Al menos 33 personas han sido detenidas en diversos puntos de Cataluña durante este miércoles por su presunta relación con actos violentos en el marco de las diferentes concentraciones y manifestaciones en contra de la sentencia del procés, según han informado los Mossos d’Esquadra.

Asimismo un total de 46 personas han resultado heridas durante las protestas en el territorio catalán, han informado fuentes del Sistema de Emergencias Médicas (SEM). Veintiocho de los heridos han sido atendidos en Barcelona.

Las concentraciones regresaron este miércoles a Barcelona tras los episodios de máxima tensión que se vivieron el martes en la Ciudad Condal, donde se produjeron varias detenciones y se prendieron fuego a un total de 157 barricadas. Los manifestantes independentistas han vuelto a ocupar el centro de Barcelona en una protesta con lanzamiento de ácido, de cócteles molotov y de pirotecnia contra el helicóptero policial.

El primer teniente de alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha cifrado en 45 los fuegos simultáneos en el centro de la ciudad, sobre todo en la derecha del distrito del Eixample.

Durante los primeros compases de la marcha, que ha convocado la ANC a las 19:00 horas, los manifestados han lanzado rollos de papel higiénico como única acción de una protesta que ha reunido a cerca de 20.000 personas. Sin embargo, la marcha ha avanzado hasta la Consejería de Seguridad de Interior, donde se encontraba su responsable, Miquel Buch.

Precisamente alrededor de este edificio, los Mossos y la Policía Nacional habían instalado vallas de doble altura para tratar de contener a los radicales, algunos de ellos con la cara cubierta y con capucha.

Es en esta zona, en la calle Diputación y el Paseo de San Juan, donde se ha desatado la tensión, con gritos pidiendo la dimisión de Buch y consignas como ‘Vosotros fascistas sois los terroristas’ o ‘prensa española, manipuladora’. Los radicales han lanzado piedras, cascotes y botellas a los agentes, aunque algunos de ellos trataban de evitar la violencia. Telemadrid ha denunciado que uno de sus cámaras ha sido herido por el impacto de una lata en la cabeza.

Los Mossos han respondido saliendo del cordón de seguridad y cargando contra los manifestantes, utilizando también lanzaderas de proyectiles foam. Para despejar el paseo de San Juan, la policía catalana ha recurrido a la ayuda de los furgones, que han bajado por las calles adyacentes, mientras que la Policía Nacional empujaba a los radicales para alejarlos del edificio de Interior.

La violencia se ha desplazado a los alrededores, donde los radicales han montado barricadas quemando contenedores, otros objetos e incluso vehículos, algunos de ellos prendidos a escasos metros de una gasolinera. Además de los incendios, los radicales han arremetido contra los agentes lanzándoles ácido.