David Pérez, nuevo consejero de Vivienda de la Comunidad de Madrid

David Pérez, nuevo consejero de Vivienda de la Comunidad de Madrid EUROPA PRESS

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David Pérez, un 'sapo' para Ciudadanos y una bomba de relojería para Ayuso

Política

David Pérez, un 'sapo' para Ciudadanos y una bomba de relojería para Ayuso

El ex alcalde de Alcorcón acumula reprobaciones, denuncias y multitud de declaraciones polémicas a sus espaldas que incluso fueron denunciadas por Ciudadanos, con los que ahora comparte el ejecutivo de la Comunidad de Madrid

«Es una broma de mal gusto». Precisamente amables no fueron las palabras de la nueva regidora de Alcorcón, la socialista Natalia de Andrés, para su predecesor en el cargo por su recién estrenado puesto como consejero de Vivienda y Administración Local en la Comunidad de Madrid, bajo la vara de Isabel Díaz Ayuso, de quien hasta ahora era número dos.

La nueva presidenta madrileña se enfrenta a un reto del que hasta ahora no hay registros en la Puerta del Sol: el primer gobierno de coalición en la Comunidad de Madrid auspiciado por Ciudadanos, una legislatura que se prevé voluble por los escándalos de corrupción de sus antecesores que ya salpican a Díaz Ayuso y la fragilidad de un ejecutivo regional que no ha ganado las elecciones y que gobierna gracias a los votos de la extrema derecha, a la que no temblará el pulso a la hora de intentar imponer sus condiciones.

Y frente a la inestabilidad, Ayuso ha decidido fichar para su equipo de gobierno a perfiles duros provenientes del ala más conservadora del partido, siguiendo con la estrategia de abrazar la corriente ‘aznarista’ y ‘aguirrista’ que a nivel nacional ha iniciado Pablo Casado. Y David Pérez es, precisamente, uno de esos halcones del partido en cuyo currículo abundan las denuncias -también de Ciudadanos- y polémicas procedentes de su etapa al frente del Ayuntamiento de Alcorcón.

Pérez es, dentro y fuera del Consejo de Gobierno, una bomba de relojería. Él fue el encargado de provocar la primera ‘crisis’ interna cuando Isabel Díaz Ayuso apenas había dado un paso en su recién estrenada legislatura. Y es que el retraso en la comunicación oficial de los nombres que conformarían la lista de consejeros por parte del PP -se publicó definitivamente a escasas horas de la toma de posesión del equipo de Gobierno- vino provocado por él.

Según adelantó El Mundo, el ‘número dos’ de Ayuso a punto estuvo de quedarse fuera del equipo al sentirse defraudado por ver cómo Génova le negaba carteras de peso -sonaba para la macrocartera de Justicia, otorgada al juez Enrique López, e incluso para Presidencia, puesto adjudicado a María Eugenia Carballedo- y le dejaba Vivienda. La líder del PP regional logró reconducir la situación y Pérez, finalmente, aceptó el cargo.

Un pasado sembrado de polémicas

La de David Pérez es una historia plagada de denuncias, reprobaciones, polémicas y enfrentamientos, en los que la rectificación no ha tenido cabida.

El actual consejero de Vivienda de la Comunidad de Madrid estuvo al frente del Ayuntamiento de Alcorcón (municipio de 180.000 habitantes) durante ocho años, preservando la reminiscencia popular en medio del cinturón rojo del sur de Madrid. Durante esta etapa, fue reprobado hasta en seis ocasiones por sus múltiples polémicas, una de ellas por negarse a colgar la bandera LGTBI de la casa consistorial pese haber sido aprobado por el Pleno municipal. «A mí no me reprueban cuatro politicastros comunistas y socialistas porque el pueblo me aprueba y a ellos no», llegó a reaccionar en Twitter.

Muy sonadas fueron algunos desplantes tildados de homófobos y machistas. Por ejemplo, en un congreso católico celebrado en 2015 tachó a las feministas de «mujeres frustradas, amargadas, rabiosas y fracasadas». Declarado antiabortista, llegó a señalar en otra ocasión que «el cuerpo de la mujer se convierte en una sala de ejecución de cientos de miles de niños», declaraciones por las que el grupo municipal de Ciudadanos llegó a pedir su dimisión.

