Presupuestos con nueva ley de educación y derogación de la reforma laboral en el primer trimestre de 2020. Tras enredarse durante toda la semana con su promesa de traer a Puigdemont a España para que responda ante la Justicia, Pedro Sánchez ha cerrado hoy la campaña electoral en Barcelona con un compendio de las promesas de su programa en materia de políticas sociales. Y el compromiso de aprobarlas en tiempo récord si los electores le dan el «gobierno fuerte y estable» que reclama con una victoria amplia.

«En diciembre tendremos gobierno, y el primer trimestre aprobaremos los Presupuestos Generales, y con ellos aprobaremos una nueva ley de educación que acabe con la Lomce, subiremos el sueldo mínimo, derogaremos la reforma laboral, revertiremos recortes en sanidad y educación y contrubuiremos a la concordia entre catalanes» ha prometido al final de su intervención ante un público entusiasmado.

Sánchez ha señalado además que frente a quienes «quieren ilegalizar partidos» su gobierno «tipificará como delito de odio» asociado a la exaltación de dictaduras e ilegalizará la Fundación Francisco Franco porque «la democracia española tienen deuda q pagar con las victimas del franquismo».

Y ha advertido al PP que debería hacer una reflexión tras quedarse con un único escaño en Cataluña el 28A porque «dicen que quieren salvar Cataluña, pero los catalanes no quieren ser salvados por el PP, quieren ser salvados por un partido que cree en la convivencia».

El PP dice que quiere salvar Cataluña, pero los catalanes no quieren ser salvados por el PP» ironiza Sánchez

Un Pedro Sánchez que apenas ha dedicado algún comentario a los independentistas y se ha mostrado convencido de que Cataluña «se va a volver a teñir de rojo» con el PSC como primera fuerza ha cerrado hoy la campaña socialista en Barcelona, un hecho inédito que el propio candidato ha destacado al inicio de su intervención, y que da muestra de la importancia que la crisis catalana ha tenido en la campaña.

«Es la primera vez que el presidente en funciones y candidato a la presidencia en unas generales cierra la campaña en Barcelona» ha anunciado ante las 3.000 personas que han llenado el pabellón de la Fira de Barcelona pese a la amenaza de bloqueo de los CDR. Lo ha hecho recién llegado de Alcalá de Henares, tras una semana en la que se ha multiplicado en medios y mítines para intentar atajar la desmovilización del electorado con la que le amenazan las encuestas.

A ella se ha referido también Miquel Iceta, quien ha presentado los comicios del domingo como una segunda vuelta y ha llamado a «concentrar el voto en las candidaturas que pueden frenar a la derecha y derrotar al independentismo», esto es, a las socialistas.

«Solo hay dos opciones de gobierno, un gobierno de Casado secuestrado por Vox y Cs o la continuidad del gobierno de progreso de Sánchez», ha advertido, concluyendo que «solo la victoria del PSC en Cataluña asegura este gobierno de progreso».

Borrell recuerda al independentismo los 150.000 muertos en la antigua Yugoslavia

Josep Borrell ha iniciado su intervención recordando los 150.000 muertos en las guerras de la ex Yugoslavia y recriminando a los independentistas que se remitan al ejemplo de Kosovo y ha reivindicado las identidades compartidas frente a un nacionalismo «que nos obliga a escoger»

«Pueden quitar mi nombre de una calle de la Pobla -su localidad de nacimiento- pero no me quitarán mi identidad catalana» ha advertido un Borrell que ha advertido también contra el principal rival de los socialistas, la desmovilización de un electorado cansado por las repeticiones electorales.

«Estuvimos tanto tiempo sin poder votar» ha recordado en referencia al franquismo, «que ahora no nos puede dar pereza volverlo a hacer. Se va tantas veces como haga falta para tener gobierno fuerte para momento critico para la historia de España y del mundo».