El director de TV3, Vicenç Sanchis, ha tenido que responder hoy en el Parlament por la decisión de haber «censurado» el documental «El caso Rosell» sobre el proceso judicial contra el ex presidente del Barça, Sandro Rosell, para eliminar cualquier referencia al caso de corrupción paralelo por el que fue investigada la empresa Mediapro. Y Sanchis no sólo no ha rebajado la polémica, sino que ha asegurado que él no habría emitido el documental, al tiempo que afirmaba que «del único del que no ha recibido presiones» es de Jaume Roures, presidente de Mediapro.

El documental se emitió finalmente esta semana sin la firma de su director ni de su guionistas. Ambos denunciaron la omisión del «caso Mediapro» después de que el el ex presidente del Barça señalara a Roures como una de las posibles manos negras que habría maniobrado en su contra para forzar su encarcelamiento en prisión provisional durante dos años.

En una entrevista emitida previamente por La Sexta, Rosell señaló además al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, o a sectores políticos contrarios al independentismo como responsables de lo que ha denunciado como un claro ejemplo de encarnizamiento judicial por parte de la jueza Carmen Lamela. Pero del reportaje de TV3 solo desapareció Roures.

«No he recortado nada, sencillamente, no habría emitido este reportaje» ha respondido hoy Sanchis ante las críticas de todos los partidos de la oposición. Cs, Socialistas y comunes le han preguntado si «le parece correcto que se haya recortado un elemento informativo de interés» en referencia al «Fifa gate» que afecta a Mediapro, «Qué ha provocado que el director y guionista no haya querido firmar la información» o «por qué se emitió con retraso», que Sanchis ha despachado asegurando que «no habría emitido el reportaje, y algún día explicaré por qué».

«Si quieren, algún día les explicaré» por qué no habría emitido el reportaje, que según el director de la televisión pública, reprobado por el Parlament, «no cumple el libro de estilo». «Ustedes tienen la pre concepción de que había censura por mi parte, pero el criterio -que se impuso- es el de la gente que editó el documental» después de que su director reclamara que fuera visionado por el comité profesional del ente.