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Los otros escándalos laborales de Podemos más allá de la escolta de Irene Montero

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Los otros escándalos laborales de Podemos más allá de la escolta de Irene Montero
Irene Montero y Pablo Iglesias, en sus escaños del Congreso de los Diputados.

Irene Montero y Pablo Iglesias, en sus escaños del Congreso de los Diputados. EFE

Resumen:

El asistente de Pablo Echenique que trabajó sin contrato, la readmisión en Podemos de un diputado que fue despedido por no ser afín a Pablo Iglesias, o el cese masivo de una treintena de errejonistas tras la Asamblea de Vistalegre II. La formación morada ha protagonizado en los últimos años escándalos algunos escándalos laborales que no pasaron desapercibidos. ¿El último? La denuncia, adelantada por Ok Diario, de una antigua escolta de Iglesias que acusa al partido por el presunto trato «discriminatorio» de Irene Montero.

Podemos se enfrenta ahora a la demanda por despido nulo de esta ex empleada, que reclama ser readmitida porque, a su juicio, prescindieron de ella tras quejarse de las tareas que le imponía Montero en un grupo de Telegram de militantes morados. La mujer fue contratada en febrero del 2016 como escolta personal de Iglesias, pero un año y medio después, en febrero de 2017, se integró al servicio de la portavoz del partido en el Congreso.

Según recoge la denuncia revelada por el diario, Montero habría obligado a esta escolta a hacer de recadera de forma «recurrente» y fuera de horario laboral. Unas tareas que irían desde ir a comprar productos de parafarmacia y droguería para bebés, hasta la compra de comida para perros o hacer de «chófer de familiares» invitados al domicilio del matrimonio. La escolta habría realizado algunas de estas labores cuándo no estaba en su turno de trabajo e incluso a «horas intempestivas» y no pudiendo descansar entre jornada y jornada.

La empleada quiso frenar esta situación. Habló con Montero para intentar regularizar sus condiciones de trabajo y contó el problema en el grupo de Telegram ‘Primos Lejanos’, donde se eliminó su mensaje poco después. La escolta, finalmente, fue reasignada a Gloria Elizo, otra dirigente del partido.

Miquel Vila, en Más País y readmitido en Podemos

Y es que sólo ha pasado un mes entre esta última polémica con la ex escolta y el fallo que obliga a Podemos a readmitir al eurodiputado Miquel Vila -actualmente en Más País-, que fue «represaliado» de la formación morada. ¿El motivo? No comulgar con Iglesias. Vila había llegado al partido en octubre de 2014, llegando a ser diputado por Burgos en 2015 y 2016. Como en las elecciones del pasado 28 de abril no fue candidato para el Congreso, pidió una indemnización por cese de actividad parlamentaria y, a Podemos, su reingreso en su antiguo puesto de trabajo de técnico de imagen y sonido de la formación. No lo consiguió y Vila acabó fuera del partido.

En la sentencia, a la que tuvo acceso Efe, la jueza considera que Vila no dijo en ningún momento que quería romper su relación con Podemos. Los morados, además, no probó que el cese no fuera una «represalia» hacia Vila, más próximo a Íñigo Errejón.

Purga tras Vistalegre II

La salida de Podemos de personas no alineadas con Iglesias ya había ocurrido, de forma masiva, tras el segundo congreso estatal de Podemos, Vistalegre II. La victoria del secretario general fue aplastante y Errejón pasó de controlar gran parte del aparato del partido a perder gran parte de su poder y contar sólo con 18 afines.

Los despidos llegaron a los pocos días de la Asamblea y se consumaron unas semanas después. Para llevarlos a cabo redactaron indemnizaciones y cartas de despido y enviaron burofaxes. En total, Podemos desembolsó al menos 50.000 euros para el cese y la sustitución de una treintena de cargos.

Echenique y su asistente sin contrato

Quizá uno de los casos más sonados. Pablo Echenique, actual secretario de Acción de Gobierno e Institucional de Podemos, tuvo a un asistente personal trabajando para él en condiciones irregulares. Así lo dictaminó el Juzgado de lo Social nº2 de Zaragoza, que sancionó al dirigente por no dar de alta en la Seguridad Social a su empleado, como recuerda Europa Press.

Echenique recibía desde el año 2005 un servicio de ayuda a domicilio para atender su situación de dependencia. Desde el 2007 contaba con un empleado de la empresa ADOMI SL. La empresa dejó de prestar sus servicios a Echenique en 2011 al cambiar de propietario pero, sin embargo, el auxiliar continuó trabajando para él. La relación laboral cambio: Echenique pagaba a su asistente la misma cantidad, aunque en efectivo, y sin estar de alta en la Seguridad Social.

Tras prescindir de sus servicios en junio de 2012, Echenique volvió a recurrir al empleado en 2015 y lo mantuvo más de un año sin estar de alta. Las irregularidades llegaron a oídos de la Tesorería General de la Seguridad Social, que denunció al político. Los tribunales quitaron la razón a Echenique por partida doble -el TSJ de Aragón ratificó el fallo- pero el dirigente ya anunció a finales de septiembre que continuaría dando batalla y recurriendo ante la Justicia.

La abogada de Podemos… y Montero

Ya han pasado dos años desde la publicación del poema machista que hablaba de la relación de Montero e Iglesias. La portavoz denunció en los tribunales al autor del escrito, difundido por la revista de la asociación judicial Francisco de Vitoria. La sentencia dio la razón a Montero y condenó al escritor y a la publicación a pagar 70.000 € a la dirigente por lesión de derechos fundamentales.

El problema llegó cuando saltó a la luz que Montero había utilizado a la abogada del departamento legal de Podemos y a sueldo del partido para la cobertura legal de un asunto plenamente personal. La formación no dio explicaciones sobre el uso que Montero hizo de los recursos del partido.

Al Congreso en BMW

Muy distinto a los anteriores casos pero no exento de polémica fue el caso de Juan Manuel del Olmo, que en sus tiempos como diputado acudía al Congreso en un BMW de alta gama que no constaba en su declaración de bienes, tal y como reveló El Independiente. Unos meses antes de que el diputado declarase sus propiedades, el deportivo pasó a ser titularidad de un familiar. Irene Montero evitó entonces entrar a valorar el uso del coche por parte de su compañero, que además era el diputado que más dinero cargaba en combustible.

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