Es una oportunidad que no se repetirá. El arresto del principal jefe de ETA en la triste historia de la banda no debe limitarse a enjuiciar sólo sus crímenes, sino lo que su trayectoria, casi paralela a la de la banda, ha representado. «Tenemos la oportunidad de hacer nuestro ‘juicio de Núremberg’, asegura Maite Pagazaurtundia. Apunta que la detención de ‘Josu Ternera’ abre la puerta a refutar «todo lo que significa la historia de ETA», y a escribir una página clave del relato que se legará a futuras generaciones, «debe quedar claro quiénes fueron inocentes y quiénes generaron toda esta tragedia».

La número dos por la lista de Ciudadanos a las elecciones europeas del 26-M va más allá. Llama a la sociedad vasca y la española para saber abordarlo de modo integral, para desnudar «la maquinaria de responsabilidad» que engrasó tanto sufrimiento. «Hubo mucha gente que se involucró en algo tan monstruoso», recuerda. Muchos de ellos quizá se manifiesten hoy en Ugao-Miraballes (Vizcaya), el municipio natal de Urrutikoetxea, para pedir su libertad: «Los que quieren blanquearle en realidad quieren blanquearse a sí mismos, buscan la impunidad de ‘lo mío'». ‘Lo mío’ lo desarrolla con nitidez; los que pasaron información, los que colaboraron en la extorsión, los que pidieron que ETA matara, los que aplaudieron… A todos ellos les invita a ser valientes y reconocer el papel jugaron en la historia que llenó de violencia casi 60 años nuestros país.

No duda en cuestionar a Jesús Eguiguren, quien tuvo que disculparse por tildar de «héroe de la derrota» a ‘Josu Ternera’. Pagazaurtundua pone en duda incluso que hubiera sido la persona más idónea para negociar con ETA, «no tenía el perfil de objetividad necesario, él era una persona amenazada»: «Los negociadores profesionales no son personas que tienen que hablar con sus acosadores. Estar en contacto con quien te acosa genera distorsiones», asegura.

La candidata de Cs alerta del incremento de sentimientos como «la hostilidad, la ira o el resentimiento» en las sociedades europeas y que contaminan la política, «es una amenaza para debilitar nuestras democracias desde las mentes, es como un veneno tóxico». Afirma incluso que el extremismo ha llevado a algunas formaciones a vivir la política «como si fueran sectas religiosas». Recuerda que lo que se decide en la UE no es «política internacional sino local, política interior de todos los integrantes de la UE». Por todo ello, subraya la importancia que tiene acudir a votar en las elecciones europeas: Tenemos que ir a votar, unirnos, defender valores democráticos y no dejar que el cáncer del sectarismo, la ira, la hostilidad o la no democracia nos entre. El mundo está cambiando y tenemos que unirnos más».

Pregunta. – ¿Qué sintió cuando conoció la detención de Josu Ternera?

Respuesta.- Pensé que tenemos por fin la oportunidad de hacer nuestro ‘juicio de Núremberg’, que teníamos la oportunidad de cerrar bien todo esto. El juez Lamela terminó la instrucción del primer juicio por un delito de lesa humanidad a cuatro dirigentes de ETA, uno de ellos, el que tiene más trayectoria en el acoso, de forzar el exilio de muchas personas, de la eliminación sistemática de personas por su ideología es ‘Josu Ternera’. Eso no se ha dado nunca en nuestro país. La instrucción está hecha y el juicio tiene que celebrarse. Por fin Urrutikoetxea podrá estar en ese gran juicio. El fin de ETA no es sólo el teatro que montaron en Cambó, en Bayona, el verdadero fin de ETA es ese juicio, además del juicio por la casa cuartel de Zaragoza. Esos dos juicios pueden ser nuestro juicio de Núremberg.

P.- ¿Realmente cree que en un juicio de este tipo de lograría asentar algo más que los delitos que se le imputaran?

