Los opositores a sanitario colmaron este jueves las redes sociales de mensajes en contra de las modificaciones que ha hecho el Ministerio de Sanidad en la convocatoria y la adjudicación de plazas de este año para los residentes de Medicina (MIR), Farmacia (FIR), Enfermería (EIR) y el ámbito de la Psicología (PIR), la Química (QIR), la Biología (BIR) y la Física (RFIR), conocidas como plazas -IR.

Estuvimos callados, entendiendo la situación del Covid-19, pero nos llegaba información de fuentes no oficiales, creando un auténtico estado de ansiedad»

El pasado domingo y este jueves los opositores de Formación Sanitaria Especializada (FSE), apoyados por el Colegio Oficial de Médicos de Madrid y la Organización Medica Colegial (OMC) de España, entre otras asociaciones y sindicatos, han llevado a cabo manifestaciones virtuales a través de las redes sociales. Este viernes se celebra una reunión de la Comisión de RRHH del Consejo Interterritorial de Salud a la que acudirán el ministro del área, Salvador Illa, y los consejeros de Salud de las comunidades autónomas, y los afectados quieren que sus reclamaciones lleguen a esta mesa de negociación.

Entre sus proclamas se encuentra la petición de que el Ministerio de Sanidad aclare la modificación de baremos en los expedientes académicos cuando publicó las listas definitivas y el cambio de la modalidad de elección de plaza de presencial a telemática.

«Hicimos el examen el 25 de enero y debíamos haber elegido plaza en abril y haber empezado a trabajar el miércoles», recalca una afectada. Desde el colectivo #FSEnLucha denuncian «la falta de transparencia durante todo el proceso, con un BOE muy ambiguo y con mucho silencio durante meses». «Los opositores estuvimos callados, entendiendo la situación del Covid-19, pero nos llegaban nociones sobre nuestra elección a partir de fuentes externas no oficiales, creando un auténtico estado de ansiedad», explican.

El Ministerio de Sanidad modificó los baremos de los expedientes académicos, lo que generó que «muchos opositores» entregasen de manera incorrecta los documentos que se les requerían «por no estar claro en el BOE» lo que se pedía exactamente. Esto propició que a aquellos «opositores que no entregaron bien esos méritos no se les puntuase» en las listas provisionales.

Posteriormente, los opositores presentaron reclamaciones y las autoridades, «además de aceptar la modificación de la gente que había entregado mal el baremo, lo que nos parece lógico, se aceptaron documentos nuevos de gente que no había entregado nada antes, saltándose todos los plazos, el ordinario y el extraordinario», explica el colectivo.

De esta forma, algunos opositores descendieron «una media de 80-100 puestos» en la lista definitiva con respecto a la provisional, cuando «normalmente suele variar entre cinco y 10 puestos», con el inconveniente a la hora de elegir plaza que ello conlleva. Los «opositores que se habían pasado de plazo» perjudicaron a quienes habían entregado correctamente los documentos «desde el principio».

Ante las protestas de los profesionales, el Ministerio de Sanidad «publicó las listas definitivas amparándose en sentencias interpretadas por la Abogacía del Estado», que se amparaban en «sentencias de otras oposiciones que no son las del MIR», reflejan desde #FSEnLucha. Cuando los afectados pidieron explicaciones, Sanidad publicó «una nota informativa críptica en la que no se aclara» por qué se produjeron esos cambios en la valoración de los baremos. «En general, el Ministerio no nos informa de nada y vivimos de rumores», asegura una futura médica.

El pasado 15 de mayo, el Ministerio publicó en el BOE la oferta definitiva de plazas de Formación Sanitaria Especializada (FSE) después de que el proceso fuera interrumpido por el estado de alarma por la epidemia de coronavirus. En esta nueva lista, tal y como informó Redacción Médica, se incluyeron 141 plazas más con respecto a la anterior orden, publicada en septiembre de 2019. Por lo tanto, el total de plazas ascendería a 9.680.

Queremos que el Ministerio de Sanidad concrete la información y que haya transparencia»

Asimismo, consideran que la fórmula telemática que ha implantado el Ministerio de Sanidad para que los opositores elijan sus plazas puede perjudicarles, dado que en la tradicional selección los profesionales pueden saber qué destinos y especialidades están aún disponibles «a tiempo real», mientras que en la modalidad telemática los opositores tendrán que hacer un listado con sus preferencias y no lo pueden modificar en las 12 horas anteriores a la elección final. Si a las personas que se encuentran en la zona alta de la lista definitiva se les asignan los puestos para ciertos destinos y especialidades, los opositores que hayan incluido esas variables en sus listados se quedaría sin poder realizar el -IR ese año.

Esta metodología castigaría a los destinos y especialidades menos demandados, ya que podrían quedarse sin sanitarios. «Creemos que esto puede perjudicar bastante a la sanidad pública», afirma una afectada, justo en un momento en el que todo el país ha aplaudido la labor de los profesionales que componen el sector durante la crisis generada por el coronavirus.

«La elección normalmente era presencial en el Ministerio de Sanidad, en Madrid, pero este año obviamente no se puede. Se concentraban 350 personas por la mañana y 350 por la tarde», relata una opositora. El colectivo pide que este año se vuelva a escoger plaza presencialmente, pero «de forma descentralizada a través de delegaciones y subdelegaciones de gobierno en las distintas provincias», siempre tomando las medidas de seguridad que ha estipulado Sanidad.

Critican la «falta de información oficial acerca de la fecha de la asignación de plazas», puesto que no saben «cuándo tenemos que elegir plaza ni cuándo nos vamos a incorporar a trabajar», con la «incertidumbre» que ello conlleva. «Sobre todo, lo que queremos es que el Ministerio concrete la información y que haya transparencia. Hemos estado muchos meses estudiando para conseguir una plaza en la sanidad pública, que no es moco de pavo», indica un afectado.