Política

Bildu felicita a Sánchez por su "cambio de actitud" y "no será un obstáculo para avanzar"

La portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, interviene durante la segunda jornada del debate de investidura EFE

La portavoz de Bildu, Mertxe Aizpurua, ha dedicado su controvertida intervención a intentar desmotar la Transición, la Monarquía y, en general, la democracia española bajo el argumento de que España «no tiene un régimen auténticamente democrático». La heredera de ETA, cuya formación, con Grupo Parlamentario propio, se abstendrá para facilitar la investidura de Pedro Sánchez, le ha advertido a éste que «sin nuestros votos y sin atender a las demandas de nuestros territorios no habrá políticas de progreso».

Ibex 35, Fuerzas Armadas, judicatura, Junta Electoral Central… son las grandes bestias para una portavoz que se felicita del «cambio de actitud» de Sánchez y de que subrayara «que la ley, por sí sola no es suficiente para solucionar estos conflictos y compartimos parte de estas reflexiones». También comparte Bildu con Sánchez su actitud ante las distintas «sensibilidades nacionales», por lo que Bildu «no será un obstáculo para poder avanzar» si el futuro presidente sigue en esta vía.

Eso sí, «no falta con la apariencia y la estética de un Frente Popular, son los hechos los que hablarán de ustedes». Es «un momento histórico que exige altura de miras, audacia para un programa democrático auténticamente popular».

Aizpurua ha recordado la «invitación» que Arnaldo Otegi «les hizo llegar, tras seis años injustos de prisión» -todo ello entre fuertes protestas de la bancada popular y de Vox y aplausos incluso de diputados de Podemos- que «si surge una oportunidad histórica de que el estado español se democratice y avance hacia una sociedad justa y equitativa, la izquierda independentista les ayudará».

En su réplica, Sánchez, tras hablar del «mundo global» de Malta o de Estados Unidos, ha defendido que la Constitución de 1978 consagraba la descentralización y diversidad del país, al tiempo que ha negado una crisis sistémica de la democracia española. También que la sociedad vasca es plural «y no se puede distinguir entre vascos buenos y malos» aunque no ha entrado al fondo de las graves descalificaciones que Aizpurua ha vertido contra la calidad democrática de España. Nada que ver con su respuesta a Pablo Casado, a Santiago Abascal o a Inés Arrimadas.

«Derecho a decidir»

Pero Aizpurua ha insistido en el «derecho a decidir, que «se lleva acabo en otros lugares como en Europa» y ha enfrentado los términos de «democracia y legalidad» y que debe prevalecer la primera. «El autonomismo no es una solución, es una vía agotada» y ha animado a evitar vericuetos «que no llevan a ningún lado». Incluso, la compañera de Otegi se ha permitido el lujo de aconsejar «pedagogía antifascista».

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