Política

Bonvehí advierte a los fieles a Puigdemont que "no hay JxCat sin el PDeCat"

El presidente de PDeCat, David Bonvehí 11/18/2019 Efe

«JxCat va más allá de PDeCat pero no se puede entender JxCat sin PDeCat, con esta premisa de suma empezamos el trabajo». Con esta frase, largamente aplaudida por los miembros del Consell Nacional del PDeCat, David Bonvehí, presidente del partido heredero de Convergencia, ha lanzado un aviso a Carles Puigdemont y sobre todo, al grupo de fieles que se articula entorno al ex president para mover los hilos de JxCat. Bonvehí ha recorado con ello que Junts vive, económica y políticamente de las estructuras del PDeCat. Y el PDeCat ve el proceso de integración en Junts como una manera de recuperar el poder perdido en la toma de decisiones clave, como la confección de listas electorales.

En esa clave han explicado hoy los líderes del PDeCat el acuerdo presentado ante su Consell, en el que abogan por «transitar» hacia la integración en JxCat para formar un «único partido» fuerte capaz de disputarle el liderazgo del independentismo a Esquerra. Una propuesta que ha sido aprobada con el 85% de los votos y que supone una vía intermedia entre la disolución total del partido y el cisma que propugnan diversos sectores del partido.

«Siempre hemos puesto el país por delante del partido» ha asegurado el líder del PDeCat «pero ahora el país necesita un partido fuerte, os pido que en las próximas semanas estemos fuertes, que creamos en el partido» ha reclamado con la promesa de que este proceso de integración «saldrá bien».

Bonvehí ha defendido que «el proyecto del PDeCat debe aspirar a ser una pieza clave dentro de JxCat» y ha reivindicado el «bagaje» del partido heredero de Convergencia para dejar claro que ese «tránsito» hacia Junts no va a ser la plácida disolución, para entregar sus armas a los puigdemontistas, con la que sueñan dirigentes dentro del propio PDeCat como Miriam Nogueras y Albert Batet. Y que reclaman también las direcciones de JxCat en el Congreso, liderada por Laura Borras, o en el Ayuntamiento de Barcelona, en manos de Elsa Artadi.

La actual diróccion neoconvergente está dispuesta a perder de nuevo su nombre, persuadida de que la marca electoral JxCat -de la que son propietarios- es la que gana elecciones. Pero no a regalar su poder.»Hay diferentes formas de llegar» a ese partido único, ha advertido Bonvehí, «y ahora la dirección pilotará» ese «tránsito» siendo fieles a la herencia del PDeCat.

Un partido «muy vivo» ha destacado su presidente, tras un proceso participativo que ha servido para ratificar, eso sí, el indiscutido liderazgo de Carles Puigdemont.

En este sentido, Bonvehí ha lanzado un recado «al exilio» recordando que es el partido el que sufraga los costes económicos de la defensa tanto de los condenados como de los fugados.

«Quiero dar las gracias ante este Consell Nacional por todas las aportaciones, por seguir colaborando con los presos y exiliados» ha señalado Bonvehí, refiriéndose a las aportaciones económicas que especialmente los cargos públicos realizan y que han servido en parte para sostener esta estructura.

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