Antonio Sola es uno de los consultores políticos más reputados de Europa, Iberoamérica y África. Ha participado en más de 450 campañas electorales en más de 25 países. En España consiguió la victoria del gobierno de José María Aznar y llevó a Mariano Rajoy a la Moncloa en 2011. ‘El creador de presidentes’, se hace llamar.

Sola, que ha puesto en marcha la fundación ‘Sentido Común’ con el objetivo de conectar con los más jóvenes, considera que «la democracia ya no nos sirve» debido a que las normas políticas del pasado son inservibles y las del futuro no están creadas. Por ello, es necesario «buscar nuevos líderes que cierren grietas en nuestro país». Las democracias actuales, opina, se encuentran muy desgastadas por las estructuras políticas que les rigen debido a un sistema obsoleto.

Y el experto no ve a «Sánchez, Iglesias, Casado o Abascal haciendo una transformación política de lo mucho que está pasando». Es especialmente pesimista con el caso español.

El sistema del que habla el consultor es la viva imagen del gobierno sin oxígeno de Sánchez tras su investidura. Cataluña es uno de los retos más complicados a los que el ejecutivo tiene que hacer frente. La regularización de la situación catalana se oscurece ante la actitud de los radicales independentistas. Asimismo, la XIV legislatura marca su inicio en un punto álgido en que el mercado laboral necesita una reforma del Estatuto de Trabajadores. El bloqueo político durante ocho meses ha impedido que los Presupuestos Generales del Estado, que aún llevan la firma de Cristóbal Montoro, sean presentados por Pedro Sánchez.

‘El creador de Presidentes’ no ve a «Sánchez, Iglesias, Casado o Abascal haciendo una transformación profunda de lo mucho que está pasando”.

Son muchos los retos que tiene el presidente del gobierno por delante. Lo cierto es que la nueva legislatura vaticina un futuro incierto para Pedro Sánchez. Aunque su prioridad política es la operación de diálogo con la Generalitat y con ERC, socio de gobierno de JxCat en la Generalitat, para la aprobación de los presupuestos Generales del Estado, Sánchez necesita el apoyo de los republicanos para lograr su salvación política traducida en la aprobación de las nuevas cuentas.

Cataluña se encuentra en vilo ante la posibilidad de la repetición de las elecciones por falta de acuerdo entre partidos independentistas. Por su parte, ERC sufrirá unos importantes estragos políticos por su acuerdo de investidura con el PSOE. Este acuerdo supondría una baza electoral para mantenerse como primera fuerza independentista. Gabriel Rufián, portavoz parlamentario de Esquerra Republicana de Cataluña, ya advirtió al ejecutivo del PSOE durante su investidura: “Si no hay mesa de diálogo, no habrá legislatura”. El aplazamiento de las elecciones catalanas hasta después de verano, supondría la prórroga de un año más para la aprobación de los presupuestos y el fuerte desgaste político del presidente.

«Democracia digital directa»

Ante la situación política del país, Sola considera la necesidad de contemplar un nuevo modelo político, la «democracia digital directa». Opina que muchos de los líderes políticos han quedado sepultados bajo los tradicionalismos y representan un sistema útil en el pasado pero que a día de hoy se está extinguiendo. En su planteamiento más radical, llega a proponer incluso acabar con los sistemas parlamentarios y la intermediación de los partidos para enterrar a los políticos tradicionales y despertar el liderazgo de los más jóvenes.

El consultor asegura que «la revolución tecnológica va a formar parte de las esferas políticas y sociales dentro de 15 o 20 años» y va a permitir a los ciudadanos tener más participación. Que los ciudadanos se van a incorporar a una democracia más horizontal, en la que ya no existan partidos políticos y se replanteen sus funciones. Que estos serán sustituidos por la tecnología, que devolverá la responsabilidad de gobernar y la obligación de una mayor participación ciudadana. Que los referéndum con urnas al estilo tradicional desaparecerán y serán finalmente reemplazados por tecnología que permita votar mediante huella digital.

De Sánchez, al futuro distópico.