Los principales cabecillas de la trama del llamado ‘Caso de Miguel’, ex altos cargos del PNV en Álava, han sido castigados a penas de prisión que van desde los 13 años y tres meses de prisión hasta los siete años de cárcel por delitos de asociación ilicita, tráfico de influencias, prevaricación, malversación de capitales o tráfico de influencias, entre otros. De los 26 encausados, 15 han sido finalmente condenados, la mayoría con penas de prision que suman cerca de 54 años de cárcel, y los once restantes han sido absueltos.

De los quince acusados que han sido condenados doce de ellos lo han sido con penas de prisión e inhabilitación en la mayoría de los casos y los tres restantes únicamente con condenas de inhabilitación.

El principal condenado, Alfredo de Miguel, considerado el cabecilla de la trama dedicada al cobro ilegal de comisiones, ha sido quien ha recibido la mayor condena, con algo más de 13 años de cárcel además de diversas condenas de inhabilitación. El tribunal sentenciador establece un cumplimiento máximo de la condena de nueve años de cárcel. Entre los delitos por los que se le ha condenado la pena máxima ha sido un delito de cohecho pasivo, 2 años.

Los otros dos ex dirigentes del PNV alavés que han sido condenados son Koldo Otxandiano, al que el tribunal le ha impuesto una condena de siete años y medio de prision por delitos que van desde el cohecho y la prevariación hasta la malversación de caudales públicos, tráfico de influencias y asociación ilicita. El cumplimiento máximo que se le impone es de 6 años y nueve meses.

El tercer ex dirigente del PNV en Alava es Aitor Tellería, a quien también se le impone una condena de siete años y medio con un cumplimiento máximo de seis años. Tráfico de influencias, malversación de fondos públicos, tráfico de influencias y asociación ilícita son algunos de los delitos por los que ha sido condenado.

Mujeres condenadas

De entre todos los condenados tan sólo seis de ellos superan los dos años de condena, lo que conlleva el ingreso en prisión. Contra la sentencia aún cabe recurso, que todo apunta a que las defensas ejercerán y no se descarta que también el Ministerio público, que ha visto notablemente rebajadas sus peticiones de condena.

Las mujeres de los tres condenados principales también se sentaban en el banquillo de los acusados. Todas ellas, excepto la mujer de Aitor Tellería, Araceli Bajo, han sido condenadas. La pareja de Alfredo De Miguel, Ainhoa Bilbao, ha sido condenada a un año y seis meses de prisión por asociación ilícita y blanqueo de capitales. La esposa de Koldo Otxandiano, Iratxe Gaztelu, ha sido condenada a la misma pena. La hermana de De Miguel, Aintzane De Miguel, ha sido absuelta.

Entre los condenados también figuran ex altos cargos del Gobierno en tiempos de Juan José Ibarretxe, como el director de Juventud y Acción Comunitaria del departamento de Cultura, Javier Sánchez Robles. La Fiscalía pedia contra él ocho años de cárcel por favorecer a empresas de De Miguel, finalmente el tribunal le ha impuesto 7 años de prisión.

Varios de los empresarios encausados han sido condenados a duras penas. Entre ellos figura Iñaki San Juan, condenado a 5 años y tres meses de prision y el administrador de otra de las sociedades implicadas, Josu Montes, condenado a 4 años y cuatro meses de prisión.

Los empresarios Jon Iñaki Echaburu, Sergio Fernández y Josu Arruti, también han sido condenados a penas de entre 3 meses y 1 años y medio, en algunos casos con evidentes reducción de petición de condena por haber confesado sus delitos.

Un ‘mamotreto’

Durante la vista en la que se ha hecho pública la sentencia no ha asistido ninguno de los acusados. El fallo ha sido entregado a las defensas a través de un pendrive para no darle «un mamotreto», en palabras del presidente del tribunal, Jaime Tapia, quien ha asegurado que en los próximos días se remitirá completamente y que lo que hoy se aportaba era el fallo, «que quizá es un poco pobre».

La petición de pena, que la Fiscalía redujo casi a la mitad sobre las inicialmente planteadas, se ha quedado lejos de las condenas finalmente impuestas. Sólo para De Miguel reclamaba más de 29 años de cárcel, más del doble de los casi 13 años a los que ha sido condenado. La Fiscalía dio por probado que los condenados participaron en una trama de cobro de comisiones ilegales y adjudicación irregular de contratos públicos a través de un entramado de empresas es importante.

El principal acusado, Alfredo De Miguel, ahora condenado, fue el número dos del PNV en Álava  diputado de Administración Local y Equilibrio Territorial en la Diputación alavesa, exigía junto a otros de los codnenados comisiones a empresarios a cambio de adjudicaciones o acceso a contratos de la Administración.

Expulsados del PNV

Pese a que este caso, iniciado hace una década, se intentó vincular con algún tipo de financiación irregular del partido que hoy dirige Andoni Ortuzar, a lo largo de la instrucción y durante la vista oral no se pudo acreditar ninguna acusación en este sentido. Una circunstancia que siempre ha llevado al PNV a desligarse del caso y marcar un cortafuegos asegurando que todas las acusaciones corresponder a actitudes y comportamientos personales de los imputados.

En muchos casos los procedimientos investigados los llevaron a cabo valiéndose de sus cargos, incluso desde sus propios despachos y cuentas oficiales, en instituciones y organismos gobernadas o controladas por el PNV, o valiéndose de sus contactos por su condición de altos cargos.

Nueve de los 26 acusados habían llegado a un acuerdo con la Fiscalía para reconocer los hechos a cambio de una rebaja de su petición. Todos ellos reconocieron que existía “una trama criminal organizada destinada al cobro de comisiones ilegales”. Incluso el propio De Miguel llegó a barajar la posibilidad de reconocer su participación si bien finalmente rechazó el pacto con el Ministerio Fiscal.