R.- En ellos habría que refutar todo lo que significa la historia de ETA. La detención de Josu Urrutikoetxea da la oportunidad de que esto suceda. Esa reparación moral sólo se puede dar con este juicio, ése será el verdadero fin de ETA.

P.- Por tanto, el juicio a ‘Josu Ternera’, ¿sería el juicio a ETA?

R.- Efectivamente. ETA no fue sólo unas personas que asesinaban, es todo un conglomerado para la coacción, la persecución, para imposibilitar el pluralismo ideológico de modo pleno, el establecimiento de tabúes, establecer antivalores como hegemónicos. Si en Euskadi se pueden hacer homenajes a los etarras que salen de la cárcel como si fueran héroes y sin embargo otros no podemos hacer un mitin con libertad, quiere decir que aquí se tienen que revisar aún muchas cosas, que aún hay mucho antivalor establecido como normal. El juicio a ‘Josu Ternera’ puede servir para entender la estructura de la persecución, para que la gente abra los ojos y se dé cuenta de que se ha entorpecido el pluralismo ideológico. Cuando nos dicen, ‘si sois pocos, para qué venir…’ venimos porque queremos libertad y porque además las minorías políticas, minimizadas por la persecución política, tienen todo el derecho a poder ser mayoría. Si no fuera así no habría democracia sino totalitarismo.

Los nazis pudieron refutar la maquinaria de gente que se involucró en algo tan monstruosos, nosotros tenemos nuestro monstruo»

P.- Lo que plantea es un ‘final judicial’ a la historia de ETA…

R.- Es una enorme oportunidad para liberar a nuestro país de tabúes y mentiras. El nacionalismo en su conjunto ha querido una solución blanda de lo que significa el fin de ETA y el principio del posterrorismo. Eso ha dado frutos muy ambivalentes. El mundo de Batasuna sigue escaqueándose de su responsabilidad. Este juicio por eso creo que es mucho mejor que el cierre falso de Cambó. Fue un teatro consentido y en este juicio por lesa humanidad puede haber toda una refutación de lo malo que el mundo de ETA ha traído a nuestro país y de los que ha significado en cuanto a la persecución de las ideas, del corazón de lo que es la libertad de pensamiento.

P.- Aún quedan decenas de miembros de ETA huidos y reclamados por la Justicia. ¿ETA se ha acabado o no lo hará hasta que su último integrante sea arrestado?

R.- Es cierto que hay otros etarras. También después del juicio de Núremberg hubo nazis detenidos por sus causas pendientes, pero lo importante fue ese juicio, que se pudo refutar la maquinaria de responsabilidad de tanta gente que se involucró en algo tan monstruoso. Nosotros tenemos nuestro propio monstruo, nuestra propia tragedia que tenemos que encarar de verdad, no con paños calientes o como quieren Otegi, Barrena o los que fueron parte del acoso y ahora son herederos políticos y ‘lobistas’ de quienes cumplen condena.

P.- ¿Cree que aún requieren ser apuntalados derechos fundamentales?

R.- Necesitamos nuestro ‘juicio de Núremberg’ para que quede claro quiénes fueron inocentes y quiénes generaron toda esta tragedia. Hay que determinar su responsabilidad máxima no, como intentan ahora, repartiendo culpas para legitimar el pasado. Los votos no dan la legitimación de la vulneración de derechos fundamentales. La democracia no es sólo las mayorías, es también los derechos fundamentales del pluralismo, la no persecución, la libertad de conciencia, etc. Están en el Tratado de la Unión y los han vulnerado constantemente y no se puede invocar a las mayorías para hacerlo. Si Europa invoca el respeto a los derechos humanos a Polonia, Hungría o a Rumanía, con esto ocurre algo similar. Es necesaria la reparación social de lo que ha sido ETA y que no se ha hecho aún.

