Los miembros del Equipo de Respuesta Táctica (ERT) de los Comités en Defensa de la República investigados por terrorismo en la Audiencia Nacional manejaron planos de la Llotja de Mar, en el centro histórico de Barcelona, donde el presidente en funciones Pedro Sánchez reunió al Consejo de Ministros el pasado 21 de diciembre.

Una de las conversaciones telefónicas intervenidas por la Guardia Civil a los investigados desvela que los miembros del ala más radical del grupo independentista tenían un mapa de la Llotja y los alrededores donde apuntaron A, B y C una semana antes de la reunión del equipo de Gobierno en la capital catalana.

De hecho, perdieron el documento y se preocuparon por si alguien lo encontraba. La investigada Clara Borrero Espejo le aseguró a Guillem Xavier Duch Palau, también investigado, que dejó la documentación en un lugar donde se reunieron la noche anterior y le aseguró que «nadie ha pasado por allí». Duch le preguntó si lo que olvidó «eran los planos de la Llotja», según la conversación adelantada por Europa Press y a la que también ha tenido acceso El Independiente. Clara Borrero contestó que «eran de eso y de los alrededores, que sólo se apuntó A, B y C y el nombre de los barrios».

«Gente en los tejados»

Los investigados planearon, de cara a la celebración del Consejo de Ministros en Barcelona, «tener gente arriba en los tejados con botes de humo», según se desprende de la misma conversación.

A pesar de que los CDR en prisión preventiva hablaban en clave, la conversación permite entender sus intenciones de cara a la cita política. Ambos forman parte del grupo al que el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón considera «grupo terrorista».

Los propios investigados dentro de este grupo confesaron en sede judicial haber manejado sustancias explosivas para «experimentar». Entre éstas, los agentes encontraron termita, nitrato de amonio o parafina almacenados en el chalet de uno de los investigados.