La diputada regional y presidenta del PP de Sevilla, Virginia Pérez, ha protagonizado una de las imágenes del día en el Parlamento de Andalucía al defender, en un cuidado catalán, las acciones del gobierno de PP y Cs en Andalucía para combatir las políticas de inmersión lingüística de la Generalitat.

Pérez, que se crió en Cataluña pero nunca se consideró una emigrante «porque no lo era», ha recordado que durante su etapa educativa en esta región comprobó en persona cómo la inmersión lingüística, que según PP y Cs aísla al castellano en las aulas, provocaba una «elevada desafección» entre los alumnos con sus raíces.

Esas políticas, según Pérez, han tenido «nefastas consecuencias, incluso una fragmentación social que vivimos hoy día». «Hace décadas teníamos que salir a buscar el pan exportando talento, y la inmersión lingüística que comenzó siendo una aventura y que fue acogida de buen grado por todos se tornó en algo muy oscuro porque no hubo flexibilidad, y lo que comenzó siendo una aventura que parecía positiva ha terminado con unas nefastas consecuencias», explicó Pérez en una comisión del Parlamento, ante el consejero del ramo.

Según ha difundido el PP en una nota a los medios, Pérez, que estuvo en Cataluña desde su nacimiento hasta los 14 años, ha defendido la decisión de Juanma Moreno de ayudar a las familias de origen andaluz que quieran priorizar la educación en castellano para «afianzar las raíces culturales de los descendientes de andaluces afectados por procesos de inmersión lingüística y así evitar la pérdida paulatina del acento cultural de estas personas y, fundamentalmente, de sus descendientes».