Unidas Podemos resiste pese a perder siete escaños con prácticamente el total de votos escrutados en estas elecciones generales del 10 de noviembre. El partido de Pablo Iglesias ha retrocedido precisamente allí donde se presentaba Más País, la nueva formación de su ex número dos Íñigo Errejón.

Iglesias consigue varios objetivos pese al retroceso: primero, aguanta el embate de Pedro Sánchez, cuya intención era desangrar a los morados en esta repetición de los comicios; segundo, gana el pulso a Errejón, que solo obtiene tres escaños y deja a los de Iglesias como referencia indiscutible a la izquierda del PSOE; tercero, logra que UP siga siendo muy relevante si el PSOE -que también se ha dejado unos pocos diputados- negocia un Gobierno progresista. Iglesias ya ha pedido reintentar una coalición.

Roto de Errejón a UP

«Para lo que han servido básicamente estas elecciones es para que la derecha se refuerce y para que la extrema derecha esté más fuerte que nunca en España», ha lamentado Iglesias. «Se duerme peor con más de 50 diputados de la extrema derecha que con ministras y ministros de Podemos en el Gobierno». Y se ha dirigido a Sánchez: «La única manera de frenar a la extrema derecha es con un Gobierno con estabilidad parlamentaria suficiente y que garantice las políticas sociales. Esa política está recogida en la Constitución». Según el secretario general de Podemos, esta vía es «una necesidad histórica».

Yendo al detalle, Más País hace igualmente un buen roto a UP: en la circunscripción de Alicante, por ejemplo, los morados se quedan a algo más de 3.000 votos de lograr el segundo escaño, que va para Vox: la alianza de Más País y Compromís en esta provincia en cambio no logra nada pero suma 35.000 votos.

«Necesidad histórica»

UP pierde dos en Madrid, uno en Vizcaya, uno en Las Palmas, uno en Cádiz, uno en Málaga y uno en Alicante. Siete escaños que no van para la izquierda, porque Más País solo obtiene tres y el PSOE retrocede ligeramente.

Los morados sacaron un 14,3% el pasado 28 de abril: en esta ocasión, la suma de Podemos e IU y de sus aliados en Galicia y en Cataluña (ECP) rozan el 13%.