El conseller de Administración Pública y Políticas Digitales, Jordi Puigneró, ha acusado hoy al Gobierno de pretender imponer un «155 digital», tras el anuncio de un decreto de seguridad digital para frenar los intentos del independentismo de extender lo que se conoce como la «república digital» catalana. Pedro Sánchez ha anunciado esta mañana la adopción de este acuerdo en el Consejo de Ministros y Puigneró se ha apresurado a condenarlo antes incluso de que el Gobierno haya hecho público el decreto.

«Hemos asistido a cierre de webs y a la imposición de filtros de tráfico», se ha lamentado el conseller en referencia a las medidas dictadas por la Audiencia Nacional contra la web de Tsunami Democratic tras provocar el colapso del Aeropuerto de El Prat. «Y ahora quieren ilegalizar la república que decían que no existía» ha concluido Puigneró, defendiendo que «la república digital es la ciudadanía digitalmente empoderada».

El conseller, que ha promovido la creación de una «identidad digital» como previa de la creación de un «DNI catalán» ha acusado al Gobierno de temer «a la ciudadanía ditigalmente empoderada» y se ha preguntado, en términos dramáticos, si el Gobierno pretende «ilegalizar el despliegue de fibra óptica» o «el acceso a internet». «Quieren ilegalizar el derecho a la identidad digital, frenando proyecto de identidad digital autosoberana».

Quieren ilegalizar el proyecto de identidad digital autosoberana» denuncia el conseller

En una entrevista en Onda Cero, Sánchez ha explicado que el independentismo ha sufrido ya las «consecuencias de la fortaleza del Estado democrático» pero ha insistido en buscar «reductos» donde hubiera «lagunas legales» y ha avanzado en ese proyecto de «república digital».

De ahí la decisión de aprobar este jueves el Real Decreto Ley que, según ha explicado, servirá para que el Estado garantice la seguridad digital y obliga a que todos los servidores de internet que utilicen las distintas administraciones en España -incluida la Generalitat- estén localizados en la Unión Europea y no en paraísos digitales.

Esto tendrá como consecuencia, según el jefe del Ejecutivo en funciones, que no se puedan utilizar estas redes para «fines espurios» como se teme que está haciendo ya la Generalitat, porque el Gobierno tiene «más de una intuición» al respecto.

«Ni va a haber independencia ‘on line’ ni va a haber independencia ‘off line'», ha dicho Sánchez, quien ha explicado que con este decreto se pretende controlar, «al amparo de la democracia», el «potencial mal uso» que la Generalitat para la construcción de esa «república digital».