El lunes y el martes el equipo de Pedro Sánchez era optimista con la investidura. Pero este miércoles todo ha cambiado tras celebrarse la Diputación Permanente en el Congreso de los Diputados, en la que el PSOE ha votado junto a PP y Ciudadanos por el decreto contra la república digital catalana. «Algo no va bien», aseguran fuentes cercanas al presidente del Gobierno.

La razón del pesimismo sobrevenido es la postura de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), el partido independentista que tiene en su mano resolver la investidura de Sánchez con su abstención. Y no solo por el decreto: «No votaban con nosotros nada». Mañana jueves por la tarde habrá una reunión entre PSOE y Esquerra para tratar de acercar posiciones y evitar la repetición electoral.

«No me extrañaría que rompiéramos con ERC», declara otra dirigente socialista. Los testigos cuentan que la portavoz del Grupo Socialista, Adriana Lastra, rezumaba optimismo sobre el acuerdo de investidura este martes, especialmente tras el referéndum interno de la formación catalana en la que el 94% de la militancia reclama una mesa de diálogo para desatascar la investidura.

Pero el episodio de la Diputación Permanente y la votación del Parlament del martes en la que se aprobó una resolución que redobla la apuesta por la autodeterminación han confirmado las peores sospechas de Sánchez: el giro de ERC hacia el secesionismo radical.

En las elecciones generales del 10-N los de Oriol Junqueras perdieron dos diputados (de 15 a 13) pero continúan siendo la primera formación destacada en Cataluña. La ligera subida de JxC, la formación de Carles Puigdemont, hace temer el sorpasso, sobre todo con los ánimos caldeados tras la sentencia del Tribunal Supremo del pasado 14 de octubre en la que se condenaba a duras penas de cárcel a los líderes independentistas.

«ERC tiene mil excusas para romper»

«Sí, algo no va bien», insiste un tercero. «Y lo peor es que ERC va a tener mil excusas si quiere romper con nosotros. Podrán decir que la mesa de diálogo que ofrecemos no es la que quieren, que el diálogo tiene que ser entre Gobiernos… «.

Ahora mismo no se está produciendo ninguna negociación con Unidas Podemos, confirman en ambas formaciones: los de Pablo Iglesias no preocupan al presidente del Gobierno en funciones, y ambos han avanzado en la composición del Ejecutivo en tiempo récord, aunque quedan por aclarar las políticas programáticas.

Sánchez juega con una baza: ERC continúa siendo actualmente el primer partido catalán, incluso haciendo gala de pragmatismo tras la sentencia del procès. «Si después de toda la caña que nos ha dado Rufián, al final votan que no…».