Espero que no sea una esperanza para hoy y frustración para mañana y que no se dé a ‘Josu Ternera’ una impunidad enmascarada en su enfermedad»

 P.- Que la detención se produzca en plena campaña electoral, ¿casualidad o algo premeditado?

R.- No lo sabemos. No tengo ni idea. Desde hace años el rumor era que estaba localizado y que estaba enfermo. Pero no queremos que esto se convierta en esperanza para hoy y frustración para mañana, y que finalmente no haya juicio y haya impunidad, una impunidad enmascarada en su enfermedad y al final no afronte la responsabilidad. Lo importante es que haya juicio. Es lo que puede refutar una historia de mentiras, de vulneración, de acoso a los no nacionalistas y de fobia a lo español. Todo eso hay que limpiarlo. Hay una parte patológica en esa fobia. Si no la quitamos no podremos hacer política normalmente, nos seguirán acosando a los que no somos nacionalistas y nos atrevemos a hacer cosas que ellos creen que son pecado.

P.- ¿El juicio al histórico dirigente de ETA es la última página que aún se debe escribir del relato de lo sucedido?

R.-  Es una oportunidad tan importante de poder cerrar bien, de poder iniciar otro capítulo. Un capítulo que sea sanador para todos y reparador para todas las víctimas y para una sociedad que tiene que ver con normalidad el pluralismo ideológico y que los antivalores de ese mundo no pueden ser los hegemónicos. Es la manera de poner un espejo que no esté trucado. Si no fuera así, sería más que una oportunidad perdida.

P.- El ex presidente del PSE ha tenido que disculparse por calificar a ‘Josu Ternera’ de “héroe de la derrota” de ETA. ¿Se equivocó o ha sido malinterpretado?

R.- Jesús era una persona muy amenazada. Creo que quizá no tenía el perfil de objetividad necesario para haber entrado en aquellas negociaciones hace tantos años. Los negociadores profesionales no son personas implicadas subjetivamente que tengan que hablar con sus acosadores. Fue una gestión extraña de esta cuestión. Estar en contacto con quien te acosa directamente genera distorsiones. No voy a hablar de un ‘síndrome de Estocolmo’, pero en mi opinión, genera empatías no objetivas. Jesús Eguiguren se ha fijado mucho en el ‘Abrazo de Vergara’ y creo que estamos en una situación muy distinta. De lo que hablamos no es sólo del cese de la violencia, no estamos ante dos ejércitos sino ante una vulneración de derechos humanos. Por eso, además de revertir la violencia hay que revertir la vulneración de los derechos fundamentales.

Eguiguren no tenía el perfil para negociar, estaba amenazado. Estar en contacto con quien te acosa genera distorsiones, empatías no objetivas»

P.- Sin embargo, su participación en las negociaciones para buscar el final de ETA ha sido numerosa e importante. ¿Es Eguiguren uno de los ‘héroes de la derrota de ETA’?

R.- En mi opinión no. No entro en más.

P.- El acto que Sortu ha convocado para este sábado en Ugao-Miraballes, la localidad natal de ‘Josu Ternera’, ¿habría que prohibirlo? Lo ha pedido la AVT.

R.- No sé si se prohibirá. El enaltecimiento del terrorismo no debe permitirse. Si no se prohíbe, a los que vayan a acudir se les puede pedir que sean sinceros y los que han sido chivatos se pongan en la frente, ‘yo he sido chivato’. Hay miles de delitos que nunca se han resuelto. Por eso algunos de los que vayan a ir seguro que pueden decir o llevar escrito, ‘yo soy como Josu Ternera’ o ‘yo he pasado información a ETA’, ‘yo he pasado sobres para extorsionar’, ‘yo he gritado en las manifestaciones para que asesinen’, etc. Que cada uno ponga qué es lo que ha hecho en esa estructura gigantesca de la que el jefe durante muchos años fue ‘Josu Ternera’. Hay tantos delitos, tanta gente que cuando va a lo de ’Josu Ternera’ en realidad está diciendo ‘yo quiero el blanqueamiento y la impunidad de lo mío, porque yo durante años pedí que se asesinara a mi vecino, le vigile, pasé el sobre para extorsionar a los tenderos y comercios, o pasé datos o marqué objetivos. ¡Hay tantas mentiras que hay que sacar a la luz…! podrían hacer una ‘performance de la verdad’.  Algunos tendrían un cartel muy largo con todas las cosas que hicieron, que saquen esa memoria, que sean valientes. Hay que poner las cosas en su sitio.

