Los cazadores a los que venzan la vigencia de sus licencias de arma durante el estado de alarma disfrutarán de una prórroga automática de seis meses, debido a las dificultades que la situación de excepcionalidad que se vive desde el pasado 14 de enero por la expansión del coronavirus plantea a la hora de proceder a la renovación.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica este viernes una orden por la que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, comunica la adopción de diversas medidas en materia de armas, ejercicios de tiro de personal de seguridad privada, artículos pirotécnicos y cartuchería al amparo del decreto que establece férreas restricciones de movimientos para tratar de contener la expansión de la covid-19.

De esta forma, los titulares de licencias de armas de tipo ‘B’ (pistolas y revólveres), ‘D’ (armas largas rayadas para caza mayor), ‘E’ (tiro deportivo y escopetas de caza) y F (uso en campos, galerías y polígonos de tiro) a los que expire su vigencia durante el estado de alarma o dos meses después dispondrán de un periodo adicional de seis meses a contar desde que les caduque dicha autorización. Idéntico plazo se establece para los informes de aptitud psicofísica que se hayan de presentar para su obtención.

600.000 armas en España

Según las estimaciones de Interior, unos 300.000 titulares de licencias solicitan cada año en las Intervenciones de Armas y Explosivos de la Guardia Civil la renovación del citado permiso y la revista de las más de 600.000 armas de fuego que aquéllas amparan. La limitación actual de movimientos, restringidos a los estrictamente esenciales, impide ahora la aportación de los documentos que se requieren para su renovación y han motivado que se prorrogue la vigencia.

En el campo de la seguridad privada, la orden de Grande-Marlaska establece desde el primer semestre de 2020 la suspensión de los ejercicios de tiro para el mantenimiento de la aptitud en la conservación, manejo y uso de las armas por los vigilantes que presten servicio con ellas -como los dedicados al transporte de dinero a entidades financieras- y las prácticas que tuvieran que hacer los escoltas en los dos primeros trimestres del año, en cumplimiento de lo que establece el Reglamento de Seguridad Privada.

En paralelo, la instrucción amplía hasta el 31 de diciembre el plazo de adaptación a la nueva normativa sobre diseño y emplazamiento de las instalaciones de talleres, depósitos y establecimientos de venta de artículos pirotécnicos y cartuchería, al tiempo que prorroga seis meses las autorizaciones para la utilización de explosivos de ámbito nacional, autonómico y provincial.