La negativa a presentarse en la Asamblea de Madrid el día de la aprobación de la ley LGTBI impulsada por Cristina Cifuentes fue uno de los notables enfrentamientos entre ambos. La ex presidenta del PP madrileño llegó a expresar incluso «preocupación» por la actitud de Pérez y sopesó que no repitiese como candidato al frente del Ayuntamiento de Alcorcón. De hecho, durante la etapa de Cifuentes quedó relegado a un segundo plano político, importancia que recuperó con el giro a la derecha de Pablo Casado y su decisión de colocar a su «apadrinada» al frente del PP madrileño.

Fue criticado por señalar que «el cuerpo de la mujer se convierte en una sala de ejecución de cientos de miles de niños»

Muy sonado fue también el enfrentamiento que protagonizó con su partido por unas polémicas declaraciones sobre Ada Colau en relación a los atentados de Barcelona, cuando llegó a acusar a la alcaldesa de la ciudad condal de «allanar el camino de los asesinos» por no colocar bolardos con anterioridad en Las Ramblas, unas palabras de las que se desvinculó su propio partido y por las que el resto de formaciones pidió su dimisión inmediata.

Ex alcalde de Alcorcón

Una de las mayores polémicas a las que se tuvo que enfrentar durante su etapa como regidor de Alcorcón tuvo que ver, precisamente, con vivienda, cuando decidió que la Empresa de Gestión Inmobiliaria de Alcorcón (Emgiasa) fuese a concurso de acreedores pese a «no ser una empresa que diese pérdidas», según denunció ante la Fiscalía Ganar Alcorcón.

El problema llegó cuando Pérez se desvinculó de los potenciales afectados de esta decisión política, por la que también fue reprobado: unos 100 ancianos que se quedaron en la calle, pues Emgiasa había construido un barrio compuesto por cerca de 7.000 casas que finalmente fueron ofrecidas a personas mayores de 70 años y con movilidad reducida para que pudiesen acceder a bajos o plantas con ascensor. La modificación del plan de licitación de la compañía les obligó a abandonar los inmuebles para proceder a su venta.

Pérez fue también una pieza clave para traer el ambicioso -y fallido- proyecto de Eurovegas al sur de Madrid y se ha visto salpicado por su vinculación entre la contratación de festejos y la trama Púnica.

Y dentro del propio PP municipal tampoco cesaron las polémicas. Durante su última etapa, afrontó tres dimisiones: la de la primera ex teniente alcalde y responsable de Economía, Silvia Cruz en 2017; la ex concejala de Urbanismo Ana González, en el mismo año; y la cuarta teniente de alcalde y ex secretaria general del PP de Alcorcón, Laura Pontes, quien además había registrado con anterioridad una baja médica por «ambiente laboral adverso». No fue la única polémica. Anteriormente la concejala Marta González llegó a denunciarle por acoso y discriminación laboral. 

La ‘regeneración’ de Cs

Y desde Ciudadanos no ha habido ningún tipo de reacción a la elección de Pérez dentro del Gobierno del que ellos también forman parte, así como tampoco del ‘aznarista’ Javier Fernández-Lasquetty, conocido por su papel en el intento de privatización de la Sanidad madrileña durante la etapa de Esparanza Aguirre.

Fuentes oficiales consultadas por este medio se remiten a circunscribir la reacción que Ignacio Aguado mostró el día de la toma de posesión de Isabel Díaz Ayuso: vincularlo a una decisión del PP en la que Cs no entra y cuya única consecuencia ha sido la de comenzar una campaña en redes sociales en que los naranjas promocionan únicamente a sus seis consejeros, pese a la llamada a la unidad de las filas populares.

El silencio en Ciudadanos se contrapone a su incasable acción contra la corrupción del PP en el pasado, y concretamente con el recién nombrado consejero de Vivienda. En 2015 y según refleja El Pluraldos altos cargos de Ciudadanos Alcorcón presentaron una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción por la presunta vinculación de la organización de las fiestas patronales de 2011, 2012 y 2013 con la trama Púnica.

La indiferencia de Aguado se contrapone también con la opinión que le merecía Pérez en 2016: en una entrevista para eldiario.es llegó a cuestionar su continuidad al frente del Ayuntamiento de Alcorcón por sus múltiples polémicas, asegurando que «nosotros no tenemos ningún inconveniente de que el PP siga gobernando Alcorcón porque ha ganado las elecciones (…) lo que no queremos es que el alcalde sea David Pérez. El PP tendrá que elegir», declaró entonces. Y Ciudadanos, tres años después, también ha elegido.