P.- ¿Detrás del intento de ‘blanqueamiento’ de la izquierda abertzale existe un ‘blanqueamiento ciudadano’ individualizado de una parte de la sociedad vasca?

R.- Hay un blanqueamiento de personas concretas sí, que cometieron muchos delitos. Hubo miles y miles de chivatos, muchos de ellos son los que quieren blanquear a Josu Urrutikoetxea. Luego hay almas puras y cándidas que también irán a estas cosas, como los de EA, que no hicieron nada de esto. Pero ahí irán muchos que quieren blanquearse a sí mismos. Toda esa estructura, ese delito de lesa humanidad, no lo hizo solo ’Josu Ternera’, lo hizo con todos esos miles de personas que lo van a reivindicar para blanquearse a sí mismos.

Quienes intentan blanquear a ‘Josu Ternera’, deberían reconocer ‘yo he informado’, ‘yo he extorsionado’, ‘yo he gritado para que asesinen»

P.- Un alto mando de la Guardia Civil habló hace apenas unos días de una investigación abierta sobre el sector minoritario disidente de ETA. ¿Cree que existe ese riesgo?

R.- No tengo datos. No lo sé, pero en Europa y en todo el mundo sí tenemos un fenómeno de sectarismo que corre por las redes sociales. Hay una irracionalidad, un sesgo, de lo que se consume a través de las redes. Se termina por acrecentar a quienes tienen una tendencia a la ira, la indignación, la violencia, etc. Encuentran muchos elementos para sobrerepresentar eso dentro de su mundo mental. Vivimos un momento complicado en el crecimiento de la hostilidad y la ira, el resentimiento a través de las redes. Hay una amenaza para debilitar nuestras democracias desde las mentes, como un veneno tóxico. Lo que hemos conocido en Euskadi de adoctrinamiento y radicalización violenta es un fenómeno a otra escala de sesgo, de veneno tóxico en los corazones y las mentes.

P.- La Fiscalía ha anunciado esta semana que investigará el acoso que sufrieron en el mitin de Cs en Rentería. ¿Habrá más ‘Renterías’ en actos de Ciudadanos esta campaña?

R.- Iremos donde queramos ir, es una manera de conseguir que el pluralismo se abra camino. Dos días después del mitin me encontré con gente de Rentería que me confesó que no se atrevió a ir, que sus hijos les dijeron que si les reconocían les harían la vida imposible. Y gente que no quería que en su fachada se pusieran determinadas cosas pero que no se atrevían a decir que no. Por eso tenemos que poder ir a cada rincón y que nadie nos diga que son de ellos. Hay que aplicar y ejercer la libertad y quien crea que se está provocando ya irá aprendiendo que eso no es provocación sino el ejercicio del pluralismo ideológico, ya se les irá pasando.

Vivimos un momento complicado de hostilidad, ira y resentimiento. Existe una amenaza para debilitar nuestras democracias desde las mentes»

P.- ¿Fenómenos como el de Vox responden a esa tendencia?

