Vox ha decidido finalmente presentar una querella penal contra Twitter, que mantiene su cuenta principal silenciada y sin posibilidad de publicar ningún mensaje desde el pasado 21 de enero. El partido ha pedido como medida cautelar que se desbloquee su cuenta hasta que se resuelva el caso, que parte de un tweet en el que la formación de Abascal acusaba al PSOE de «promover la pederastia» en los colegios con dinero público, en plena polémica por el pin parental.

Tras recibir denuncias contra ese mensaje, Twitter decidió congelar la cuenta de Vox hasta que la publicación desapareciera. El partido político, no obstante, se ha negado en todo momento a borrarla y desde hace días amenazaba con llevar el caso a los tribunales, como finalmente ha decidido.

«Las conversaciones no presenciales con Twitter reafirman lo que nos temíamos: hay una intención clara de silenciar los discursos alternativos en Internet bajo la excusa de «la incitación al odio»», ha dicho este viernes el vicesecretario de Comunicación de Vox y diputado nacional del partido, Manuel Mariscal. «No se quieren reunir con nosotros porque no pueden explicar por qué silencian a Vox mientras dan carta blanca a otros partidos y portavoces del consenso progre», ha ahondado.

En concreto, Vox se ha querellado contra Twitter por «vulneración de los derechos de un partido, que representa a casi cuatro millones de españoles, a la participación política y a la libertad de expresión por cuestiones ideológicas».