El perfil de riesgo de los enfermos graves de coronavirus son los mayores, enfermos cardiovasculares y con enfermedades respiratorias, además de pacientes inmunodeprimidos. Sin embargo, el Covid-19 está provocando también «situaciones anómalas», como ha reconocido hoy el portavoz sanitario para el coronavirus Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, tras la reunión diaria de seguimiento de la epidemia que mantiene a España en Estado de Alarma.

«Estamos viendo que en algunas situaciones algunos pacientes pasan muy rápido de situaciones moderamente graves a muy graves», ha incidido Simón, que ha asegurado que entre hoy y mañana tendrán información más detallada sobre el perfil de pacientes que están siendo más vulnerables frente al coronavirus.

Hoy, tras la entrada en vigor este domingo del Estado de Alarma, Simón ha incidido que las medidas que antes se recomendaban, ahora «no se recomiendan, es necesario que las realicemos». La obligatoriedad en la restricción de movimientos es imprescindible, asegura, para frenar la evolución de la epidemia que actualmente deja, cada día, «alrededor de un 25% de casos más que el día anterior».

Se trata de una estimación de casos que en estos momentos se está viendo cuestionada por el reconocimiento de que no se están haciendo todas las pruebas necesarias, como reconoció en la noche del domingo el propio ministro de Sanidad, Salvador Illa, que aseguró que Sanidad está diseñando un nuevo modelo para aumentar la realización de pruebas.

Aún así, la epidemia «todavía va a crecer unos cuantos días», ha subrayado Simón, pero «si se siguen a rajatabla las medidas impuestas el impacto puede ser drástico, puede empezar hoy mismo aunque los efectos no se observarán hasta mínimo dentro de tres o cuatro días».

Este martes son ya 8.744 los contagiados – según datos oficiales – por coronavirus, con 3.215 personas hospitalizadas y, de ellas, 410 en Unidades de Cuidados Intensivos. Eso supone que cerca del 40% de los casos están en hospitales, una cifra elevada pero sin duda distorsionada por el número de personas con sintomatología leve que está recibiendo atención domiciliaria o que no ha sido diagnosticada por los servicios sanitarios. «El total de pacientes infectados no lo tendremos nunca, pero sí tenemos unos indicadores que nos permiten valorar la evolución de la epidemia», ha afirmado Simón.

Los fallecidos asciende ya a 295 los fallecidos y, en el lado positivo, 521 personas que han sido dadas de alta por su mejoría.