País Vasco | Política

Urkullu pide acercar presos de ETA para evitar propagar el Covid-19 en desplazamientos

Considera que los viajes para visitarles a los que obliga a sus familias por la política de dispersión suponen un riesgo de contagio que se debería evitar. La peticion llega tras nuevos ataques a sedes del PNV y el PSE.

Batzoki del PNV del barrio de Altza, en San Sebastián, atacado en apoyo al preso de ETA, Patzi Ruiz.

Batzoki del PNV del barrio de Altza, en San Sebastián, atacado en apoyo al preso de ETA, Patzi Ruiz.

El Gobierno vasco ha solicitado al Ejecutivo de Pedro Sánchez que proceda al acercamiento de los cerca de 200 presos de ETA y de otros alrededor de 130 reclusos que pudieran estar cumpliendo condena alejados de su comunidad autónoma. El secretario general de Derechos Humanos, Convivencia y Cooperación, Jonan Fernández, ha afirmado que la razón que ahora aconseja eliminar la política de dispersión es de salud pública para reducir el riesgo de dispersión del contagio por el Covid-19. Fernández ha subrayado que el alejamiento que se aplica a los presos de ETA conlleva que los familiares se tengan que desplazar para visitarles, con la amenaza de propagación del virus entrte comunidades autonomas que conlleva, ha señalado.

El alto cargo del Ejecutivo de Iñigo Urkullu, ha apuntado, en declaraciones a Radio Euskadi, que lo adecuado siempre ha sido que un recluso cumpla su condena en un centro penitenciario cercano a su lugar de residencia pero más aún en las actuales circunstancias.

La petición de la Secretaría de Derechos Humanos, Convivencia y Cooperación llega después de que hoy se hubieran producido nuevos ataques a sedes del PNV y el PSE. Así, la ‘Casa del Pueblo’ en Txurdinaga, en Bilbao, y los ‘batzokis de los barrios de Begoña y San Ignacio en Bilbao, las localidades de Arrankudiaga y Basauri en Vizcaya y el ubicado en el barrio de Altza de San Sebastián han aparecido con pintadas en apoyo al preso de ETA, Patxi Ruiz. En este último caso las pintadas aparecidas en el local del barrio donostiarra reclamaban la «amnistía» para el preso y tildaban a Ruiz, condenado por el asesinato del concejal de UPN del Ayuntamiento de Pamplona, Tomás Caballeros, de «gudari».

El Gobierno vasco remitió la semana pasada a la secretaría general penitenciaria un informe de Salud Pública en el que se conseja que no se produzcan desplazamientos entre distintas comunidades autónomas y que las visitas de familiares de los reclusos en prisión suponen un riesgo de propagación del virus. Por el momento el Ejecutivo vasco no ha recibido respuesta por parte de la Administración.

Petición reiterada

En las últimas semanas, desde que Ruiz inició sus huelga de hambre y sed el pasado día 11 -tras ser hospitalizado sí ingiere líquidos-, los actos contra sedes de partidos políticos se han repetido. El PNV es la formacion que más agresiones ha recibido, cerca de una veintena, seguido del PSE y Podemos. Incluso Sortu fue la destinataria de una de las pintadas, en la que se le acusaba de ser «culpable» de lo que le sucedía a Ruiz y que apareció en una Herriko Taberna del Casco Viejo de Bilbao. Esta moviliación en apoyo a Ruiz está impulsada por el sector crítico de la izquierda abertzale, respaldado por Aministía Ta Askatasuna (ATA) y que reclama la amnistía para los presos.

Esta no es la primera ocasión en la que Fernández y el Ejecutivo de Urkullu solicita por escrito este extremo al Gobierno de Pedro Sánchez. En enero de este año ya le trasladó un plantemiento en el que defendía que los entonces alrededor de 210 presos de la banda que cumplían su pena en prisiones alejadas de Euskadi y Navarra fueran acercados a centros penitenciarios de Euskadi y Navarra o próximas a ella. En la propuesta del Gobierno vasco se citaba hasta siete cárceles como posible destino para acoger a ese número de presos de ETA: Zaballa (Alava), Basauri (Vizcaya), Martutene (San Sebastián), Pamplona, El Dueso (Cantabria), Logroño y Burgos.

La propuesta pasaba por llevar a cabo inicialmente el acercamiento y posteriormente promover el inicio individualizado de los procesos de reinserción de los etarras. Según el Gobierno vasco la cercanía con el entorno familiar podría favorecer la fase de reinserción de los condenados.

Acercamientos

En 2017 se volvió a reterar la demanda de terminar con la política de dispersion que desde los años 80 aplican los sucesivos gobiernos españoles a los etarras. Entonces se apuntó la propuesta de que todos ellos fueran trasladados a prisiones situadas en un radio máximo de su lugar de origen de 250 kilómetros.

El Gobierno de Pedro Sánchez sí ha autorizado el traslado de decenas de presos a prisiones próximas a Euskadi, fundamentalmente a Asturias, Burgos o Logroño. Por el momento, sin emabergo, se trata de un número reducido de apenas una treintena o cuarentena de reclusos y mantiene la política de dispersión de los presos de la banda.

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