Antitabaco

Leire Pajín sustituyó a Aído al frente de Igualdad cuando esta cartera se integró a la de Sanidad en el año 2010, convirtiéndose esta última en Secretaria de Estado de Igualdad.

Durante el escaso año que Pajín estuvo al frente de la cartera de Sanidad -sustituyó a Trinidad Jiménez, desgastada políticamente por la carrera en las primarias del PSM, que finalmente perdió- destacó la aprobación y desarrollo de la Ley antitabaco, que entró en vigor en enero de 2011. Generó polémica con su intención de utilizar «todos los instrumentos del Estado» para garantizar su estricto cumplimiento, y se la acusó de invitar a los «ciudadanos a denunciarse unos a otros».

Pajín fue cuestionada por la falta de efectividad de las políticas de Igualdad y las altas cifras de mujeres víctimas de violencia de género

Durante la etapa Pajín destacó también el recorte a las empresas farmacéuticas, su negativa a implantar el copago en los servicios sanitarios españoles o sus alabanzas al desarrollo de la Ley del Aborto y la dispensa de la píldora del día después sin receta.

Destacó también por la aprobación del anteproyecto de Ley Integral de Igualdad de Trato que, en base, tenía como objetivo «construir una sociedad en que no se humille a nadie» a través de la identificación de las diferentes formas de discriminación, una medida celebrada por diferentes colectivos en peligro de exclusión social.

Sin embargo, se la cuestionó por la falta de efectividad de las políticas en materia de Igualdad -en 2010 fueron 73  las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas-, y se vio envuelta en una polémica con el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, que alegó que cada vez que veía «sus morritos» solo pensaba «en una cosa», de lo que Pajín decidió pasar página y «no entrar al trapo». Tras su breve etapa como ministra, fue vicesecretaria general del PSPV de la ejecutiva liderada por Ximo Puig en 2012, tras lo que se retiró de la vida pública y política.

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