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Alonso: "No son tiempos para experimentos. El tema de la candidatura está zanjado"

El líder del PP vasco asegura que oficialmente no será candidato el 5-A hasta que el Comité Electoral Nacional lo proclame, "pero eso ya está resuelto".

El ex presidente del PP del País Vasco, Alfonso Alonso, en una comparecencia. EFE

El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, ha asegurado hoy, tras recibir ayer el aval de la dirección nacional de su partido para ser candidato a lehendakari el próximo 5 de abril, que ahora «no son tiempos para experimentos». Preguntado por la posibilidad de que el PP hubiera explorado otras candidaturas, como las que sonaron con mayor fuerza, Rosa Díez o Maite Pagazaurtundua, el líder de los populares vascos ha subrayado que la situación actual requiere «certidumbres».

Ha reconocido que hasta que el Comite Electoral Nacional del PP no oficialice su candidatura y la de Alberto Núñez Feijóo a la Xunta, «formalmente aún no somos candidatos»: «Pero este debate ya se ha zanjado. Parece que está resuelto». Sobre la posibilidad de que en la negociación que en los próximos días se abrirá con Ciudadanos para explorar una candidatura conjunta, Alonso ha negado que se contemplen otros nombres como candidatos: «Eso son entretenimientos, el mundo del dime y el direte, la especulación», ha asegurado en declaraciones a Onda Cero.

También ha negado las informaciones en las que se apuntaba que habría recibido ofertas para abandonar el País Vasco e instalarse en Madrid como salida a su liderazgo del PP vasco: «No estoy buscando trabajo, no he recibido ofertas».

Respecto a los contactos con Ciudadanos, el líder de los populares vascos ha asegurado que en el caso del País Vasco no cree que existan dificultades. Recuerda que ésta será la tercera ocasión en la que el PP vasco planteará el acuerdo a la formación naranja en Euskadi. Por ello, cree que hay «mucho trabajo hecho» y que si se aceptan las cuestiones «esenciales» que les diferencian, y que son irrenunciables para el PP, como la foralidad y el Concierto Económico, no habrá dificultades para el acuerdo. Alonso sí ha recordado que Cs no podrá imponer su proyecto ya que actualmente tan sólo cuenta con el 1,1% del voto en Euskadi y carece de representación institucional alguna: «Espero que a la tercera salga bien».

«No soy un cabo suelto»

El PP subraya que el proyecto que se alumbre de un posible entendimiento con Ciudadanos debe ser capaz de aglutinar con los desencantados con el nacionalismo y con el socialismo, «no vamos a cambiar de proyecto sino a ampliarlo». Para ello centrará su campaña en la captación del voto desencantado:»Vamos a pelear el voto de quien quiere ser un poco más libre, de quien no quiere quedarse en la complacencia de la burbuja nacionalista».

Alonso alerta de que el poder del PNV, «especialista en recoger nueces» se labra en Madrid y en lo que sucede en Cataluña, «ellos irán detrás». Considera que los acuerdos a los que han llegado con el PSOE y Podemos serán «la palanca de los nacionalistas para debilitar más a España».

Respecto al debate interno abierto en el PP, Alonso considera que él no es ningún «cabo suelto» dentro de la formación sino que forma parte de un partido con distintas sensibilidades. En el caso vasco recuerda que su acción política tiene singularidades, como la defensa de la foralidad o el rechazo a instalarse en «bloques y trincheras», tal y como percibe que ocurre en la política nacional. En cuanto a la debilidad del PP vasco, reconoce que la lucha contra ETA desgastó mucho al partido y que no ha sido capaz de recomponerse. «Tenemos que recuperar el espacio que nos arrebataron».

Ha vuelto a abogar por instalarse en la centralidad para hacer «muy amplia la casa de la derecha». Una ‘casa’ que defiende que pueda tener distintas «habitaciones» porque «ésta es una casa grande»: «Si te encierras en tu sala harás un proyecto pequeño y el nuestro debe ser un proyecto grande». Cuestionado por la posibilidad de integrar a Vox en ese amplio espectro de la derecha en España, Alonso ha afirmado que lo que les separa no es un mero «tabique» sino «un muro muy grueso»: «Son diferenicas muy sólidas, diría que insalvables».

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