Arde Barcelona una noche más. La escalada de tensión y la violencia en el centro de la ciudad durante la jornada de huelga general convocada como respuesta a la sentencia del ‘procés’ sigue siendo protagonista tras más de siete horas de batalla campal. La jornada del viernes se ha saldado con un total de 182 heridos en los enfrentamientos con la policía en toda Cataluña, 152 de ellos en la Ciudad Condal, según el Sistema de Emergencia Médicas (SEM); y otros 54 detenidos.

La tarde ha comenzado con la Policía Nacional realizando varias cargas contra CDR concentrados en Vía Laietana con el objetivo de alejarles de la Jefatura Superior de Policía.

A plena luz del día ha arrancado un duro enfrentamiento en que los radicales han provocado a los agentes increpándoles y lanzándoles todo tipo de objetos, desde huevos y latas de cerveza hasta botellas de cristal, hielos y piedras al grito de «¡A por ellos!». El ambiente ha comenzado a caldearse cuando los CDR han lanzado botes de humo para intentar cegar a los agentes y romper el cordón policial, sin éxito.

La Policía Nacional avanza entre los botes de humo lanzados por los radicales

Además, los manifestantes han llegado a lanzar bolas de hierro material pirotécnico contra la Policía, que ha respondido disparando pelotas de goma y realizando cargas.

Conforme pasaban las horas la tensión ha ido en aumento en Vía Laietana, donde los independentistas han prendido fuego a varios contenedores y vallas a modo de barricadas. Alrededor de las 18:30 horas de la tarde, la Policía Nacional ha enviado furgones de refuerzo, que han realizado en varias ocasiones la maniobra conocida como ‘carrusel’ para intentar dispersar a la multitud, que ha respondido a su vez a los agentes con lanzamiento de objetos contundentes.

Al menos un agente herido por los altercados en Vía Laietana

La gravedad de los incidentes no ha cesado a esta hora de la noche, y la Policía Nacional sigue combatiendo a los radicales con gases lacrimógenos, utilizados en varias ocasiones por la «situación crítica» en la que se encuentran, según han relatado fuentes policiales a la Cadena Ser.

Furgones de la Policía Nacional trata de dispersar a los radicales en medio de contenedores en llamas

Dos policías han resultado heridos de gravedad tras quedar inconscientes por una pedrada en la cabeza en la plaza de Urquinaona que se suma a los 207 agentes heridos desde que comenzasen los altercados.

El foco de tensión se desplazó a la plaza de Urquinaona, donde decenas de furgones de los Mossos d’Esquadra y de la Policía Nacional llegaron para reforzar a los agentes desplegados en la zona por el desbordamiento en la batalla abierta que han mantenido con los radicales.

Furgones de los Mossos d’Esqudra llegan a la plaza de Urquinaona para reforzar a la Policía Nacional

La policía catalana ha utilizado por primera vez el camión hidrante, que fue adquirido por la Policía Nacional a finales de 2014 por 350.000 euros, con el objetivo de abrir paso a los furgones policiales y apagar las barricadas que han asediado el centro de Barcelona.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska ha advertido a los «violentos» de Cataluña que desde el Gobierno se aplicará el Código Penal con «contundencia» para frenar al independentismo «que actúa fuera de la ley».

Paranoia por los «infiltrados»

El discurso de los «infiltrados» propagado desde la presidencia de la Generalitat por Quim Torra para explicar la violencia desatada en Cataluña en los últimos días ha calado entre los manifestantes, que este viernes se dedican a perseguir a supuestos agentes infiltrados por las calles del centro de Barcelona.

Se han producido carreras y persecuciones por vías céntricas como la calle Comtal, cerca de Plaza Cataluña, donde manifestantes con esteladas han perseguido a dos personas al grito de «fuera las fuerzas de ocupación» hasta obligarles a refugiarse dentro de una tienda.

La habitual presencia de policías de paisano en las manifestaciones se ha convertido en un elemento más de paranoia dentro del independentismo, que les acusa sin pruebas de provocar los disturbios de los últimos días en Barcelona.

La Jefatura ha quedado fuertemente blindada por una decena de furgones de la Policía Nacional y vallas metálicas alrededor de la fachada.

El independentismo colapsa Barcelona

Toda la ciudad de Barcelona se encuentra colapsada por el ingente número de personas que han salido a la calle en esta jornada de huelga general, provocando incluso el cierre de la Sagrada Familia. La cifra oficial facilitada por la Guardia Urbana es de 525.000 personas.

Miles de personas han entrado en la ciudad condal en el marco del movimiento de las Marchas por la Libertad, organizadas por los CDR. Este colectivo ha anunciado además su intención de organizar una acampada indefinida en el cruce de la Gran Vía y el Paseo de Gracia, dos de las principales arterias de Barcelona.