«Vamos a defender el fútbol base y a luchar por su profesionalización». Francisco Javier González Chimeno es comercial de una empresa de material eléctrico, entrena al City Ladies Barea Servicios FC -equipo cordobés que compite en la Segunda Andaluza Femenino Senior- y desde finales del pasado año es el secretario general del Sindicato de Entrenadores Profesionales de España (Sienpre), una organización que acaba de echar a andar con la negociación de un convenio colectivo entre sus prioridades.

«No existe ningún organismo que nos defienda, estamos desamparados. Cada vez que sufrimos un incumplimiento contractual tenemos que defendernos de forma individual», explica Chimeno para justificar el nacimiento de Sienpre, constituido formalmente el 28 de noviembre de 2019 y con voluntad de defender los derechos laborales de todos los entrenadores con titulación oficial y pertenecientes a cualquier categoría profesional o amateur de España.

Los promotores son técnicos de fútbol base entre los que no figura -al menos de momento- ninguno de campanillas. Alejados de los contratos millonarios y de las entrevistas en los programas radiofónicos nocturnos, González Chimeno, Álvaro Zapata y José Chía conocen bien los problemas que sufren los entrenadores que nunca salen en televisión ni protagonizan anuncios de coches.

No existe ningún organismo que nos defienda, estamos desamparados», denuncia el secretario general de Sienpre

Entre las prioridades que se fija el nuevo sindicato ocupa un lugar prioritario la negociación de un convenio colectivo que les dé seguridad. «Por ejemplo, si tenemos un fondo salarial, nos garantizaríamos que si a un entrenador lo destituyen en diciembre cobre ese mes y no tenga que esperar hasta junio», explica.

Esa profesionalización pasa también por que todos los pagos que reciban sea «en nómina», lo que permitiría reducir el movimiento de dinero en ‘B’ en el fútbol base. Para ello, reclamarán un convenio especial que regule estas relaciones laborales, como ya se hizo con el servicio doméstico.

Esa regulación debería tener en cuenta -explican- la situación en la que se hallan miles de entrenadores del fútbol base que son funcionarios de profesión, de modo que puedan tener un segundo pagador junto a la Administración.

Carta a Rubiales y Tebas

«Queremos negociar un convenio colectivo de ámbito nacional desde el que los entrenadores se sientan amparados y protegidos y puedan tener una seguridad de la que no disponen hoy en día para que no se vulneren sus derechos», razona Chimeno. Entrenador de fútbol profesional (grado medio) UEFA Pro, fue coordinador en España de la Polish Soccer Skills, la mayor escuela de campos de fútbol en Europa.

De momento, la dirección del nuevo sindicato ya ha enviado una carta a los responsables de la Federación Española de Fútbol (RFEF) y LaLiga para mantener una primera reunión mientras siguen teniendo contactos con clubes y entrenadores a fin de presentarles su proyecto. De momento, aseguran que están encontrando «una gran aceptación» en el colectivo, incluido varios técnicos de Primera y Segunda divisiones.