Política

Arte confinado en el Guggenheim

La pinacoteca redefine su oferta a través de documentos audiovisuales sobre sus exposiciones, así como dedicados a diversos aspectos relacionados con el edificio, las obras y la preparación de las muestras en una renovada plataforma on line.

La taquilla lleva dos semanas parada. Las mismas que la puerta de acceso. Desde entonces es un museo dormido, apagado. Obras sin espectadores infectadas por el silencio al que obliga una pandemia. Y así continuará al menos hasta el 11 de abril y quién sabe si mucho más allá. Como el Guggenheim Bilbao los miles de museos de nuestro país permanecen cerrados para no dejar entrar a sus salas al Covid-19. Pero en la pinacoteca bilbaína se han propuesto que el confinamiento decretado no suponga un cierre total sino una oportunidad para para abrirse al público, al mundo, de otro modo. La idea pasa por convertir un problema inesperado en una oportunidad para explorar nuevos caminos y la iniciativa  #GuggenhimBilbaoLive es el resultado.

¿Cómo se organiza una exposición? ¿Cómo se mantienen las placas de titanio del emblemático edificio de Frank Gehry? ¿Cómo se colocaron las colosales obras de ‘La materia del tiempo’ de Richard Serra? ¿Cuál es la obra favorita de su director, Juan Ignacio Vidarte? ¿Cómo viajan y en qué condiciones las obras de arte de los autores más reconocidos de la historia? ¿Cómo se conservan algunas de las obras más valiosas del planeta? Son sólo algunas de las preguntas que la nueva ‘exposición on line’ ideada por el museo se irán respondiendo a lo largo de los próximos días y durante el tiempo que se prolongue el confinamiento y la imposibilidad de visitar el recinto.

A lo largo de una batería de producciones audiovisuales que el Guggenheim ha rodado en los últimos días, y otras que ha recuperado, el museo ofrece otro modo de visitar no sólo en las exposiciones que hasta que el pasado 14 estaban abiertas al público, sino también conocer aspectos relevantes de la vida interna de una institución cultural de esta entidad. De acceso libre a través de su página web, el museo ya ha ultimado las primeras seis apuestas audiovisuales que hará públicas a lo largo de los próximos días.

En ‘las tripas’ del museo

Además de capítulos dedicados a divulgar las exposiciones y colecciones que ahora estaban en marcha, ya se ha editado ‘Los desafíos de nuestros montajes’, una producción en la que se detalla el proceso de la instalación de una colección en el Guggenheim a través de quienes los hacen posibles.

En ‘Un edificio siempre a punto’ los protagonistas son el personal de mantenimiento de todo el complicado edificio de titanio que diseñó Gehry. El departamento de conservación del museo también detalla en otra de las producciones el proceso de conservación de las obras de arte que se aplica en el museo en cada exposición, así como en su propia colección. Además, se recuperarán algunas de las exposiciones “más memorables” de las más de dos décadas de vida de la pinacoteca o entrevistas con artistas o el propio Gehry.

“Cuando nos dijeron que había que cerrar el museo nos preocupó. Acabábamos de inaugurar cuatro exposiciones, una un día antes, y ahora se quedarían sin visitantes. De algún modo, todo aquel arte, al no tener espectadores, perdía su sentido y pensamos en cómo, al menos, ponerlo a disposición del público aunque fuera de modo on line”, asegura Begoña Martínez, responsable de comunicación del museo.

Durante tres días, distintos departamentos del museo han acudido hasta sus instalaciones –actualmente todo el equipo trabaja de modo telemático- para poder rodar los distintos episodios que se irán subiendo a la plataforma #GuggenhimBilbaoLive y a la que se le irán sumando nuevo capítulos.

Uno de los primeros ha sido una visita guiada a la exposición de Olafur Eliasson ‘En la vida real’ de la mano de la comisaria de la misma, Lucía Agirre. Algunas de las obras de la muestra han tenido que ser paralizadas, como las que cuentan con sistemas de drenaje de agua o las instaladas en el exterior del museo, como una cascada artificial creada por Aliasson. De igual modo, el Guggenheim ha paralizado las obras de fuego o vapor del exterior, “si no hay gente no tiene sentido”.

«Se ha parado el tiempo»

Pero paralizar un museo como el Guggenheim tiene muchas derivadas más allá de las meramente asistenciales. La no venta de entradas supondrá un impacto económico innegable para una institución que se autofinancia en un 70% y con la venta de entradas como una de sus fuentes de financiación esenciales. Junto a ello, están los costosos seguros que blindan las obras de arte en cada muestra, las relaciones con los prestamistas de las mismas, las instituciones o la reorganización de los complejos cronogramas de préstamo de obras que se diseñan desde meses atrás y que ahora podrían tener que reconsiderarse.

Otro de los aspectos que no puede detenerse es el de la conservación. Dentro del Guggenheim están depositadas obras muy valiosas, protegidas en condiciones muy detalladas y que un cierre o clausura de la instalación no puede alterar. “Se ha parado el tiempo en su interior, pero eso no quiere decir que lo haga la conservación, que sigue siendo perfecta para todas las obras”.

Una de las puertas que también se quiere abrir pese al confinamiento es la de conexión con el público infantil. El Museo Guggenheim desarrolla desde hace muchos años programas educativos dirigidos al público escolar y ahora se ha buscado ampliarlo e incluirlo en la oferta de #GuggenhimBilbaoLive. Uno de los documentales que se estrenará próximamente es ‘El Museo en familia’ con el que se quiere facilitar el acercamiento a las obras de arte de las exposiciones ahora activas pero también la estimulación de la creatividad artística de los más pequeños. Será un apartado con un eminente enfoque familiar.

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