Política

Bildu ignora los ataques a partidos y visitará al preso de ETA en huelga de hambre

La coalición enviará a su diputada Bel Pozueta para interesarse por el estado de salud de Patxi Ruiz, condeando por participar en el asesinato de Tomás Caballero y en cuyo apoyo han sido atacadas sedes del PNV, PSE y Podemos.

La diputada electa de EH Bildu, Bel Pozueta, junto al líder de la coalición, Arnaldo Otegi.

La diputada electa de EH Bildu, Bel Pozueta, junto al líder de la coalición, Arnaldo Otegi.

La coalición EH Bildu acudirá a la prisión de Murcía II a visitar al preso de ETA, Patxi Ruiz, condenado por participar en el asesinato del concejal de UPN, Tomás Caballero, para interesarse por su estado de salud tras iniciar una huelga de hambre y sed el pasado 11 de mayo. En un comunicado, la formación que lidera Arnaldo Otegi asegura que su diputada en el Congreso, Bel Pozueta, madre de Adur Ramírez de Alda, condenado por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua, hará «las gestiones oportunas» para de manera urgente y de primera mano «escuchar sus peticiones y transmitirle nuestra preocupación por su estado». En el escrito hecho público a última hora de esta tarde, la coalición se solidariza con la familia y allegados del preso de ETA en «los duros momentos en los que están atravesando».

En los cinco puntos en los que estructura el manifiesto no hay ninguna referencia a los numerosos ataques a sedes de partidos ocurridos en los últimos días en apoyo al preso de la banda. Varias sedes del PNV, PSE y Elkarrekin Podemos han sido atacadas, así como incendiado un cajero y mobiliario urbano en distintas localidades de Euskadi y Navarra para acusar de «asesinos» a estos partidos a los que responsabilizan del mantenimiento de la política penitenciaria y la dispersión de los presos de ETA.

Bildu denuncia lo que califica «una política penitenciaria de excepción» que no sólo mantiene alejados a los presos de la organización terrorista sino que mantiene encarcelados, señala, a presos gravemente enfermos y mayores de edad y a quienes han cumplido 2/3 partes y 3/4 partes de su condena». Califica de situación «desesperada» y «límite» la que vive el recluso que, de modo voluntario, inicio una huelga de hambre y sed hace ocho días para denunciar el trato al colectivo de presos durante la pandemia. Bildu señala que «está en riesgo su vida» y por tanto es responsabilidad del Estado «garantizar la integridad física y el respeto a los derechos de los presos».

Horas antes de este comunicado el colectivo Pro Amnistía y contra la Represión, vinculado con el movimiento Amnistía Ta Askatasuna (ATA), crítico con Otegi, había emitido un comunicado en el que acusaba a EH Bildu de actuar con «tibieza» ante este caso. Señalaba que estaba priorizando sus intereses políticos, «un escaño es más importante» en el Parlamento frente a la defensa de los derechos de «un preso político». ATA está impulsando en los últimos días numerosas movilizaciones de apoyo a Ruiz con concentraciones diarias en muchos municipios vascos y navarros, así como con ayunos voluntarios que también están siendo secundados por algunos presos de ETA en las cárceles.

Tanto el PNV como el PSE han solicitado a la izquierda abertzale la condena de las agresiones a sus sedes. La formación de Andoni Ortuzar las calificó de «mafiosas» y hoy ha asegurado que Bildu no puede permanecer «muda» ante estas agresiones. También el lehendakari ha señalado que los hechos merecen la condena por parte de la izquierda abertzale.

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