El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que solicitará al Congreso de los Diputados una «última» prórroga del estado de alarma, que será de alrededor de un mes de duración en vez de los 15 días de las prórrogas aplicadas hasta ahora. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, será el único mando competente durante este nuevo periodo.

En una rueda de prensa ofrecida este sábado, Sánchez ha explicado que solicitará al Congreso de los Diputados prolongar por quinta vez el estado de alarma. Según sus cálculos, la desescalada terminará en la mayoría de territorios de España al inicio del verano, mientras que en zonas que van con retraso en el avance de fases —como Madrid, Barcelona y las capitales de Castilla y León— concluirá unas semanas más tarde.

El Gobierno decretó el estado de alarma el pasado 14 de marzo. Desde entonces ha solicitado y sacado adelante cuatro prórrogas: una el 23 de marzo, otra el 9 de abril y la siguiente el 22 de abril. La cuarta prórroga que propuso el Ejecutivo mantiene el estado de alarma hasta el 23 de mayo.

En esta quinta prórroga también se rebajarán las competencias del mando único del Gobierno. Una condición que exigían el PNV y ERC, socios parlamentarios del Ejecutivo. «El estado de alarma tiene que cambiar, no tiene sentido que tengamos cuatro autoridades delegadas (Interior, Defensa, Transportes y Sanidad) Vamos a condensar esa autoridad en quién tiene que pilotar ahora mismo esa desescalada junto a las autoridades autónomas, que es el Ministerio de Sanidad», ha explicado.

Del estado de alarma se saldrá por territorios: «Sólo seguirán aquellos que por criterios epidemiológicos tengan que seguir»

El presidente ha justificado que esta última prórroga es «fundamental» para seguir restringiendo la movilidad y los contactos sociales. «Pido a todos los grupos parlamentarios que arrimen el hombro. La única herramienta que tiene el Gobierno para hacer frente a esta pandemia es el estado de alarma», ha añadido. Del estado de alarma, ha explicado, se saldrá por territorios: «Habrá territorios que, incluso antes de cuatro semanas, estén en situación de salir del estado de alarma. Sólo seguirán aquellos que por criterios epidemiológicos y sanitarios tengan que seguir».

El presidente ha defendido el confinamiento aplicado en España frente las estrategias de otros países que optaron por buscar la inmunidad de rebaño. «Hoy sabemos que si hubiéramos seguido ese camino la infección podría haber alcanzado a más de 30 millones de compatriotas, y que podría haber costado la vida de 300.000 personas, uno de cada cien infectados o posiblemente, más porque hubiera colapsado el sistema sanitario y hubiera aumentado la letalidad», ha asegurado.