Todos los focos estaban puestos este miércoles sobre el ministro del Interior y en las explicaciones que éste pudiese dar sobre la crisis abierta en la Guardia Civil, no solo por el fulminante cese del ya ex responsable de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, Diego Pérez de los Cobos y la posterior dimisión del DAO del Cuerpo, Laurentino Ceña, sino también por la «cortina de humo» del anuncio de la equiparación salarial para tapar el cisma interno.

La oposición al completo -PP, Ciudadanos y Vox- cambió a última hora de la tarde de ayer las preguntas registradas para la sesión de control para lanzar una ofensiva conjunta hacia Fernando Grande-Marlaska con un paquete de siete cuestiones con sus correspondientes réplicas dirigidas al titular de Interior… que éste ha eludido por completo.

Marlaska no sólo ha evadido el interrogatorio lanzado desde la bancada de PP, Vox y Ciudadanos, sino que ha negado la mayor sobre su responsabilidad dentro del escándalo y ha insistido especialmente en dos puntos: su desconocimiento sobre el contenido del informe de la Guardia Civil y la ausencia de «injerencias políticas» sobre el poder judicial. Por contra, ha utilizado su turno de réplica para acusar a la derecha de fomentar la «crispación» y el «odio» contra el Ejecutivo y de lanzar acusaciones «repletas de falsedades». Y finalizaba su discurso negando cualquier posibilidad de dimisión con una afirmación tajante: «Estoy orgulloso de pertenecer al Gobierno de Pedro Sánchez».

Todo ello ha provocado un estallido sin cuartel de la oposición, a degüello contra Marlaska. Una de las intervenciones más destacadas ha sido la de la diputada de Vox, Macarena Olona, que ha anunciado que su formación presentará una querella contra la directora general de la Guardia Civil, María Gámez; y el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez, por las presuntas llamadas que realizaron en la noche del domingo a Pérez de los Cobos para que revelara el contenido del informe sobre los efectos que pudo tener el 8-M en la expansión del coronavirus.

«Si usted no dimite, caerá por sus subordinados», advertía Olona. «Ha traicionado todos sus principios, si es que le queda alguno», agregaba.

Ofensiva de PP, Vox y Cs

«¿Fue usted el que ordenó las llamadas al coronel Pérez de los Cobos?» «¿Fue usted quien ordenó su cese?» Estas han sido las dos preguntas más repetidas durante la bronca sesión de control de este miércoles, a las que Marlaska ha hecho caso omiso en la Cámara Baja. «Por más que repitan una mentira, no va a convertirse en verdad», evadía el titular de Interior.

Primero la bancada popular, de la mano de los diputados Mario Garcés, Eloy Suárez, Teresa Jiménez y Carolina España han acusado al ministro de consumar la equiparación salarial para Policía y Guardia Civil para «encubrir sus decisiones arbitrarias» y «esconder su responsabilidad en el 8-M cesando cargos». La diputada Carolina España, la última en intervenir de parte del PP ha insistido en que «nunca nadie había caído tan bajo» por lo que «si le queda dignidad, dimita. Y si no, también. Márchese», zanjaba.

Acto seguido, continuaba Vox con la ofensiva contra el ministro. Después de que Macarena Olona anunciase la querella por obstrucción a la justicia, represalias y prevaricación, el diputado Ignacio Gil Lázaro tachaba la conducta de Marlaska en todo el caso de «miserable y delictiva». «No le quepa duda que por encima de usted y de su Gobierno está España y nuestra querida Guardia Civil», espetaba.

El portavoz parlamentario de Ciudadanos, Edmundo Bal, ha sido el último en intervenir y, del mismo modo que sus homólogos de la oposición, ha censurado la actitud de Marlaska y el intento de «comprar el silencio» del Cuerpo con la equiparación salarial. «¿Se cree usted que la policía es tonta?», preguntaba el dirigente liberal.