El sector crítico de la izquierda abertzale agrupado bajo el movimiento Amnistía Ta Askatasuna (ATA) ha atacado esta pasada noche la Herriko Taberna del Casco Viejo de Bilbao con pintadas en las que tildaba de «culpable» a Sortu junto a otra que recordaba la huelga de hambre y sed que lleva a cabo el preso de ETA, Patxi Ruiz. De este modo, todo el espectro político del Parlamento Vasco ha sufrido algún tipo de ataque en los últimos días dentro de la campaña iniciada por el Movimiento Pro Amnistía y contra la Represión y que ha tenido, además de a Podemos, al PNV y el PSE como principales focos de sus agresiones.

Precisamente Sortu, emitió ayer un comunicado en el que se solidarizaba con la situación del preso de ETA, de la que culpaba al Gobierno y a su política penitenciaria, pero instaba «al entorno político de Patxi» a hacer una lectura «sincera» de la situación: «Y a actuar con responsabilidad». Una posición que desde ATA se respondió asegurando que la izquierda abertzale se limitaba a «tapar sus miserias». También desde la coalición EH Bildu, que se ha desmarcado de estas acciones pero ha evitado condenarlas, se ha optado por intentar visitar al presos de ETA en la cárcel de Murcia para interesarse por su situación pero ha evitado sumarse a la movilización promovida por el entorno afin a Ruiz y que incluye concentraciones diarias en diversas localidades y ayunos solidarios.

Esta noche también han sido atacadas las sedes del PNV en Durango y Abadiño, en Vizcaya, con lo que son ya 14 los ‘batzokis’ o locales de la formación de Andoni Ortuzar que han sufrido agresiones dentro de la campaña de pintadas iniciada hace algo más de una semana.

También el PSE ha sido víctima de varias agresiones a sus Casas del Pueblo en distintas localidades vascas. Sin duda, la agresión más grave la padeció la noche del miércoles la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, contra cuyo portal de su casa desconocidos arrojaron pintura roja y pasquines acusando de «asesinos» al PSE y reclamando la amnistía para los presos de ETA.

Precisamente ayer, la coalición EH Bildu, en la que está integrada Sortu, se negó a suscribir un comunicado de condena de estas agresiones que el resto de formaciones plantearon en el Parlamento Vasco. La inclusión de la condena explícita en el texto habría sido el motivo para negarse a apoyar el manifiesto que posteriormente sí impulsaron el resto de formaciones pero no como declaración institucional de la Cámara vasca, para lo que se requiere unanimidad. EH Bildu tampoco apoyó las declaraciones promovidas en el Ayuntamiento de Bilbao, del que el marido de Mendia, Alfonso Gil, es teniente de alcalde, ni en las Juntas Generales de Alava.

La dirección del PNV en Vizcaya ha emitido un comunicado en el que condena los nuevos ataques contra dos de sus sedes. Llama a todas las formaciones a sumarse a la condena de este tipo de actos «totalitarios» y «mafiosos». Recuerda que estas acciones no contribuyen a «transitar en el camino de la convivencia y el respeto al diferente, que es lo que demanda una amplísima mayoría de la sociedad vasca». La direccion del partido condena, además, la agresión sufrida por la Herriko Taberna en la calle Ronda de la capital vizcaína, así como la padecida por la sede de Podemos en Durango.