Política

Torra promete a la CUP que estará "atento a la depuración de responsabilidades" en los Mossos

El presidente de la Generalitat, Quim Torra. EFE

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, se ha alineado hoy abiertamente con la CUP en la valoración sobre la actuación de los Mossos d’Esquadra durante la semana de disturbios violentos que ha vivido Catalaña. Torra ha reconocido que «no le gusta» la actuación de la policía autonómica, en una sesión de control al Govern en la que el conseller Miquel Buch se ha defendido argumentado que 514 mossos han sido expedientados en la última década.

«Se cree que a mi me gustan muchas de las actuaciones que se han producido estos días» ha respondido el president al antisistema Vidal Aragonés después de que éste relatara los heridos -obviando que la mitad son policías- y detenidos para denunciar «detenciones arbitrarias» y «atropellos» producto de la «maniobra de carrusel» con furgones policiales.

«Tiene razón en la exposición que ha hecho» ha asegurado Torra después de que Aragonés afirmara que «cada día que pasa sin cesar a Buch lo que hace por omisión es dar apoyo a las prácticas irregulares de los mossos». Torra, sin embargo, ha respondido a la petición de cese de Buch con la comisión de investigación anunciada ayer como decisión del Govern y la promesa de investigaciones internas.

Estaré especialmente atento a la depuración de todas las responsabilidades» en los Mossos, asegura Torra

El president se ha vanagloriado de haber exigido a Buch que «inicie inmediatamente todas las investigaciones y que se abran todos expedientes necesarios para depurar las responsabilidades». Y ha añadido que «estaré especialmente atento a la depuración de todas las responsabilidades» en el cuerpo de policía autonómica.

«No solo le pedimos el cese de Buch» le había advertido antes el portavoz de la CUP, sino «la expulsión» de los agentes que en su opinión han cometido excesos «y la disolución de la Brimo», la brigada de intervención de los Mossos.

Cinco llamadas a Sánchez

La no interlocución con Pedro Sánchez ha sido el otro gran tema de la sesión de control, en la que Torra ha reconocido que ha llamado ya cinco veces al presidente del gobierno en funciones sin haber sido atendido. El presidente catalán ha equiparado a Sánchez con Mariano Rajoy y ha reclamado al líder del PSC, Miquel Iceta que «haga un servicio al país, páseme a Sánchez al teléfono» para «hablar de tu a tu».

Una petición que Iceta ha desoído, ironizando con esa quinta llamada -ha escrito un nuevo gag del Polònia, ha asegurado en referencia al espacio de parodias de TV3-. El líder del PSC ha recriminado a Torra que no responda a los grupos de la oposición, lo ha hecho con el PSC y después con Cs, y le ha recordado que su primera obligación es condenar la violencia y reunir a los grupos políticos catalanes.

«Usted, que ha alimentado a los radicales, tiene más obligación de rechazar la violencia» le ha advertido. Iceta ha señalado además que «su Govern es el mundo al revés, para un gobierno la policía tiene presunción de profesionalidad».

En este sentido, le ha recordado al presidente catalán que, cuando habla de la comisión de investigación en el Parlament debería recordar que estas «sirven para aclarar responsabilidades políticas, y éstas no pueden ser más claras, las de Buch y usted mismo, como máximo responsable del CME».

Incluso la portavoz de los comunes en el Parlament, Jessica Albiach, se ha referido a esta falta de interlocución, en la que Torra le ha reclamado empatía tras los desprecios de Sánchez a Pablo Iglesias. El problema, le ha respondido Albiach, es que «a usted ya nadie lo tiene como un interlocutor válido ni dentro ni fuera de Cataluña».

La falta de interlocución entre Torra y Sánchez ha sido objeto también de la intervención previa del vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, quien ha querido dejar clara su fidelidad al president, asegurando en respuesta a una intervención de su propio partido que «la interlocución política entre Gobierno y Generalitat es entre presidentes, que quede claro».

Aragonés responde así a las críticas por su interlocución directa con la vicepresidenta Carmen Calvo, mientras Sánchez le cuelga el teléfono a Torra. «Que Sánchez deje de esconderse tras 500 folios de sentencia» ha reclamado el republicano, «cuando se niega a verse con Torra se está negando a verse con toda Cataluña».

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