«Bueno, lo que parecía imposible al final ocurrió. Podemos está por fin en el Gobierno y Pablo Iglesias es vicepresidente del Gobierno. Ya está hecho, ya nos podemos ir todos a casa porque está todo arreglado… Pues realmente no es exactamente así la cosa. Ahora tenemos que ver qué es lo que se puede hacer y qué es lo que no se puede hacer». Con ese reconocimiento de sus limitaciones en el Ejecutivo comienza Podemos un vídeo y un mensaje a sus inscritos en el que anuncia una nueva campaña para agitar la calle.

«No sólo los que están en el Gobierno son los que tienen el poder», asegura Rafael Mayoral, secretario de relaciones con la sociedad civil y movimientos sociales, que vuelve a advertir de las «presiones» de las grandes empresas para justificar la falta de gestión de los ministerios en manos de Podemos: Trabajo sin las competencias de Seguridad Social; Igualdad; Sanidad, Universidades y Consumo, que tienen transferidas sus funciones a las comunidades autónomas, y la vicepresidencia de Iglesias.

Podemos rechazó en julio ocupar sólo esos ministerios por considerarlos «decorativos» y «la caseta del perro» de la Moncloa. Tras su retroceso en las elecciones de noviembre los ha aceptado y ahora intenta cabalgar sus contradicciones. «No se puede dejar la política en manos de los políticos», asegura Mayoral, que invita a los inscritos a convertirse en «los protagonistas de sus propias vidas» participando en la política a través de la movilización callejera. «Tirar de la cuerda», explica uno de los dirigentes de Podemos más incómodo con la entrada de su partido en el Ejecutivo.

«En cada barrio, en cada pueblo, en cada centro de trabajo, en cada centro de estudios, tenemos que ser capaces de que lo que se hable, de lo que se discuta, sea la hoja de ruta para recuperar derechos», invita Mayoral, que aboga por esa movilización para secundar proyectos como la subida de impuestos, la regulación de los precios de los alquileres o la intervención en las grandes distribuidoras para garantizar el precio de los productos agrarios.

«Tenemos que seguir empujando al lado del conjunto de los movimientos sociales, al lado de aquellos que están poniendo en el orden del día de que hay una emergencia climática o la del movimiento feminista», advierte Mayoral, porque «cuando en la política no se habla de la vida de la gente no se está haciendo política, sino politiquería». «Porque el escenario actual abre oportunidades y es necesario más que nunca la organización popular». «Hay que arrastrar el debate político», insta a los inscritos en Podemos, antes de lanzar una promesa: «De la reforma laboral no van a quedar ni los palos del sombrajo y para eso tenemos que empujar entre todos y entre todas».

El mensaje de Mayoral se distribuye a los militantes de Podemos a través de El Cable, un nuevo instrumento del partido que intenta dirigirse directamente a los inscritos esquivando la acción de los medios de comunicación. Según explica la propia web del partido, El Cable es «una herramienta informativa que nos va a permitir abrir debates en nuestros círculos y espacios de militancia». «A través de ella circulará información sobre los temas de actualidad que tienen repercusión en la vida cotidiana de la gente, contenidos que atañen a los derechos e intereses de los sectores populares y que nosotras y nosotros queremos poner en el centro del debate mediático».