R.- El ultranacionalismo, los radicalismos extremos, tienen que ver con ese espíritu de exacerbación de la mirada y de la identidad. Las políticas identitarias siempre han sido una amenaza en Europa a la democracia, que es pluralismo. Joseba Arregi decía que la democracia es el espacio de las verdades penúltimas. Hay muchos que están viviendo la política y la ideología como si fueran sectas religiosas. Es un fenómeno que tenemos que combatir en toda Europa, a distintos niveles: los delitos de odio, de xenofobia, ataques a los LGTBI. Hace falta una enorme prevención, educación cívica, educación contra los fake, una gestión en favor del pluralismo ideológico. Hay una irracionalidad en el ambiente político que es todo lo contrario a lo que es la solución real de problemas reales.

P.- ¿Sitúa a Vox en este término de ‘sectas’ políticas? ¿Se puede llegar a acuerdos con una formación así?

R.- El PNV gobierna con Bildu en Navarra y no creo que coincida en muchas cosas. Tienen un interés que es el nacionalismo. Nosotros no nos hemos encontrado en esa circunstancia. A mí de Vox me alejan muchísimas cosas, yo estoy a favor de una Europa integrada, unida, solidaria, reformada, no creo en las identidades patrióticas como en el siglo XIX. Vox es un partido legal, aunque me parecen ultranacionalistas. No creo que van a influir mucho en la política española y menos en Europa. Vamos a hacer un frente europeísta para poder avanzar, no paralizarnos y evitar que EEUU, Rusia o China puedan aprovecharse de la debilidad de Europa. En Europa estarán en algún grupo o euroescéptico o eurófobo.

P.- En estas elecciones europeas finalmente Carles Puigdemont sí podrá presentarse. ¿Le ha hecho la campaña la Junta electoral?

Hay muchos que están viviendo la política y la ideología como si fueran sectas religiosas»

R.- También HB jugó en su día con las leyes para presentar a Yoldi o para el propio ‘Josu Ternera’ en la comisión de Derechos Humanos. Pernando Barrena reconoció que estaba en relación con ETA, la última vez en 2016 en el último juicio. Es el cabeza de lista de EH Bildu en las europeas. Va de la mano de Oriol Junqueras a blanquearse mutuamente las mentiras y las vergüenzas. Tenemos que acatar las resoluciones, pero todo el mundo debe saber que no votar en las europeas es como votar a todos los ultranacionalistas y a estos ultranacionalistas, que son como inquisidores, contrarios a la libertad de los demás. Yo he tenido acosos en Cataluña y en Euskadi ahora, no hace diez años. Los que tiran la piedra y esconden la mano están muy cerca de esos grupos políticos. No votar es como votar a la gente que, o quiere destrozar Europa o bien destrozar España, que es debilitar Europa. El coste de la no Europa sería el caos y la pobreza, si no, miremos al ‘Brexit’.

P.- ¿Por qué en España interesa tan poco Europa, pese a la importancia de las resoluciones que se adoptan en la UE?

R.- Los temas que se discuten en las instituciones europeas aún aparecen como algo exterior, internacional y no, son política interior. La gran mayoría de la legislación que se traspone la hemos inventado los órganos comunes representando a 500 millones de ciudadanos. Si se cuenta como si fuera algo externo… Europa no está lejos. El futuro, nuestra riqueza y derechos fundamentales, se va a decidir en todo lo que tenemos que regular y se regulará en Europa. No se puede regular en un solo país y menos en una ‘camarita’ autonómica, son retos transnacionales. Y qué decir de los que hablan de naciones sin Estado, una Europa con ‘estaditos’ sería ingobernable, sería el caos. Por eso tenemos que ir a unirnos, a defender los valores democráticos, no dejar que el cáncer del sectarismo, la ira, la hostilidad, lo no democrático nos entre. El mundo está cambiando, tenemos que unirnos más. EEUU hace diplomacia a golpe de tuit. China, que es una dictadura, quiere ser el gigante tecnológico. Todo esto es muy serio. Como europeos no podemos hacernos pequeños, aún somos un gigante comercial, tenemos que serlo también político, tecnológico e industrial. Si no hay Europa estaremos a la deriva.