El Gobierno de la Generalitat dio muestras ayer de una neutralidad exquisita al premiar con uno de los galardones al Civismo del Departamento de Benestar Social al Centre Iridia. La misma asociación que desde el pasado 15 de octubre ofrece apoyo jurídico gratis para presentar querellas contra los Mossos d’Esquadra por las actuaciones derivadas de los altercados violentos posteriores a la publicación de la sentencia del procés.

De hecho, el Centre Iridia se ha convertido en el referente de las denuncias contra la violencia policial en Cataluña, tanto en casos derivados de concentraciones y manifestaciones como en la defensa de inmigrantes sin papeles. Un papel reforzado en los últimos años gracias al apoyo del Ayuntamiento de Barcelona desde la llegada a la alcaldía de Ada Colau, gracias a los lazos profesionales de su directora, Anaïs Franquesa, con el ex regidor y actual número uno de los comunes en el Congreso Jaume Asens.

Antiguos socios profesionales, Asens y Franquesa exhibieron complicidad en otoño de 2017, cuando el Centre Iridia se erigió en defensor de los damnificados por la cargas policiales del 1-O y Asens ofreció el apoyo oficial del Ayuntamiento de Barcelona anunciando que se personaría como acusación en todas las denuncias presentadas por Iridia por este motivo. Esta entidad ha sido beneficiaria además de subvenciones del Consistorio para mantener esa labor de denuncia, que durante el anterior mandato rozaron los 60.000 euros.

Denuncias a los Mossos

Si en 2017 los blancos de las denuncias de Iridia fueron agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional, este otoño la policía autonómica ha entrado en el abanico de cuerpos policiales denunciados a raíz de los disturbios posteriores al 14 de octubre, cuando se hizo pública la sentencia del procés. Iridia rápidamente se posicionó a favor de los denunciantes e inició una campaña de crowfunding para sufragar las denuncias de presunta violencia policial durante los días de concentraciones, destrozos y cortes de carreteras que se han mantenido en algunos casos hasta hoy.

La entidad fue una de las primeras voces en reclamar la dimisión del conseller de Interior, Miquel Buch, por la actuación de los mossos, a los que también han criticado duramente tanto las entidades independentistas como los partidos que dan apoyo al Govern. De hecho, el propio presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha sido una de las voces más críticas contra la policía que depende de su gobierno, hasta el punto de que tanto Buch como la cúpula de los Mossos han tenido que dar públicas muestras de apoyo a sus agentes.

Las críticas han sido especialmente aceradas desde Esquerra, aunque algunas fuentes apuntan a que en la semana crítica de los disturbios fue el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, quien evitó que Torra forzara la dimisión de Buch.

Ayer, sin embargo, Aragonés y el conseller de Benestar, el también republicano Chakir el Homrani, prescindieron de cualquier complicidad con la policía autonómica al premiar a Iridia por su Servicio de atención y denuncia ante casos de violencia institucional (SAIDAVI). Iridia fue galardonada junto a la asociación valenciana Horta Sud, por «la excelencia en su trabajo y trayectoria de servicio al país», en este caso Cataluña.

Críticas al Ayuntamiento

Iridia recibió el premio de manos de Pere Aragonés el mismo día en que abría un nuevo frente institucional, esta vez contra el Ayuntamiento de Ada Colau, uno de sus principales benefactores. La entidad denunció ayer en las redes la actuación de la Guardia Urbana en el desalojo de la acampada de estudiantes en Barcelona. Criticó que el desalojo lo realizaran agentes uniformados de antidisturbios, pese a que la alcaldesa disolvió esta unidad en la legislatura pasada.

El premio a Iridia llega además mientras la CUP, cortejada por Aragonés como eventual social parlamentaria para aprobar los presupuestos, registraba en el Parlament una petición de comparecencia del conseller de Interior. Los antisistema quieren que Miquel Buch comparezca ante la comisión de Interior para aclarar las denuncias de presuntas irregularidades durante su mandato al frente de la Asociación de Municipios de Cataluña (ACM). La CUP ha reclamado en repetidas ocasiones la dimisión de Buch por las actuaciones policiales en los últimos días, pero también en conflictos anteriores como cargas policiales contra colectivos anti desahucios.