La Dirección General de la Policía se enfrentará con seguridad a un alud de reclamaciones a raíz de la decisión del tribunal calificador de establecer en un 6,20 y no en un 5 la nota de corte en la prueba con la que se ha evaluado la capacidad ortográfica de los opositores que aspiran a una de las 2.506 plazas convocadas para la escala básica.

Muchos de los aspirantes de la XXXVI promoción se han llevado una desagradable sorpresa cuando esta semana se han hecho públicas las calificaciones de la segunda prueba al comprobar que figuran como «no aptos» pese a haber superado tanto la prueba de conocimientos como la de ortografía. La explicación es que para superar el test ortográfico no bastaba sólo un 5, sino que era necesario sacar al menos 6,20 puntos.

Esta situación ha puesto en pie de guerra a muchos opositores, que entienden que el tribunal se ha excedido en la aplicación de lo que establecen las bases reguladoras de esta oposición. Aquéllas se limitan a señalar que la calificación será la de «apto» o «no apto», por lo que los aspirante daban por hecho que se superaba si se alcanzaba una nota superior a 5. No es lo que ha ocurrido.

«Jugar con los sentimientos»

«Creo que es jugar con los sentimientos de muchos opositores. En mi caso, con un 7 en el temario después de matarme a estudiar 41 temas, y con la ortografía aprobada por encima de 5, ¿por qué tengo que estar por detrás en preferencia de alguien que tenga un 5 en temario y un 6,2 en ortografía? Es una injusticia», comenta un opositor.

Las fuentes indicaron que la última vez que en unas oposiciones de la Policía Nacional se elevó la nota en la prueba ortográfica por encima de 5 fue en la «micropromocion de 2012», si bien entonces -señalaron- las bases ya preveían esa posibilidad. «En el caso de esta convocatoria, no se establece la opción de subir el corte a juicio del tribunal», insisten.

Aspirantes quedan fuera del proceso pese a sacar más de un 5 en la prueba ortográfica: el tribunal calificador ha subido la nota de corte a 6,20

El extendido malestar ha hecho que Justicia Policial (Jupol), el Sindicato Unificado de Policía (SUP), la Confederación Española de Policía (CEP) y la Unión Federal de Policía (UFP) -tres de las organizaciones con representación en el Consejo de Policía- estén ofreciendo asesoramiento a los opositores para que puedan presentar reclamaciones, al entender que el tribunal debe atenerse a lo que establecen las bases y limitarse a declarar si el aspirante es apto o no. «Se debe matizar en la convocatoria si es más de un 5», defienden.

Contra el acuerdo del tribunal calificador del proceso selectivo de ingreso en la escala básica -publicado este jueves- cabe ahora dirigir recurso de alzada al director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo Piqueras, antes de agotar la vía administrativa y acudir a los tribunales de justicia.

La segunda prueba consistía en dos partes eliminatorias. Por un lado, contestar en 50 minutos 100 preguntas con un enunciado y tres respuestas (sólo una verdadera). Y, de otro, responder a un cuestionario para evaluar la capacidad ortográfica del aspirante.

Reconocimiento médico y entrevista

Sólo los que superen esta fase de la oposición podrán presentarse a la tercera y última prueba, que constará de tres pruebas eliminatorias: el reconocimiento médico, la entrevista personal y los test psicotécnicos.

La calificación final de la fase de oposición vendrá determinada por la suma de las puntuaciones obtenidas en la prueba de conocimientos y en la de aptitud física. Quienes la superen y presenten en plazo la documentación exigida serán nombrados policías-alumnos y se incorporarán a la Escuela Nacional de Ávila para realizar el curso académico. Los futuros agentes deberán superar todas las asignaturas que integran el plan de estudios para poder realizar la formación práctica.