La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha avanzado que abrirá una investigación interna en el seno del Gobierno regional para ver qué ha sucedido con la publicación de los contratos erróneos que afectaban a la cadena hotelera Room Mate, en la que se hospeda la dirigente madrileña desde que comenzó la crisis del coronavirus.

«Aquí lo único raro que ha habido es un contrato que se ha subido casualmente mal puesto y que se ha enterado justo un periodista y en el momento que se ha conocido lo han descolgado a unas horas extrañas. Por supuesto, abriré una investigación interna en la Comunidad de Madrid pero no pretendan que les dé más explicaciones de lo que hago con mi vida y de lo que yo hago con mi presupuesto», ha declarado en la sesión de control del Pleno de la Asamblea de Madrid, en respuesta a la intervención del portavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà.

El diputado le había preguntado si le parecía justo que la autonomía sea noticia «por sus pisos de lujo en lugar que por el plan de desescalada». A su parecer, «no es razonable y no piensa que sea razonable ningún madrileño».

«La Comunidad de Madrid ya pasó por un enorme bochorno de la mano de su compañera de partido Cristina Cifuentes y, desgraciadamente, hay muchos madrileños que en las últimas horas han tenido la sensación de estar repitiendo la misma historia: con sus cambios de versiones cada dos por tres, con documentos que cambian o que desaparecen por arte de magia y con una sensación de mentira constante», ha declarado. Por ello, le ha instado zanjara esta polémica para evitar que los suyos sean los terminen filtrando «pruebas o videos comprometedores» y para «dejar de perder el tiempo».

Al tomar la palabra, Ayuso ha criticado que el «respeto institucional» no es «la tónica que impera» en los partidos de izquierda y ha incidido en que ella es una presidenta autonómica que ha tenido que gestionar una pandemia como otros, por ejemplo «el señor (Quim) Torra que ha estado en unas dependencias que ha puesto la Generalitat a su disposición mientras pasaba la cuarentena».

«Yo no sé por qué tengo que ser tratada de manera distinta porque cualquier otro presidente autonómico en mi situación hubiera hecho algo similar: dejar su propiedad para estar confinado en otro sitio. Ustedes pretenden que yo resuelva los asuntos de los madrileños en la mesa del comedor donde ceno todos los días. Pues no creo que sea lo más oportuno», ha espetado.

Así, ha desgranado que teniendo en cuenta que la mitad de su equipo estaba infectado y que no tenía por qué estar moviendo y desplazando a tanta gente a su alrededor decidió voluntariamente confinarse en un lugar donde pudiera, a su vez, «un familiar» ayudarla con la comida porque estaba en «un hotel que no estaba dando servicio, cerrado al público», y en un momento en el que estando contagiada «no podía ni bajar a un supermercado».

Ayuso ha asegurado que buscó la «mejor opción» para no molestar a sus vecinos ni a su equipo. Todo ello, según ha remarcado, pagado de su «bolsillo», no a costa del «erario público». Además, ha defendido que mientras sea la jefa del Ejecutivo autonómico lo hará «en un sitio con unas banderas y con la foto de El Rey».

«Lo que está claro es que en este hotel todo el mundo sabía que estaba, solo faltaba saber el sitio para plantarme las cámaras e intentar una imagen», ha dicho, así como que ha criticado que se esté intentando «denostar» la imagen del dueño de la cadena hotelera, Kike Sarasola, algo que las formaciones de izquierda, según ha dicho, hacen «con demasiada frecuencia».