Unas dos mil personas, según la Guardia Urbana, se han concentrado esta tarde en la plaza España de Barcelona, donde se encuentra la comisaría central de los Mossos d’Esquadra, y han derramado botes de «Fairy» en el interior de la fuente para hacer espuma, en una protesta convocada por los CDR. La acción ha concluido a las 21.20 horas sin mayores incidencias.

La concentración, en tono festivo y reivindicativo, se ha iniciado sobre las 19 horas con el corte de tráfico en ese punto, y algunos han comenzado a tirar jabón a la fuente de la plaza con lemas como ‘No hi ha sabó per tanta merda’ (No hay jabón para tanta mierda).

Los manifestantes, con pancartas con lemas contra los abusos policiales y por la liberación de los políticos presos, se han empezado a concentrar a partir de las 19,00 horas, lo que ha obligado a cortar al tráfico las calles de las inmediaciones de plaza España.

En la concentración han irrumpido dos personas que han proferido gritos a favor de la unidad de España y de la condena los líderes del «procés», lo que ha suscitado insultos e imprecaciones de los manifestantes, sin que la situación haya derivado en ningún incidente más allá de enfrentamientos verbales.

Los manifestantes, que han gritado consignas como «Buch dimisión», «Libertad presos políticos» o «no hay jabón para tanta mierda», han volcado el contenido de los botes de jabón en la emblemática fuente de la plaza España, usando paraguas para remover el agua y hacer espuma.

Fuentes municipales han explicado a Efe que las fuentes no están en funcionamiento y que las vaciarán para retirar el agua con jabón antes de llenarlas de nuevo con agua limpia. En cuanto al jabón derramado en grandes cantidades en el pavimento de la plaza, los servicios municipales de limpieza lo limpiarán con mangueras de agua.

El acto de protesta pretende ironizar sobre la declaración del exdelegado del Gobierno en Cataluña Enric Millo en el juicio del «procés», donde afirmó que el 1-O hubo algunos manifestantes derramaron jabón líquido en los colegios para hacer resbalar a la policía, en la artimaña conocida como «la trampa del Fairy».