JxCat ha pedido a la Junta Electoral Provincial (JEP) de Barcelona que requiera al Rey Felipe VI para que aplace su visita a la capital catalana el lunes, hasta después de las elecciones generales, para garantizar que el proceso electoral cumple «los principios de imparcialidad, objetividad, igualdad entre todos los actores y transparencia». En otro escrito, ERC solicitó la misma medida a la JEP porque considera que tiene una finalidad «electoralista» y busca beneficiar a los que se «autoproclaman como constitucionalistas».

El documento, que JxCat presentó este jueves ante la JEP, hace referencia a la visita que tiene previsto realizar el lunes a Barcelona los reyes, junto con la princesa Leonor y la infanta Sofía, para entregar los premios de la Fundación Princesa de Girona (FPdGi) 2019 en el Palau de Congressos de Cataluña.

El texto expone que, si la visita no se pospone, se le pida a él y al resto de la Casa Real limitar su actuación «a la estricta entrega de los premios a los galardonados, sin que en sus intervenciones puedan hacer valoraciones o consideraciones que puedan atentar contra la obligada imparcialidad que deben mantener».

Entre los argumentos que recogen está que la visita de los reyes contraviene «de forma clara la normativa del régimen electoral y la doctrina de la Junta Electoral Central», y recuerdan que todas las ediciones anteriores de entrega de estos premios se han celebrado en junio y nunca en noviembre.

Según el documento, es un acto «claramente electoralista, del que se beneficiarán todas las fuerzas políticas que concurren a las elecciones que se autoproclaman constitucionalistas dado que, como ya es habitual, el jefe del Estado en todos sus discursos elogia todos los hitos conseguidos por el Estado desde la aprobación de la Constitución».

Por ello, creen que la visita del Rey influirá en la orientación del voto de los electores dado que «desde que hizo las declaraciones del 3 de octubre de 2017 abandonó la neutralidad política que hasta ese momento, como mínimo públicamente, había mantenido, por posicionarse claramente en contra» de las posiciones de las formaciones independentistas.

«La situación de privilegio del que goza el Jefe del Estado, en ningún caso, puede justificar que en plena campaña electoral se lleve a cabo un acto/visita a Barcelona», destacan.